-¡Dios mío! ¡Así no es! –Clockwork te dio la séptima cachetada del día, de nuevo, por acechar mal. Tu mejilla ardía, y tenías muchísimas ganas de golpearla y noquearla para que te dejara en paz. Pero te contuviste, ya que sabías que te podría hacer pedacitos en un par de segundos.
-Lo siento, te prometo que lo haré bien la próxima vez.- Dijiste, mientras tambaleabas y volvías a tu posición para volver a acechar a tu presa.
-Recuerda, imbécil. No hay tiempo. ¿Puedes entenderlo, o te traigo manzanitas para explicarte? –Negaste con la cabeza. ¿Quién se cree ella para tratarte como una niña de kínder? Ella lo trataba como debilidad, pero es muchísimo más bueno el NO saber manejar un cuchillo que saber como hacerlo.
Llegaste cansada a la cabaña. Estabas llorando por tus adoloridos huesos y músculos, aparte de que tenías el orgullo herido. Clockwork no paraba de insultarte, ni amenazarte, solo querías llegar a casa, volver a ver a tus padres y dejar que esta pesadilla acabara.
Llegaste a tu habitación y te tiraste en la cama de cara. No querías ver a nadie, y mucho menos a tu "maestra."
-Hey, renacuajo. Siéntate. –Te giraste y viste que Clockwork traía una bandeja con un vaso de agua, y algo que parecía un guiso. –No puedes estar con el estómago vacío. Vas a hacerlo peor de lo que ya lo haces.
-Gracias... -Te sentaste y recibiste la bandeja. –No estará envenenado, ¿no? –Clockwork te miró de forma burlona.
-Créeme. Me encantaría hacerlo, pero simplemente te mantengo viva porque no quiero morir con una canción. Es demasiado humillante. –Cambió su cara a una de desprecio y asco por lo que veía. –Come rápido, renacuajo. Debes dormir temprano.
-¿Dormir? Pero... -Tus palabras se vieron cortadas por Clockwork, quien, por el enojo, tiró la comida encima de ti, quemándote.
-No me cuestiones. Te vas a dormir ahora. –Hiciste caso. Dejaste las cosas en el suelo y te arropaste con las dos sábanas sucias que había, mientras llorabas. Tu torturadora tomó la bandeja con cuidado y se fue. Dejándote desamparada.
A la mañana siguiente, sucedió lo mismo. Práctica, error, cachetada. Práctica, error, cachetada. Después, comer e ir a dormir. Y así fue dos días después, una semana después, un mes después...
Habías progresado muchísimo, te movías más rápido que antes, tenías más fuerza, y más inteligencia. Controlabas muchísimas armas, y, lo más importante, Clockwork era mucho menos dura contigo. Aparte, de que habías conocido a los demás proxys, a los cuales, por lo menos, no les desagradabas tanto y te llegaban a soportar.
Llegaste a preguntar por Slenderman, pero los demás te decían que aún no estabas lista para conocerlo. No hasta que ya dominaras todo lo que te faltaba.
-Hey, pajarito. Despierta.- Abriste los ojos, observando la luz cálida que entraba por la ventana, y viste a Clockwork. La cual ya no te decía apodos como: "Renacuajo", "Estorbo", "Mierda con patas" "Urraca", etc. Viste el contorno que hacía la luz en su cuerpo, te fijaste en sus piernas marcadas, en su abdomen que tenía descubierto, y sus fuertes brazos. Te diste cuenta de que...
Era muy linda.
-Oh, buenos días. –Tomaste asiento en tu cama, y ella te dejó una bandeja en tu regazo. Era un sándwich de carne y un jugo de naranja. No tenían huerto ni nada así, tampoco podrían ir a un mercado a comprar verduras, así que se conformaban con una carne de ciervo.
-Hoy entrenaremos un poco más despacio que de costumbre. Veo que has progresado bastante. –Se calló por unos segundos mientras miraba al suelo. –Vale, mira. Lamento haber sido tan... desagradable. Reconozco que fui una zorra contigo. –Te quedaste boquiabierta. Clockwork; La desagradable maestra que te estuvo atormentando por meses, ¿ahora estaba pidiendo PERDÓN? Te sentiste la reina del mundo, en un gran pedestal.
ESTÁS LEYENDO
Como digas, Maestra -Clockwork x Female Reader (CANCELADA)
Fiksi PenggemarHe aquí, mi aporte a las chicas creepypasteras que quieren yuri con Clockwork. No soy muy buena escribiendo, es mi primer fanfic. Pero lo hago con mucho esfuerzo. Ale, adioh.
