¿Qué pasa cuando la chica perfecta lentamente se enamora de la chica mala de la escuela? Naturalmente, algo peligroso.
Historia basada en la canción Dangerous de XX.
ADAPTACIÓN.
Dicen que eres peligrosa, pero no me importa. Voy a fingir que no tengo miedo.
Después de ese momento que compartieron en la noche, la pareja fue inseparable.
Luda se encontró aferrada a la chica más alta, queriendo pasar cada segundo con ella. Naturalmente, eso significaba que ella empezó a desarrollar hábitos similares que los de la estudiante problemática.
Luda comenzó a desviarse de su actitud habitual, llegando tarde a clase y a veces, incluso saltándose la clase por completo. También noto que estaba fallando en sus trabajos, no entregandolos a tiempo, ya que la mayor parte del tiempo estaba con Eunseo.
Se pasaron innumerables noches mirando las estrellas y las luces de la ciudad.
También pasaron incontables días viajando en la moto de Eunseo, fuera de la escuela, hacia lo desconocido.
Si ella era honesta con sigo misma, seguir el ejemplo de Eunseo la preocupaba. Pero a Luda ya no parecía importarle más.
Porque estar con Eunseo era emocionante.
Aunque sabía que estaba mal, era adicta a eso. Hacer cosas malas con Eunseo enviaba una ola de adrenalina a su cuerpo.
Por mucho que Luda quisiera mantenerse fiel a sí misma, estar con Eunseo le dio la oportunidad de descubrir quien era realmente. Luda estaba harta de tener que estar siempre a la altura de las expectativas de todos, haciendo lo que querían.
Pero Eunseo la hizo sentir como una persona propia.
Como si estuviera viva.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Luda sonrió para si misma mientras contestaba el mensaje de Eunseo.
Desde que las dos chicas estaban juntas, Bona noto que Luda se estaba alejando de ella, convirtiéndose en una persona que ya no reconocía.
Mientras las mejores amigas estudiaban en la biblioteca, Bona intentaba constantemente hablar en voz baja, pero Luda parecía estar fuera de lugar. Sus ojos vivían posados en su teléfono, sonriendo para si misma mientras tecleaba.
Cansada de recibir respuestas a medias, Bona le pregunto. _ ¿Estás hablando con ella otra vez? Es lo único que haces en estos días.
Intentando defenderse, Luda dijo _ Lo siento, solo...
_ ¿Por qué te gusta tanto? _ Preguntó Bona _ Sé lo que estas haciendo, deberías parar antes de que se vuelva algo peligroso.
Sorprendida de que Bona dijera algo así, Luda respondió descuidadamente _ Lo que sea. Voy a hacer lo que yo quiera.
Molesta, Bona trato de tranquilizarla _ Solo estoy tratando de protegerte. Te esta convirtiendo en una perra como ella.
_ ¿Cómo puedes decir eso cuando no sabes nada de ella? _ Preguntó Luda, agitada.
_ Se que ella no es buena para ti.
_ No necesito esto, puedo cuidarme sola _ Gruñó Luda, mientras guardaba rápidamente sus cosas y se ponía de pie.
Agarrando el brazo de su mejor amiga, Bona trato de detenerla _ Espera, Luda-
Sin darle la oportunidad de continuar, Luda sacudió el brazo liberandose del agarre de la contraria, para luego salir de la biblioteca, sin mirar atrás ni preocuparse por el alboroto que seguramente habían causado entre los estudiantes.
Cuando Luda se alejó, una parte de ella deseaba que Bona se levantara y la detuviera, diciéndole que se quedara, en vez de tener cuidado. Porque sinceramente, estaba asustada.
Tenía miedo de las cosas que estaba haciendo con Eunseo.
Miedo de cómo estaba tratando a su amiga.
Miedo de lo que Eunseo la estaba convirtiendo.
Pero aún así, ya no podía volver a ser la señorita perfecta.