Capítulo Dos: ¿Nishikino?

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Umi ya estaba decidida, la pianista seria de ella sin importar qué, tomo un asiento para terminar de ver la función, pensando en cómo se le acercaría, un joven le pregunto su orden a Umi, pero ella no tenia dinero ni sabia de que forma pagar.

Ella tubo una idea, volteó hacía el joven y le dijo: Estoy buscando trabajar aquí, ¿tienen algún deber para mi?
Termino preguntando Umi, quería estar cerca de la pelirroja para acercarse le, pensó que esa sería una buena idea, porque podría oírla cantar mientras trabaja.

El joven le pidió que lo siguiera hasta el despacho del jefe, él le diría que puestos estaban bacantes.
Umi no sentía confianza del joven, pero no quería ponerse a la ofensiva y asustar a la pelirroja por su agresividad... Y decidió seguir al joven lo más tranquila posible.

Pasaron por delante del escenario donde estaba la chica pelirroja, Umi la veía fascinada, con la canción a punto de acabar, la joven vio a Umi... Viéndose mutuamente, sin pena Umi le sonrió y finalmente paso detrás del escenario, llegando junto al joven a la oficina del jefe.
La oficina tenia una puerta muy gastada, golpeada y era bastante ancha, parecía que ningún ruido producido del otro lado podría oírse desde afuera... El joven camarero toco suavemente la puerta esperando el permiso para entrar, escuchándose una voz cansada y molesta, hacía ruidos de inconformidad con su garganta, cómo si fuera un perro enojado amenazando con morderte.

Umi y el joven camarero entraron en la pequeña oficina, donde podrían caber cuatro personas con todo los muebles que habían dentro.
El jefe era un señor de edad, pero no tenia más de sesenta años, poseía en su cabeza unas raíces canosas, y las entradas del cabello poco marcadas, con la superficie del cabello de un color oscuro.
En su cara no habían arrugas, solo las marcas de su expresión molesta que a pesar de estar relajado se veía en su rostro las marcas de muchos enfados anteriores. Estaba sentado frente un escritorio con papeles desordenados, parecía que estaba esperando que solos se acomodasen.

El joven le explicó que Umi quería trabajo en el establecimiento, pero que no le específico que puestos habían libres, el hombre se rasco la nuca mostrando descontento. No estaba molesto por la petición de Umi, él estaba molesto por la interrupción de los dos, no le gustaba que lo molestaran al oír cantar a la joven pelirroja.

El hombre interrogo por mucho rato a Umi, preguntándole muchas cosas sobre ella, era muy evidente que no confiaba en Umi, y tampoco tenia intención de confiar en ella.
Umi fingió ser una persona amable, tranquila y considerada, solo con la intención de engañar al hombre, pero el hombre notaba que no le decía la verdad... No dejaría trabajar a una persona que le ocultara algo hací de grande.

Umi trato de convencer al hombre contándole una fábula de su viaje a ese lugar, pero no conseguía que confiara en ella de ninguna forma... Umi decidió dejar al hombre terco, y se preparo para irse, abrió por completo la puerta, viendo a la joven pelirroja cruzada de brazos, se sorprendió que estuviera esperando fuera, no creyó que se la encontraría debido a que estaba cantando en el escenario.

-Parece que necesitas algo de ayuda por lo que acabas de contar. -Le dijo viéndola directamente a sus ojos, apartando la mirada momentos después para ver al hombre detrás de Umi. -¿Porque no la deja tener empleo aquí?, Señor Kazuki. -Le dijo seria jugando con su pelo.

El hombre puso una cara de disgusto, dejo salir un suspiro y se rasco la nuca.

-Esta bien, Nishikino, dejare que trabaje aquí... Creo que ya lleva más el café usted que yo... -Dijo con desanimo. -Chica peliazul, cierra la puerta. -Le dijo a Umi, cerro la puerta y volteo a ver a "Nishikino" para agradecerle -

-Gracias... Creí que no sedería... -Dijo viendo a la joven pelirroja, que daba la impresión de ser una modelo posando para una foto.

-De nada, te daré el uniforme que llevaras, me llamo Nishikino Maki, pero puedes decirme Maki. -Dijo amable viendo los ojos de Umi. -Sigue me. -Dijo dando la vuelta y pasando detrás del escenario.

Umi quería seducir a Maki, pero sentía que no seria fácil ni de manera rápida.
Aun formulando un plan siguió a la joven pelirroja, llegando a la bodega donde habían muchas cajas de cartón, algunos muebles y sillas que se llenaban de polvo con el tiempo.
Maki saco de una caja el uniforme para Umi, dándole toda la vestimenta y diciéndole que mañana llegara temprano, se dirigió hacia la salida del almacén dejando que Umi la siguiera.
Umi toco ligeramente el hombro de Maki con su dedo, pidiéndole que se volteara hacia ella.

Maki le pregunto "¿Que sucede?" viendo confundida a Umi, y la peliazúl le pidió un favor... Que la dejara dormir en su casa por un tiempo, no tenia donde dormir, ni con nadie más a donde acudir.
Maki no esperaba que le pidiera algo como eso, y pensó por unos momentos antes de decirle su decisión, Maki aceptó diciéndole que le tendría que pagar ese favor algún día.
La peliazúl le dijo agradecida: Claro, muchas gracias señorita Maki.
Le dijo agradecida, Maki se ruborizó un poco y se dio la vuelta saliendo del almacén.

Umi estuvo durante un rato esperando a que Maki terminara su trabajo para que se fueran a la casa de Maki, donde tendría que comenzar a seducirla.
Maki termino de cantar y decidió irse del trabajo temprano, y se cambio de ropa para irse del lugar junto a Umi, salieron del café con un rumbo desconocido para Umi.

Pasaban por lugares muy transitados y con muchas luces, donde Umi no se sentía cómoda, pero durante el camino llego a tener una conversación solida con Maki, se detenían a ver ropa, sacaban premios de las maquinas traga monedas, se divertían como si se conocieran desde siempre.
Fue un rato largo, pero ellas no sintieron el tiempo pasar.

Cuando se empezó a perder la luz del sol se dirigieron sin más demora a casa de Maki, hablaron muy tranquilas, Umi mantenía su personaje para que no sospecharan, si se descuidaba tendría problemas con Maki... Cuando llegaron a su casa ya no había sol, y pareció que la noche no llego sola, pues a Umi le pareció sentir una presencia familiar...

No estaba sola, la hermana de Zeus, la guardiana de las almas, y reina absoluta del inframundo, estaba en la tierra, Umi se estremeció, no lo hubiera imaginado... Hades... Conocida por ella cómo Nozomi, aun estaba viva...

Soledad Divina: Burlas Entre Guerras.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora