El día de Umi comenzó... Y la única señal de que Maki había llegado era una manta que estaba sobre Umi, podía percibir el aroma de Maki en esta como si ella estuviera a su lado.
-Debo ir a trabajar... -Pensó Umi tomando la frazada de Maki.
Ella no quería ir a trabajar, pero no podía dejar que Nico pensara que sus palabras la afectaron.
Umi ordenó su cama y dobló la manta para llevarla a la habitación de Maki, donde la pelirroja se encontraba durmiendo.
Umi dejó la manta sobre la cama, y se acerco al lado de la cama donde estaba Maki.
Quedó frente a ella escuchando el respirar profundo que tenía, se inclinó un poco hacía Maki, recogió un poco del cabello que le tapaba el rostro a esta... Y... Le dio un beso en la frente... Quería sentir el calor de Maki, era todo lo que quería...
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Ese día todo estuvo tranquilo, la joven pelioscura había faltado al trabajo, Umi no sabía cual era la razón... Pero no era algo que le importara, solo le molestaba que por ella fue a trabajar...
Maki le preguntaba en sus descansos a Umi si estaba bien... La peliazúl se las arreglaba para convencerla de que no le pasaba nada, y funciono... Maki despreocupada siguió trabajando al igual que Umi.
Umi regreso a casa sin Maki, ella tenía que reponer algunas horas aún... Para Umi era algo molesto regresar a casa sola, no podía cocinar ni pedir nada por su cuenta... Comenzó a pensar en los días que pasaba en el Olimpo junto sus hermanas y hermanos... Todo era difícil de recordar para Umi... No quería sentirse desanimada por algo que había pasado hace mucho tiempo.
Al llegar a casa se acomodó para recostarse en el sofá, no quería hacer otra cosa más que dormir, para así dejar de pensar y solo relajarse.
Pero... Algo estaba mal...
Había un sentimiento de tristeza, que llegaba de muy lejos... Y se sentía muy profundo... La soledad tan fría abrazaba a Umi quien no entendía la razón de esta repentina depresión.
Se dio cuenta de que esas emociones no eran suyas, Nozomi estaba sufriendo por algún motivo, sus emociones eran tan fuertes que ella pensó que eran las suyas.
Umi no podía entender que le sucedía a Nozomi, no se había parado a pensar en ningún momento en cómo estaría ella... Y solo en este punto crítico tomó en cuenta la existencia de su familiar...
Umi no quería seguir sintiendo esas emocional negativas, si iba a preocuparse por algo... Sería por ella...
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El día posterior Umi y Maki fueron a trabajar, la peliazúl no quería darle importancia a lo sucedido la noche anterior, pensar en lo que podía suceder le a Nozomi era irritante y sin relevancia para ella.
-Solo quieres llamar mi atención. -Pensó. -Todos quieren que el mundo los mire... -Pensaba mientras caminaba al trabajo de la mano con Maki.
La pelirroja notó algo peculiar en su compañera, llegando a ver en su mirada una melancolía desconcertante...
-¿Te sucede algo? -Cuestionó Maki, pero la peliazúl estaba sumergida en sus recuerdos, solo caminaba como sí nada...
-Umi chan. -Pronunció Maki preocupada, logrando hacer que Umi volteara a verla.
Los ojos de Umi se veían desilusionados, sin esperanza... Maki se quedo perpleja por la mirada tan fría y desalmada que veía en los ojos ámbar de Umi, y a punto de soltar sus manos... Los ojos de la peliazúl recuperaron su brillo, como si de una ilusión se tratase...
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Soledad Divina: Burlas Entre Guerras.
Fiksi PenggemarEn la historia del hombre, todas las civilizaciones que existieron tenían sus propios dioses que veneraban, pero cuando los mortales desparecen... Sus deidades también... O, eso se pensaba. Umi, antes venerada como Ares, dios de la guerra, permanecí...
