No los llames SUEÑOS, llamalos METAS...
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Al final del camino sabrás lo importante que fue no detener tus pasos, lo importante y esencial que fue resistir y apartar el miedo de tu camino.
Aunque te digan que estás soñando despierto, aunque ellos no vean o sepan que estás por llegar a la meta
solo sigue y persiste pues solo tú sabes el sacrificio de haber llegado tan lejos y estar tan cerca de obtener el éxito...
Y al estar en la meta, solo disfruta el resultado. Toma asiento y bebe otra dosis de "Te"
RESIS–TE
PERSIS–TE
INSIS–TE
Y no los llames –sueños–, llamalos METAS... ahí los tienes a la mano, y no se escuchan tan inalcanzables.
Autor del título: Enrique Da Costa
