-¿en donde estabas?-se escucho una voz molesta ni bien había entrado a aquella mansión.
Él rubio rodó los ojos y sin detenerse contesto.-no molestes.-
-¡Yuri!-
-¿que mierda quieres?-pregunto molesto volteando para ver a su abuelo.
-¿en donde estabas? Es tarde.-
-eso no te interesa.-
-Yuri.-una tercera voz interrumpió la platica. Nicolay y Yuri miraron al platinado que bajaba las escalera para encontrarse con ellos.-llegaste. ¿me permitiría un momento con Yuri?-una sonrisa hermosa fue dirigida al anciano,quien asintió y se marcho sin decir ni negar nada.-Yuri.-
-¿que quieres Viktor?-pregunto sin cambiar su tono de voz.
-es tarde,preocupaste a tu abuelo.-
Él ruso menor trono la lengua y se cruzo de brazos.-como si le importara.-
-aunque no lo creas,si.-
Yuri noto que el platinado lo veía con ojos curiosos,pero en ellos había un destello extraño. Miro con molestia al de ojos azules.-no me mires así.-
-perdón,lo que pasa es que realmente eres hermoso.-Viktor levanto el mechón que cubría la mitad de su rostro,Yuri aparto la mano ajena con un golpe y se dirigió a las escaleras.
-no digas estupideces.-
-espero ser yo...-Yuri se detuvo para escuchar al platinado sin mirarlo.-me gustaría ser quién tome tu mano.-
Él rubio trono la boca y subió a su habitación cerrando la puerta de golpe. No encendió la luz,solamente se tumbo en la cama mirando al techo y pensando en lo que Viktor había dicho. Después de maldecir al platinado retomó los recuerdos de ese día. Sonrió al recordar que había besado a Yuuri y este le había correspondido.
El llamado a su puerta lo sacó de sus pensamientos.-quien quiera que sea larguese.-
La puerta se abrió y Yuri hizo cara de fastidio al pensar que podía ser Viktor o su abuelo.
Sin embargo escucho la voz de la única persona que aún era soportable para Yuri.-debe haberte ido mal para que tengas ese genio de perros.-
Yuri sonrio,sin levantarse de la cama hablo.-fue mi abuelo y el idiota de Viktor.-
-no me sorprende,ustedes solo saben pelear.-él kazajo se acerco a la cama y se tumbo junto al ruso.
-¿fuiste a la carrera de motocicletas?-él menor cambio el tema.
-obvio.-
-¿ganaste?-
-en tres.-
-a la próxima quiero ir.-
-no te llevare a un lugar así Yura.-el rubio trono la boca.
-no empieces Altin,siempre he querido ir pero te niegas.-se volteo hacia él kazajo y lo miro a la cara.-soy alfa y nada malo va a pasarme,me conoces y sabes que puedo defenderme.-
-exactamente porque te conozco es que no te quiero llevar.-ahora fue Otabek quien se giro hacía él rubio,ambos se miraron.-las personas de ahí miran mucho a los nuevos,con tan solo una mueca ya los tendrías en el piso.-
-de eso se trata Beka,nadie tiene porque mirarme.-
-¿a ti como te fue?-decidió cambiar el tema al saber que perdería contra aquel rubio.-te recuerdo que no me has contado nada de lo que prometiste contarme.-
Él rubio suspiro y con su brazo cubrió su rostro.-conocí a un Omega el otro día... Estuve con él todo el día de hoy.-
-¿te gusta?-pregunto el kazajo sin poder evitar la sorpresa que aquello le causaba.
-se que es extraño viniendo de mi, pero al parecer si.-
-y yo que pensé que Viktor era el único que había cambiado.-
-oyeme no.-intento defenderse el ruso. -Viktor ahora se creé como si fuera lo mejor del mundo,yo sólo... Me enamore de un omega al que no conozco del todo.-
-suele pasar de vez en cuando.-rápidamente el rubio miro al moreno con duda y sorpresa. -intento darte ánimos así que no me mires así,no me ha pasado.-
Era obvio,su amigo parecía no tener interés en las cosas románticas. Al menos eso le había dado a entender hasta ahora.-¿dormiras aquí?-pregunto poniéndose de pie.
-roncas mucho así que dejame pensarlo.-
Él menor de los Alfas tomo una almohada y la aventó al intruso de su habitación,logrando darle en la cara,él moreno se quejo.-idiota yo no ronco.-
-se que no.-soltó una risa y se levanto para poderse quitar la estorbosa camisa. -pero te enrollas como si fueras una serpiente.-
-explicame,porque te sigo hablando.-
-porque soy genial.-
-si claro.-ambos se colocaron sus ropas para dormir y se acostaron uno frente al otro.-hasta mañana Beka.-
-descansa Yura.-
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A la mañana siguiente Yuuri se levanto y ayudo a su familia con los deberes del hogar. Lo primero que hizo fue limpiar su cuarto,después echar su ropa sucia a la lavadora,de ahí paso a la cocina para ayudar a su madre a preparar su comida favorita,katsudon. Al final,salio al patio principal para regar los rosales de su madre,más bien,los que lograban sobrevivir a ese clima ruso.
-esas rosas morirán si las dejas aquí afuera.-aquella voz y aquel suave aroma a vainilla hicieron que su corazón latiera como loco.Levanto la mirada y ahí,tras la reja,se encontraba el rubio. Su cabello estaba suelto,en su cuello descansaba una bufanda roja y un abrigo negro cubría su cuerpo.
Una sonrisa tímida se formo en sus labios.-solamente es un rato,al terminar el desayuno las vuelvo a meter.-
-pese al clima son hermosas.-Yuuri estaba por responder,pero la puerta principal se abrió dejando ver a la mujer que le había dado la vida.
-Yuuri,el desayuno esta listo.-
Él japones paso su mirada de su madre al ruso. Sus mejillas se coloraron y bajo la mirada de manera tímida.-¿quieres almorzar con nosotros?-
De no ser por la mujer que estaba de pie en la puerta,y con la mirada en ellos,el alfa se habría abalanzado al omega y hubiera disfrutado de aquellos labios rosados,pero tuvo que quedarse con las ganas.-no quiero ser una molestia.-
-para nada.-la mujer interrumpió con una cálida sonrisa.-seria un honor que la pareja de mi hijo nos acompañe.-
Él rubio trato de ocultar su risa, mientras que el japones se moría de vergüenza y su cara estaba mas que roja.-¡¡mamá!!-
La mujer ignoro a su hijo y abrió la reja para dar paso al rubio.-¿vienes?-
-encantado.-
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