Mew lo apretó de las caderas, ahora apoderándose de todo su cuerpo. Lo movió de lado para poder acostarlo sobre el diván. Gulf era tan atractivo y no podía dejar de admitir las ganas que tenia de que llegaran juntos al orgasmo de nuevo. Gulf se encargo de bajarle los pantalones, rozando incontablemente el ya despierto miembro de Mew. Listo para él. Para hacerlo disfrutar. Mew suavemente se acostó sobre Gulf.
— ¿Lo sientes? — pregunto Mew. Al bajar los pantalones de Gulf y restregar su miembro junto con el de Gulf ya estaban completamente erectos. Y ver a Gulf así de necesitado, lo era todo. Empezó a frotar su pene contra el de Gulf. Haciendo que este gimiera al acto.
— Mas... — respondió Gulf. Los ojos de Mew se llenaron de placer.
— ¿Mas? — pregunto el, provocándolo.
— D-deja de jugar... c-conmigo... — respondió Gulf, haciendo que Mew sonriera, mientras lo sostenía de la cintura con fuerza.
— Te daré más.
Y eso fue lo siguiente que hizo. Lo embistió con fuerza. Haciendo que Gulf gimiera fuerte del impacto. Mew volvió a salir para después entrar de nuevo de la misma manera. Gulf lo tomo de su espalda. El pene de Mew estaba completamente dentro de él. Lo escucho gemir un par de veces más. El movimiento se hizo cada vez mas rápido. Aún con esos movimientos, Mew bajó por el cuello de Gulf, besando besandolo suavemente.
Lo tomo de los muslos y se concentro en su siguiente misión.
— ¡Mew! — gimió Gulf aun mas alto, estaba llegando al límite, con cada estocada que se hacía más profunda, que tocaba ese punto dentro de el que lo hacia que temblara de placer.
— Vamos córrete... córrete para mí, Gulf — quería verlo llegar, penetro su cuerpo, salía y entraba con tanta facilidad. Pronto el seria quien se corriera. Pero necesitaba que primero terminara Gulf. Lo presiono más contra él. Tomando el pene de Gulf con una de sus manos, subiendo y bajando. Una vez que lo embistió con fuerza, Gulf levanto más las caderas, dándole mayor acceso a Mew. Joder, que eso le gustaba y mucho.
La mano de Mew se mancho por el semen de Gulf. Sonrió, mientras el bajaba la rapidez de sus embestidas. Mientras terminaba dentro de él, por fin. Mew solo se dedico a abrazarlo. Lo apretó fuerte contra él. Aquello se había sentido diferente. No sabia porque, pero no había sido solo un polvo más. No había follado esta vez con él. Esta vez se había sentido como si en esta historia solo importaran los dos. Solos. Y sin ninguna preocupación. Había sentido y escuchado cada gemido de Gulf, cada palabra, cada respiración, cada caricia... aquella noche había sentido algo más.
Nunca lo había entregado todo como en esa noche. Nunca le había entregado todo a nadie. Y es que nunca había sentido esa necesidad de tener a alguien consigo todo el tiempo, porque nunca había sentido que necesitara a una persona. Porque con el simple hecho de que Gulf le dijera que quería irse con él, que con él se había sentido diferente... lo había hecho reaccionar. Le habían dado unas inmensas ganas de decirle que él también quería que se fueran juntos, que pasara lo que pasara solo quería que ellos estuvieran bien en donde sea que fuera.
Porque Gulf era suyo. Y por que esa noche había hecho el amor con él. Y eso solo significaba una cosa. Algo que tenia que decirle pronto a Gulf.
●
Gulf miraba por la ventana que se extendía en el departamento de Mew. Estaba solo ya que al parecer Mew se había ido hace bastante tiempo. ¿A dónde iba cada mañana? Ya se lo preguntaría. Esa mañana había amanecido de otra forma. Mas feliz. Sin ganas de pelear. Era otro, definitivamente.
Con solo ponerse a recordar como había sido la noche, con solo ponerse a pensar, como es que Mew lo había tratado. Le erizaba la piel por completo. Había sido diferente a la primera vez que tuvieron sexo. Lo había sentido mas cariñoso. Como si viniera de un H
Mew que solo él podía llegar a conocer, nadie más. ¿Era posible? O solo se lo estaba imaginando. Joder, ¿acaso Mew comenzaba a sentir algo por e?
Alguien toco la puerta del departamento con fuerza.
— ¡Abre la puerta! — gritaron desde afuera, en ese momento a Gulf se le heló ma sangre — ¡Es la policía, que abran la puerta! — volvieron a gritar. Los ojos de Gulf se abrieron y trago saliva.
Hace unos días moria por irse ahí, porque la policía lo encontrara, por no volver a ver a Mew nunca más. y ahora, estaba deseando todo lo contrario.
La policía empezó a golpear la puerta. Dos. Tres. Cuatro veces. La madera maciza de esta empezó a quebrarse por en medio. De pronto Gulf ya no estaba solo en aquel departamento, si no que había diez hombres más, con armas en los hombros apuntándole en el rostro.
— Gulf... — susurro uno de los policías. Al parecer, quien llevaba a cargo el caso de la búsqueda —... no te muevas.
— No hay nadie aquí... — murmuro Gulf. Y agradeció muchísimo que Mew no estuviera en ese momento.
— ¿Dónde está él? — pregunto el oficial. Los otros oficiales bajaron la guardia al notar que Mew no estaba con él.
— No se... no se donde esta... yo no sé nada... — insistió Gulf. Y no les diría más. Pues no tenía pensando delatar a Mew. No después de todo lo que había pasado.
— ¿No vas a decir nada? — volvió a preguntar el oficial — Gulf... nosotros somos los buenos, te venimos a ayudar, no sabes lo preocupada que esta toda tu familia... ¿has pensado en eso?
— Pero no se nada sobre el, ¿que quieres que te diga? — Gulf lo miro a los ojos. El oficial comenzaba a enojarse, porque definitivamente ese chico no está cooperando. Hizo unas cuantas señales a los demás oficiales y estos se colocaron estratégicamente en la ventana y otros en la puerta.
— ¿Lo defenderás? Defenderás a ese hijo de puta que te secuestro...y que planea matarte. Porque lo hará y lo sabes.
Gulf guardo silencio. No, el no debería escuchar a ese oficial, el confiaba en Mew, sabia que no le haría daño, él lo sabía.
— Veo que este tipo a sido inteligente esta vez — le dijo el oficial al ver que él no decía nada —... tanto que hasta has llegado a creerle.
Una pequeña oleada de tensión se paso por su cuerpo. Ese jodido oficial parecía conocer a Mew de una manera increíble. Y eso no le gustaba para nada.
— No me dirás dónde está Mew, ¿verdad?
— Ya te dije que no se donde esta.
— Si, seguro... — el oficial miro mal a Gulf. De acuerdo. Estaba claro que ese chico no le diría nada, pero al menos se enteraría quien era Mew realmente. Quien era ese tipo que tanto estaba protegiendo. De todas esas cosas que tal vez Mew no le conto — ... vamos a hablar y después de esto me dirás si sigues confiando tanto en él.
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Secuestro • MewGulf
FanfictionCuando Mew Suppasit uno de los criminales más buscados en Bangkok es convocado para el secuestro de cinco chicos millonarios, no duda en ningún segundo en aceptar la oferta... Lo que nunca pensó fue enamorarse de uno de ellos. ❤ PORTADA HECHA POR "N...
