Capitulo 3

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Declaran desaparecido a Gulf Kanawut hijo del empresario Kanawut, desde ayer por la noche después de no encontrarlo en su residencia en Bangkok. La policía aun esta buscando testigos, las únicas personas que estaban con el también están desaparecidos...






*





El somnífero había hecho efecto en Gulf desde que partieron de Bangkok. No específicamente en un avión de primera clase, si no mas bien en una agencia de la cual el jamás había oído hablar. Con amenazas y algunos gritos, Mew había logrado que Gulf no hablara en todo el viaje. Aunque batallo demasiado por que Gulf discutía con el cada que podia o mejor dicho cada vez que se le presentaba una oportunidad, ¿Qué acaso no sentía ni un poquito de miedo por él? Era diferente, muy diferente a cualquier otro.

Mew lo tomo del brazo, después de algunas horas de viaje, era la primera vez que lo tocaba. Lo sostuvo fuertemente, Gulf solo cedió.

Mew metió las llaves del departamento en la cerradura y procedió a abrirla e hizo que Gulf entrara.

— ¿Te gusta? — le pregunto a Gulf, refiriéndose al departamento.

—No. No me gusta. — le respondió. De inmediato se adentro mas al pequeño cuarto que Mew había conseguido para los dos.

— ¿Pensabas que iba a comprarte una suite solo para tenerte a ti? — Mew lo vio entrar. De reojo poso los ojos en el cuerpo de Gulf, sin que el lo notara del todo. Sin poder evitarlo relamio sus labios, no podía negarlo, ese chico tenía un gran cuerpo y era realmente atractivo, de solo imaginar lo que podía hacer con el. Mew movió un poco la cabeza y trató de aclarar su mente, dejando ir esos pensamientos.

Después cerró la puerta del departamento, como solo el sabia, poniendo el seguro por si Gulf quería escapar. Dos candados. Tres y después se hicieron cuatro. Una barra de seguridad. Y otra amenaza.

— Creo que no tengo que volver a repetir lo que pasara si intentas salir, ¿cierto?

Gulf ni siquiera le respondió. Su cuerpo comenzaba a sentir el cansancio. Ahora mas que nunca deseaba dormir. El somnífero de Mew, que el había utilizado en su pañuelo, le había hecho efecto, o tal vez lo único que quería era estar lejos de ese tipo.

— Quiero dormir — confeso Gulf. Mew lo miro de reojo. No es que realmente le importara lo que necesitaba, su misión era solo tenerlo y exprimir todo el dinero que pudiera conseguir de el, pero de alguna u otra manera quiso atenderlo.

— Aquí no tengo una cama — le dijo Mew. Por primera vez se atrevía a mirarlo a los ojos así que Gulf también lo hizo — Esto no es hotel.

— No necesito una cama, solo necesito un lugar donde dormir — le dijo Gulf, pero esta vez en un susurro, no quería discutir mas. ¿Qué demonios le pasaba? De pronto se sentía peor que nunca. Lo ultimo que le faltaba en ese momento era enfermarse.

Mew escucho sus ultima palabras. Se adentro a la única habitación que había en ese pequeño departamento y entrecerró la puerta para que Gulf no pudiera observar lo que hacia haya adentro. Saco un par de sabanas y una manta gruesa para tenderlas en el piso.

— Duerme aquí — le dijo él. Frio. Como siempre. Gulf lo escucho y fue hasta la habitación donde estaba Mew. — Gulf... — murmuro de repente. Y a Gulf le dio un pequeño escalofrío al escuchar su nombre entre sus labios. Tanto que la piel se le puso chinita — No causes problemas, ¿sí? No quiero tenerlos contigo — le dijo, antes de cerrar la puerta de la habitación.

Gulf ahora se concentro en su ropa. No se la cambiaba desde ayer. Volteo a mirar la puerta de la habitación, completamente cerrada, no perdería nada si se cambiaba ahí mismo. Así que se quito la ropa que traía desde ayer y se adentró en el pequeñísimo baño que había dentro de la habitación, colocándola en el lavadero. Su bóxer quedo al descubierto. Se quito los tenis y salió del baño, después de haber lavado como pudo su ropa y dejarla secar, después de eso se acostó sobre las sabanas que había en el piso.

Ahora Mew, maldecia el haber decidido quedarse para ver de que manera actuaba Gulf en la pequeña habitación.

Pero que bueno estaba... muy bueno en realidad.

Si empezaba en su cuello, en su abdomen, para después parar en un lugar prohibido que su lengua moria por probar. ¿Qué pasaría si se lo comía ahora mismo? Mew intento aguantarse las ganas. Miraba todo desde la puerta. ¿Es que acaso era un plan para ponerlo duro como nunca en su vida? Relamió sus labios, ahora mirándole esos músculos marcados, deseo tanto lamer esa piel ahora mismo, hasta hacerlo gritar tan fuerte como podía, era su única petición. Hacérselo. Tan duro. Meter sus miembro entre sus piernas. Hacerlo gozar hasta escucharlo pedir más y más.

Cierra la maldita puerta... se dijo a si mismo. Dándose cuenta de la enorme erección que ahora adornaba sus pantalones con solo mirarlo tendido sobre esas sabanas, con unos boxers negros, aunque Mew estaba completamente seguro que amaría más verlo sin ellos.

Oh carajo.

Entra y tómalo, le dijo su subconsciente muy dentro de él.

Mew cerro y abrió los ojos muy rápidamente, necesitaba irse de ese lugar antes de que pudiera terminar irreconocible con él. Haciéndoselo con todas sus fuerzas.

Cerro la puerta sigilosamente.

Vaya estaba empalmado y con la vista nublada, necesitaba hacerlo. Tener sexo duro con alguien más, ahora mismo. Y quitarse esas ganas de tener a Gulf entre sus brazos.

Secuestro • MewGulf Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora