Las manos de kriss temblaron inconscientemente ante la tenebrosa entrada frente a él. Desde donde estaba el interior se veía tenebroso y hacia que un horrendo escalofrío recorriera su espalda. Pero el sabía que eso era lo que debía hacer. El debía cruzar esa puerta y enfrentarse a su destino. Destino que para todos era inminente. Así que soltando todo el aire de sus pulmones y llenándose de valor dió largos pasos hasta llegar a una luz en la inmensa oscuridad y un estrado en el centro, donde un hombre fornido lo miraba fijamente.
— Soy Knot. La voz del hombre resonó con eco, está era fuerte e hizo que kriss se estremeciera en su lugar. Sin decir palabra alguna y esperando a que el hombre continuará. — Soy uno de los tres jueces. Hoy estás aquí para tu sentencia.
Kriss asintió levemente mientras mantenia su mirada baja, no se atrevía a mirar aquellos penetrantes ojos y el simple echo de ser juzgado lo dejaba simplemente congelado.
El gran juez lo miro fijo, el niño se denotaba asustado y al ver que no hablaría, ni se defendía, ya que no había echo ni el más mínimo esfuerzo por mírarlo tomo el enorme libro ante el y comenzó a leerlo, preguntándome cual había sido el pecado del niño para haber llegado ahí.
— Mmm ya veo. Kriss levanto apenas su mirada, el juez se mostraba pensativo — Cometiste el más letal de los pecados. Y por eso ahora estás siendo juzgado.
Kriss vibró en su lugar al escuchar esas palabras. El quería saber, el quería preguntar. El no sabía el porque estaba en aquel lugar. En si, el comprendía, el entendía. El había leído sobre esto. Se decía en uno de los muchos libros que había leído que cuando las personas morían viajaban a un lugar donde sus pecados eran juzgados, pero aunque el intentará recordar solo una luz segadora lo invadia y uno gritos de horror lo acechaban sin cesar. Por lo que el no comprendía que podría haber echo en su vida. El recordaba que era alguien de bien, alguien no dañaría ni a una mosca, alguien que daría amor incondicional. ¿Pero entonces porque estaba ahí, porque esa luz y esos gritos eran lo último que recordaba? Krist no lograba entender.
— Krist Perawat. El gran juez hablo imponente, sacándolo de sus pensamientos. — Cruza el umbral. Kriss miro como el sujeto frente a él con sus fuertes y poderosos dedos apunto hacia un lugar en medio de la oscuridad, donde un camino aparecio como por arte de magia. — Ahí veraz al siguiente juez.
Temeroso y lleno de pánico Krist dudo. El quería preguntar, pero su miedo se lo impedía. Y al notar esto el juez hablo haciendo que su voz resonara en sus oídos.
— No temas, solo sigue. Krist lo miro, el hombre frente a le daba una mirada serena haciendo que una extraña calidez se especiera por su pecho — Continúa..
Aún con preguntas por hacer Krist obedeció. Comenzó a caminar alejándose a cada paso de aquel hombre y llegando finalemente a un punto dónde decidió volver su vista hacia atrás. Notando asi como el sujeto le daba una cálida sonrisa que rapidante oculto al verlo. Krist negó y sin más continuo su rumbo.
- Así que es el. El juez sonrió por lo bajo al ver que aquel muchacho de ojos tiernos pero fieros a la vez, ya no se encontraba en el lugar.
Una nueva luz llegó a los ojos de krist, unas risas se escuchaban y un claro golpe resonó haciéndolo vibrar una vez más.
— Maldita sea Brhig, deja de molestarme.
— Si no te molesto yo quien más lo hará? gordo! Deberías agradecer!
Ante esas palabras Krist acelero sus pasos. Estaba intrigado por lo que estaba pasando, esas risas lo llamaban. Y cuando fianalmente llego abrió sus ojos ante las dos personas en el lugar. Estos estaban peleando, pero no de una forma agresiva si no mas bien amistosa. Ambos rodaban por el suelo.
— Gordo quita tu tracero de encima mío.
— Deberías estar feliz de que mi tracero este encima tuyo. El más robusto de ambos se encontraba sometiendo al otro, ganando claramente la pelea.
- Si como no. El más delgado de los dos empujó al robusto haciéndolo caer al suelo, para luego sacarle la lengua y volver a correr con una enorme sonrisa en sus labios.
Esto hizo que Krist sonriera por lo bajo sin poder resistirlo. Realmente esa escena fue graciosa y al igual que con el anterior juez había una cálida sensación en su pecho. Pero eso rápidamente desapareció al darse cuenta que las risas se habían cortado y que ambos sujetos lo miraban sepulcralmente.
— Quien eres tu!? El más delgado hablo al notar la precencia de Krist en el lugar.
— Yo... Bueno yo.... Krist se mordió los labios.
Talvez no debió reírse, talvez debió golpear la puerta. ¿Esperen, que puerta? No había ni una puta puerta! Pero mientras se maldecia sintió unas manos tocar sus mejillas.
- Oh por dios que lindura. Mira Brhig! El más rellenito lo tenía tomado de sus mejillas, apretandolas con algo de fuerza. Una sonrisa de denotaba en su rostro.
— Suéltalo. Por el amor de buda! El otro, ahora conocido como brhig exclamó negando — Me haces quedar mal!
Tota blanquito sus ojos ante las palabras de su amigo. El sabía que debían denotar algo de miedo, y aunque esas mejillas eran adorables y el no podía dejarlas escapar. Entendio el punto y lo libero junto con una mirada algo sería. Vilviendo asi junto a su compañero.
Brhig negó un poco mirando a su amigo y mirando al niño frente a él. El adoraba a Tota, pero cuando los juzgados llegaban debían actuar como era debido o knot lo mataría. Gracioso, ya que el ya estaba muerto.
— Kist Perawat. Kriss miro en silencio mientras el juez frente a él con una mirada de muerte leía su libro. — Serás jusgado, haz cometido un pecado enorme.
Krist tembló. Al igual que con el anterior juez se sentía algo intimidado. No porque le tuviera miedo, si no por la parte donde mencionaban que había cometido el mayor pecado y el aún no sabía cuál era. Y eso lo tenía bastante temeroso.
— Idiota! Debes presentarte primero.
Krist miro. El más rellenito regaño al otro.
— Ah si, cierto!. El juez que había hablado se frotó la nuca con una sonrisa que calmo a Krist — Yo soy Brhig el segundo juez al mando! Este hablo con una voz imponente y Krist tuvo que contener una sonrisa al ver como este pasaba de tener un semblante divertido a serio y viceversa. Tota golpeó al juez — Ah y este es Tota, el segundo al mando aquí.
Krist mantuvo su mirada en esos dos por un momento. Tanto Brhig como Tota lo miraban, esperando a que hable, pero este se mantuvo callado al igual que con el anterior juez.
— Muy bien. Brhig hablo - Tu nombre es Arthit Rojnapat. Krist miro sorprendido y negó efusivamente ante aquel juez.
— Idiota, lo confundes! Tota golpeó a su compañero haciendo que este mirara a Kist y luego a él.
— Lo siento. Brhig se sintió idiota - Como dije haz cometido el peor de los pecados, pero.... Brhig hizo una pausa. — Tendrás la oportunidad de arreglarlo, tu nombre ahora será Arthit Rojnapat.
Krist parpadeo sin aún poder comprender. ¿Una oportunidad? ¿De que? El no tenía ni puta idea de que había echo! ¡¿Cómo iba a remediarlo?!
— Ya eh dicho. Brhig hablo con su voz severa — Ahora continúa tu camino. El tercer juez te espera y el te llevará a tu final. El juez al igual que el anterior apunto a un punto oscuro dónde un camino aparecio.
Krist aún algo confundido comenzó a caminar y antes de poder llegar logro escuchar a ambos hombres hablando.
— Idiota, me haces quedar mal! Brhig regaño a Tota.
— Lo siento, pero algo extraño me invadió al verlo. Era el? La voz del más robusto resonó aunque lo hubiese dicho en un susurro.
— Eso parece....
Krist no comprendió, pero continuo su camino....
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Short Stories
Fiksi Penggemar•Pequeñas historias..... •Diferentes cuentos.... •Relatos variados....... •Historias diversas que vienen a mi mente... Esa es toda la descripción que puedo darle a este pequeño montón de palabras. Espero les guste... Susuna 🖤
