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Después de hablar por alrededor de unos treinta minutos solamente de donde podían hablar tranquilamente y sin interrupciones fue que finalmente decidieron ir al departamento de Doyoung, el pelinegro le dijo que no se sentiría a salvo en el territorio de la loca de Irene, teniendo como referencia la única vez que se habían visto.

A Jaehyun en cambio, le daba igual, solo que le parecía divertido ver las muecas y expresiones del pelinegro, por lo que había extendido aquello simplemente por gusto.

El camino dentro del coche de Jaehyun había sido tranquilo, aunque Doyoung se encontrará bastante nervioso, no sabía exactamente de que hablarían, aunque supiera alrededor de que tema ¿No era más sencillo simplemente poner una fecha y acudir?

Cuando finalmente llegaron, Doyoung le dio paso al pequeño departamento, era un lugar acogedor y en completo orden.

— ¿Quieres beber algo? — ofreció el pelinegro mientras caminaba hacia la seguridad de su cocina —

— Un té estaría bien — respondió siguiendo con la mirada al pelinegro que parecía moverse incomodo dentro del lugar —

— ¿Piensas estarme viendo siempre? — pregunto cuando se giro y lo sorprendió observándolo, aunque no es como si lo hubiera disimulado —

— Si, eres mi esposo —

— ¿Todo para ti se va a justificar con eso? — pregunto frunciendo el ceño —

Jaehyun sonriendo, pensando que tal vez, pero sabiendo que si lo decía abiertamente podría recibir un objeto volador desde la cocina y la verdad no quería comprobar si Doyoung tenía o no una buena puntería.

Después de unos minutos Doyoung regreso con un par de tazas de colores ofreciéndole una y tomando asiento frente a él, lo más alejado posible.

— Bien, aquí estamos — hablo Doyoung bebiendo de su tasa —

— Aquí estamos —

— Supongo que quieres que hablemos —

— Supones bien — Jaehyun bebió de su tasa dándose cuenta de que Doyoung era una persona tímida, lejos de la gente y cuando no estaba a la defensiva, era tímido, incluso parecía costarle mencionar aquellas palabras —

— ¿Qué quieres que hablemos exactamente? — pregunto el pelinegro escondiéndose detrás de la tasa de café — ¿Pactamos una fecha? —

— ¿Una fecha? ¿Para qué? — pregunto bebiendo de su tasa ocultando detrás de ella su sonrisa —

Doyoung hizo una mueca como si no pudiera salir de su boca aquellas palabras, al parecer podía ser una fiera o un lindo conejito asustado.

— ¿Lo haces a propósito verdad? — Doyoung lo miro frunciendo el ceño — ¿Te parece gracioso? —

— En realidad — Jaehyun bajo la tasa mirándolo fijamente — Ahora no se si realmente me quiero divorciar —

— ¿Qué? —

— Que no se si realmente me quiero divorciar — reafirmo su posición — Ahora lo estoy pensando —

— ¿Pretendes que este matrimonio te saque de situaciones como esa? —

— Nuestro — reafirmo — Nuestro matrimonio, no lo digas como si fueras ajeno, es nuestro —

— Soy ajeno, con suerte te conozco — se defendió — Solo se tu nombre, que tu novia está loca y que ahora tú estás diciendo locuras —

— Ex novia — aclaro — Ahora solo tengo ojos para ti, mi dulce esposo —

El pelinegro se puso de pie, dando un par de pasos hacia atrás y mirándolo con horror.

YOLOWhere stories live. Discover now