En nuestro cuarto día aquí le prometí a Vali que lo ayudaría a entrenar a los niños del pueblo, para cuando me levante algunos de ellos ya habían llegado.
—¿Donde están sus padres? —Pregunte viendo que algunos eran muy pequeños, algunos no superaban los seis años
—Muchos de estos niños pasan el día solos, sus padres trabajan muy duro para conseguir algo de comida
—Creo que necesitaremos algo de ayuda —dije pensando en mis doncellas y comenzaron a aparecer
—Vali, reunamos a los mayores de ese lado para entrenarlos y los pequeños serán cuidados acá por mis doncellas —dije viendo cómo entretenían a los más pequeños
—Bien, entonces ¿Les enseñarás a usar el arco?
—Seguro, chicos prestad atención de mis movimientos, mi postura y de cómo lanzó.
Hice algunos lanzamientos para que luego uno a uno lo intentara, para la tarde ya teníamos unos cuantos arqueros con muy buena puntería debo decir, me gustaba ver como cada uno encontraba su propósito. Luego de algunas semanas muchos de ellos podían darle fácilmente a un blanco en movimiento y los mayores ya eran unos experimentados con el lanzamiento de hachas creo que he hecho un buen trabajo con Vali y parece que nuestra misión aquí estaba llegando a su fin.
—¿Como estuvo el entrenamiento, ya tenéis algún arquero listo para la batalla? —pregunta Kåre mientras comíamos reunidos alrededor de fuego, hoy hacia mas frío que en los días pasados.
—Pues si han avanzado mucho en un solo día, es mas algunos ya estaban listos para enseñar a los mas pequeños, y ¿ a ustedes que tal les a ido?
—A nosotros muy bien creo que dentro de poco nos tendremos que ir para ver como comenzaremos a exportar todo lo solicitado —dice Rune, este seguía hablando pero yo me levante rápidamente para salir de casa, me vino un asco que termino conmigo vomitando afuera.
Balder salio rápidamente y tomo mi cabello, me desplome hacia atrás con mi frente sudorosa por toda la fuerza que hice al vomitar.
—Hey... ¿Estas bien? ¿Por que has vomitado? ¿Te habrá caído mal la comida? —pregunta tomando mi rostro y negué sin saber la razón. Llego Rune con un vaso con Hidromiel y una manta.
—Vamos adentro que te puedes poner peor, Balder pídele a Vali algo donde ella pueda vomitar en caso de sentirse mal otra vez. —Rune me iba a tomar en sus brazos pero me negué.
—Estoy bien, ya se me paso el asco, a sido eso, algo me produjo un asco enorme no se preocupen —dije intentando que se tranquilizaran.
—Pero prefiero que te recuestes y descanses ¿Si? mas tarde te llevamos una sopa o algo para que no estés con el estomago vacío —dice Rune ayudándome a caminar hasta la habitación donde dormí el resto de la noche.
Rune
Me quede muy preocupado, Valkiria no suele enfermarse nunca y casi nada le produce asco, algo podía andar mal en ella por lo que hable con Vali acerca de llamar a un curandero.
—Mañana mismo iré al pueblo por la curandera, te aseguro que ella sabrá que tiene aunque yo tengo mis sospechas —dice sembrando en mi la curiosidad.
—¿Y que crees que sea?
—Bueno Valkiria últimamente tiene mas apetito de costumbre, tiene una obsesión por esa fruta dulce que trajeron ustedes y yo la noto un poco mas redonda en su abdomen o me vas a decir que no has notado como su abdomen a crecido...
—Pues si lo note pero pensé que era por la comida, ademas no a estado haciendo todo el ejercicio que hace en casa.
—Si quieres puedo hacerte una lectura de Runas y ver que dicen, ya si me equivoco mañana la curandera nos dirá entonces... ¿Le preguntamos a los dioses?
ESTÁS LEYENDO
Le llaman Valkiria
Historical Fiction(+18) Ellos nunca imaginaron todo lo que había detrás de la chica a la que todos llamaban Valkiria y es que ni sus amigos mas cercanos imaginaron todo lo que vivirían uniéndose a su viaje donde descubrirán que el valor y la confianza lo es todo. No...
