La puerta cerró de golpe en mi departamento y los pasos pesados se dirigieron directamente a mi habitación, Nicholas venía tan pálido como si hubiera visto a un fantasma
-Son casi las 4 de la mañana – le dije mientras lo miraba aún acostado en la cama, tapado hasta el cuello. Nick abría y cerraba la boca como buen pescado en el agua intentando conectar y encontrar las palabras correctas.
-Vi a Nathy
Esas tres palabras fueron las suficientes para que me sentara como resorte en la orilla de la cama y estuviera con mis sentidos más que agudizados
-¿Qué dijiste? – pregunté, aún sabiendo que había escuchado perfectamente
-Nathy... la vi... me vio – decía entrecortado, sin poder creer lo que sus ojos vieron – después de todo este tiempo
Salté de la cama y lo tomé de los hombros
-Dime todo hermano, con lujo y detalles ¿hablaron? – Nick asintió - ¿dónde la viste?
-Cassie me consiguió un lugar para cantar esta noche
-¡Cassie! – salí de mi habitación y busqué a mi cuñada - ¿dónde está?
-La dejé en casa, necesitaba hablar de esto contigo... después de todo lo que pasó, lo tanto que la buscaste
Sentí un vacío en mi estómago y me alejé de mi hermano, sentándome en el sofá y encendiendo el televisor para sacar las ideas de mi cabeza, esta iba a ser una larga noche.
Luego de que Mel se marchara, Nathy hizo su gran papel de ser como el agua y no volver a aparecer en mi vida, intenté buscarla en todos lados, incluso en el departamento que alguna vez compartimos, pero ella ya no estaba ahí y ese lugar era la única pista que tenía de ella. Me enteré de su nuevo trabajo por quien era mi mejor amiga, pero no de dónde estaba trabajando, por lo que todo se me hizo cuesta arriba sin opción de descansar. Hubo momentos de altos y bajos en esta ciudad, decidiendo definitivamente irme al otro lado del país dado que lugar que iba lugar donde la veía, aunque fuera su vago recuerdo, siempre estaba presente, en todos lados.
Nathy se había desvanecido de mi vida rápidamente como la conocí, tan fugaz fue su ida que llegué a pensar que lo que habíamos vivido era un sueño... mi mente volaba cuando las drogas y el alcohol se mezclaban, pero era ese el momento donde más latente tenía su recuerdo y vivir en ese transe se me hizo cada vez más costumbre.
Tuvieron que pasar meses para volver a quien en realidad fui, alejándome de los vicios y reconectarme con la música, mis hermanos siempre estuvieron conmigo cuando decidí volver a la sobriedad, no sin antes quedar en contacto con mi terapeuta Samantha y seguir en tratamiento con ella hasta el día de hoy.
-¿Vas a querer que te cuente? – mi hermano interrumpió mis pensamientos mientras se sentaba a mi lado
-¿Qué cosa? – dije como si no me interesara lo que me viniera a decir de Nathy. Todo lo contrario, desde que supe que Danielle seguía en contacto con ella, volví a ver y sentir a mi exnovia en la ciudad, el corazón se me aceleraba en cada esquina que rodeaba o pasillo de supermercado que avanzaba
-Sobre Nathy... un poco de lo que hablamos – suspiró mirándose las manos – estaba cantando en este pub... me pidieron que le dedicara una canción a una chica, que se está por casar
-Ya ¿y a qué entra Nathy en todo esto? – lo miré fijamente, mi hermano no era capaz de levantar la mirada
-Es Nathy, Joe – suspiró profundamente y me dirigió una mirada lastimera, sabiendo que lo que me iba a decir, me iba a herir – Nathy se va a casar
Esta sensación la he sentido exactamente tres veces en mi vida: la primera cuando me enteré que mi novia se había besado con mi hermano, entrando en el pánico de que ella conocería que hay tipos mejores que yo; la segunda fue cuando le propuse matrimonio y Nathy fue capaz de sólo encerrarse en el baño y llorar, comprendí que no habría vuelta atrás, ella ya no quería estar conmigo; y en la tercera oportunidad que sentí esto fue en el momento que no la volví a encontrar en mi vida, cuando me dirigí a su departamento y golpee la puerta incontables veces, hasta que un vecino del piso me informó que ella se había marchado hace semanas y no había dado algún contacto por si le seguían llegando algunas cuentas.
¿De verdad creí que tendría la oportunidad de volver a lo que fuimos alguna vez? ¿Tan iluso fui en creer que los dos terminaríamos en el altar como tantas veces lo conversamos?
No la culpo, maldición, de verdad no la culpo en querer rehacer su vida, la mía fue en picada desde que ella se marchó y lo único que le puedo ofrecer es un adicto rehabilitado y dependiente emocional que sólo le volvería la vida más tóxica.
-Sé que puedes recaer con esta noticia, hermano – la mano de Nick en mi hombro hizo que volviera una vez más a la realidad – pero también se que es mejor que lo sepas ahora, tengo muy claro que tú seguías con la esperanza
-Muy infantil de mi parte ¿cierto? – sonreí dolido, luchando internamente en no dejar escapar las lágrimas – han pasado más de 10 años, es claro que ella ha preferido seguir y encontrar a alguien que si valiera la pena
-Dios, Joe, no – Nick se arrodilló para quedar frente a mí – basta, no empecemos con esos pensamientos
-¡Pero es verdad! – me levanté del sofá, caminando en círculos – Ella merecía a alguien mejor que yo, Dios – solté una risotada – cualquier imbécil es mejor que yo, hasta tu
-Quizás esta sea una oportunidad, Joe – encontré a mi hermano sentado en la mesa de centro con las manos apoyadas en la orilla de esta, omitiendo mis últimas dos palabras – de que sigas adelante, tal y como ella lo hizo. Te mereces esto, un nuevo comienzo. Con alguien que no deba saber de tu pasado, sólo de la persona que eres ahora
Tomé aire y fijé mi mirada a la nada
-Quizás... esta sea una señal – suspiré pesadamente
Lo más probable es que el destino me está indicando que hay que dar vuelta la página que tantos años he mantenido a la espera de que Nathy volviera a mí, con la esperanza de que volveríamos y arreglábamos nuestras asperezas.
¿Cómo me volví tan dependiente de ella y su recuerdo? Pasaron años de terapia para descubrir que realmente yo era una persona con baja autoestima, y sí, sigo siendo el hermano extrovertido y divertido, pero todo esto fue un velo que inconscientemente construí para esconder mi verdadero yo... esencia que Nathy conoció a la perfección, la única persona que me ha conocido a ese nivel -a excepción de Sam, obviamente- y que prometió cuidarme hasta el final, aunque no explicitamos qué tipo de final estábamos hablando.
Lo que sí tengo muy claro, es que debo llamar otra vez a mi terapeuta.
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HESITATE
Non-Fiction"Luego de que mi novio se besó con mi mejor amiga, nuestra historia tomó diferentes caminos" ~ Historia colaborativa con @rightfrigginnow
