Cap. 28 El dolor de Yesung

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Ambos jóvenes llegaron hacia donde estaba los demás Hyorin estaba que mataba a Yesung con la mirada y el resto estaba en las misma condiciones.

Lizz: gracias chicos

Siwon: de nada princesa, es un honor servirte

Lizz: podrían dejarme a solas con mi esposo

Todos asintieron en silencio y se retiraron Yesung solo bajo la cabeza, avergonzado, no tenía las agallas para ver a su esposa a los ojos.

Lizz: vámonos a casa

Yesung: pero todos mis amigos estás aquí

Lizz: los que te hicieron beber hasta quedar idiota y hacer estupideces que no debías, no, nos vamos y dame las llaves que no puedes conducir en ese estado dijo enojada.

Yesung: pero Lizz

Lizz: dije que nos vamos y que me dieras las llaves rugió furiosa 

Yesung no tuvo otra opción que darle las llaves de su auto e irse con él menor, nadie dijo nada en el camino, al llegar a la casa la menor salió apresurada del auto rumbo a la habitación que compartía con el mayor y saco su pijama, el mayor logro ...

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Yesung no tuvo otra opción que darle las llaves de su auto e irse con él menor, nadie dijo nada en el camino, al llegar a la casa la menor salió apresurada del auto rumbo a la habitación que compartía con el mayor y saco su pijama, el mayor logro darle alcance y se alarmo al ver las intenciones de la morena.

Yesung: Elizabeth ¿Qué estás haciendo?

Lizz: dormiré en la habitación de huéspedes, que descanse Yesung

Yesung: ¿Qué le dijiste a Martha?

Lizz: ah entonces sabías que era ella dijo molesta e indignada la menor

Yesung: Lizzie, ella y yo solo hablábamos

Lizz: huy sí que hablaban muy bien, no sabía que ahora se hablaba mientras se comían la boca dijo sarcástica la menor.

Yesung: Lizz lo siento

Lizz: hablaremos mañana, ahora no me apetece y estas borracho dijo para encerrarse en su habitación. Elizabeth oía como el pelinegro golpeaba la puerta insistentemente pero ella no le abriría por nada del mundo.

Yesung: lo siento Lizz

Elizabeth se arropo y se acostó en la cama, su pecho ardía de dolor, al recordar la escena en la que el pelinegro se besaba con Martha y como esta se jactaba de su amor por él le hacía llorar de ira y dolor, cada vez estaba más enamorada del más alto y eso le daba miedo, poco a poco la morena se fue quedando dormida entre sus pensamientos hasta caer en los brazos de Morfeo.

Al día siguiente Elizabeth prefiere estar dormida segura entre sus sueños a despertar y enfrentar al pelinegro. Yesung por su parte se despierta de a poco cuando la luz que se filtra por la ventana golpea su rostro y al removerse siente el dolor punzante producto de la resaca, al tantear a su lado y no sentir a la menor reacciona completamente y recuerda lo que paso ayer en la noche, por lo que se levanta en dirección a la habitación de huéspedes para hablar con la menor, toco la puerta pero nadie respondió, supuso que la menor seguía dormida así que se resignó a dejar de tocar y se fue a la cocina a preparar el desayuno, al cabo de 30 minutos regreso con una bandeja con comida para la menor y volvió a tocar la puerta.

Esclava por amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora