El Aguila de sangre

80 8 0
                                        

Advertencia: Este capitulo contiene escenas algo explicitas, leer bajo vuestra responsabilidad...

Lleve a Engla hasta el trono de Hrolf, parecieron algunos de los hombres de Hrolf y detrás de ellos algunos de los hombres que venían conmigo.

—Este es tu momento de llevar a la prosperidad a este pueblo, es tu momento Engla —dije animándola a que tomara el poder de estas tierras, asintió y se paro en el trono con la frente en alto.

—¿Quien desea seguirme en este nuevo camino? El que esté dispuesto a vivir un cambio de un paso en frente —Dice Engla y algunas personas se arrodillaron ante ella, sin embargo otros comenzaron a protestar, no querían que una mujer que los gobernara.

—¡Silencio! Ustedes son fieles perros de Hrolf y no permitiremos mas ninguna de las fechorías que este cometía, ¡Matadlos! —Dice Engla y los hombres que se arrodillaron contaron los cuellos de los seguidores de Hrolf.

—Ahora, enviaré a alguien que traiga al brujo mientras tú descansas —Dice Engla

—No mi querida amiga tú te sentarás ahí y yo te ayudaré con esas heridas, Por favor necesito agua limpia, paños y hierbas curativas rápido —dije a las chicas a mi lado

—Ellas pueden hacerlo Val...

—Tu curaste mis heridas muchas veces, están vez lo haré yo

—¿Cuando planeas hacerlo? —pregunta mirando la otra silla, donde el solía sentarse.

—Tal vez está misma noche, no quiero esperar ni un minuto más —dije vendando su cabeza.

—Está bien el brujo llegará pronto, no vivía muy lejos de aquí

Comí y salí para llevarles comida a mis amigos, vi que Hrolf estaba en el suelo aún encadenado y mis amigos reían cerca de él.

—Supongo que no lo mataron ¿verdad?

—Está completo Val, no está muerto —Dice Ragnar

—Eso espero por que necesitaré de su ayuda, esta noche llevaré a cabo mi venganza y no será fácil

—Ya dinos que es lo que deseas hacer... —Dice Thorvald dándole una mordida a la pata de cerdo.

—El águila de sangre —dije viendo a Hrolf quien tenía el rostro irreconocible de tantos golpes

—¿Estas segura? Es algo muy diferente a lo que estás acostumbrada Val, tendrás que cortar su piel, carne y luego abrir sus costillas.

—Ya lo sé idiota... he visto cómo lo hacen solo que yo no lo he hecho, y estoy algo nerviosa de fallar.

—Bueno si fallas de todos modos sufrirá —dice Tryggve con una pequeña risa.

—¡Valkiria! —Escuché una voz muy familiar, busque con la mirada encontrándome con mi hermano Vali.

—Vali ¿como has llegado hasta acá? —Pregunte mientras lo abrazaba.

—He llegado al pueblo para saber si tenían noticias de ti y me han contado que has venido hasta acá no fue difícil sabes cómo soy yo

—Me alegra tenerte aquí hermano, pronto llegará el hombre que ayudo a Hrolf a hechizarme o lo que sea que hiciera ese idiota y se que puedes serme de ayuda.

—Claro... Val tus hijos son maravillosos

—¿Los has conocido?

—Claro que si cuando he entrado al gran salón uno de ellos se levantó con una espada de madera y me dijo que no diera un paso más si no quería morir, mientras que el otro con un escudo protegía a una bebe en brazos de Revna.

Le llaman ValkiriaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora