- Entonces dices que una chica te ha dado su número- dice Taylor.
Yo asiento y sigo comiéndome mis cereales con leche mientras él mete algo en el microondas.
- Y dices que aún no la has invitado a salir- dice incrédulo Colton sentado en frente mía en la mesa.
- No, no creo que me lo haya dado con ese motivo- digo encogiéndome de hombros.
- ¡Si una chica te da su número es porque busca algo de ti Matthew!- chilla Colton y yo me encojo en mi asiento.
- Colton no le chilles- le replica Taylor.
- ¿Por qué narices te iba a dar su número una chica si no es para que la invites a salir?
- Yo que se ¿para que la ayude con los deberes?
- Me has decepcionado- dice mirándome de reojo negando con la cabeza. - Las mujeres son complicadas... Tienes demasiado que aprender Matt- suspira Colton tapándose la cara claramente molesto hacia mi comportamiento.
- No creo que sea tan importante, tampoco es que yo esté interesado en ella- digo negando con la cabeza.
- ¿Pero cómo no vas a estar interesado en ella Matthew? - pregunta mirándome Colton.
- Es mejor que me calle ya ¿no?- pregunto mirando a Taylor y él asiente.
- Gracias- dice Colton y sigue comiendo - Pues si no vas a usar su número dámelo a mí.
- No- digo rodando los ojos.
- ¿Por qué?- pregunta sonriendo de lado.
- Porque eres un idiota- sonrió y me levanto para poner mi plato ahora vacío en el lavavajillas.
- ¡Pero Matt!- de queja haciendo un puchero.
Iba a decir algo pero justo cuando abro el lavavajillas un chorro de agua me da directo en la cara. Hago una mueca de disgusto y me limpio la cara con las manos mientras oigo una risa de fondo.
Miro alrededor y distingo a Toby a unos metros de mí riéndose mientras se tapa la boca intentando evitar la risa. Él ha sido el causante de la broma ¿cómo no?
- No te vas a salir con la tuya- digo y él me mira asustado para después empezar a correr.
Lo de las bromas lo deje atrás hace tiempo.
Colton se ríe entre dientes y yo ruedo los ojos para después salir corriendo detrás de Toby.
- ¡No me mates! ¡Soy muy bello para morir pronto!- chilla para después abrir la puerta principal de la casa y salir al exterior aún corriendo.
Yo le persigo hasta fuera y allí veo como corre sin mirar atrás, yo río y para de correr ya que veo innecesario perseguirlo, imagino que volverá pronto.
Miro alrededor y veo a algunas personas caminado por las aceras y la pocas de ellas e fijan en mí curiosas. Tal vez por la curiosidad de saber porqué estaba corriendo, o tal vez porque mi camiseta está empapada y translúcida o porque no saben quién soy.
Entre esos ojos curiosos distingo unos oscuros que me miran con algo más que curiosidad. Sabrina Homes y yo nos miramos directamente a los ojos, ella en la misma acera de la casa a unos 5 metros alejada de mí, ella carga con una mochila y me mira con el ceño levemente fruncido.
Yo la miro e intento evitar los comentarios sarcásticos acerca de ella examinándome. Yo elevo mi mano para saludarla y ciertamente no espero que ella me responda, espero que me chille, que me insulte, que me mire con asco y que me diga lo que tiene que decir, que diga algo sarcástico que se le da estupendamente, pero no lo hace.
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Mi ley de Newton
Novela JuvenilSoy Mathew Morgan, y he de decir que la fastidié. Hice algo que jamás me perdonaré creyendo que sería lo mejor, aunque lo mejor para mí parece que no es lo mejor para todos... Después de años olvidándome de ella, de ellos y de toda mi vida allí, vo...