5: Orígenes (Parte 5)

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Al despertar, Jayn y Ace se vistieron y fueron caminando, casi trotando, a las oficinas. Ace no le quitaba el ojo de encima a Jayn, no quería que le pasara lo que fuera que le pasó la noche anterior en publico. Al llegar a las oficinas pidieron una cita inmediatamente con James, sin embargo, este estaba ocupado reunido con otros directivos, así que tuvieron que esperar aproximadamente una hora más.

Al pasar una hora llena de ansiedad James finalmente salió de una sala en el pasillo y se acercaba a los chicos.

–Me dijeron que querían verme.– Dijo.

—¿Sabes de algún lugar en donde podemos hablar... en privado?– Preguntó la pecosa con prisa.

—La sala de juntas de la que vengo en teoría debería de estar desocupada.

Los tres caminaron rápidamente hacia la sala mencionada, donde tal y como dijo James no se encontraba nadie. Entraron y cerraron la puerta en caso de que alguien quisiera entrar. El hombre dirigió una mirada curiosa a ambos adolescentes, que claramente estaban pensando en qué decirle. Luego de un tenso silencio que duró apenas unos segundos que se sintieron como una eternidad, James por fin decidió hablar.

— ¿Les comió la lengua el ratón?

— Es que no tengo ni idea de cómo explicarte esto.— La castaña hizo una pausa.—Algo pasó ayer, algo extraño. Resulta que quise salir a pasear para aclarar mi mente y vi un perrito. Le iba a caer una rama enorme que lo iba a aplastar pero...

—¿Pero?— Dijo James ya bastante impaciente.

— La verdad no sé qué hice. Me asusté y cerré los ojos pero cuando los abrí la rama estaba flotando y yo tenía la mano estirada. Cuando la moví también se movió la rama. Luego en casa Ace casi tira una taza y antes de que se cayera hice lo mismo.

—¡Pero aquí todo se pone más raro!— Interrumpió Ace.

— Luego de que una compañera de la escuela se fuera pasó algo peor. La luz empezó a parpadear y yo me puse a levitar. ¡Levitar!

— Todo a su alrededor empezó a flotar también y sus ojos eran azules. No solo el iris. Y sacaba chispas de su cuerpo.

—A ver, pausa. Me están diciendo diciendo que hiciste  que una rama y una taza flotaran, que tú misma te pusiste a flotar y que sacaste chispas del cuerpo, ¿es correcto?

—Exacto. Sé que suena difícil de creer.

— Bastante. Pero, no sé si exista la posibilidad...— Los adolescentes lo vieron confundidos. James sacó una tableta que tenía guardada en su portafolio.— Jayn, ¿sabes exactamente qué pasó antes de la explosión?

—Recuerdo que unos alienígenas raros me estaban persiguiendo y entré en un cuarto extraño con una caja qur tenía un líquido azul. O plasma, no lo sé. Luego los hombres entraron y yo intenté lanzarles una de tus granadas pero cayó en el líquido y explotó.

— Eso podría explicar el porqué la explosión fue tan fuerte. Puede que el plasma de alguna forma haya logrado multiplicar el alcance de la explosión al triple. También puede que al estar tú allí de alguna forma tu cuerpo absorbió algunas propiedades del plasma y al ser alienígena...

—¿Qué?

— Jayn. Tienes poderes. No sé qué otros poderes puedas tener aparte de la telequinesis, pero no creo que ese sea el único. Y solo hay una forma de saberlo.

—¿Cuál? — Preguntó Ace, que hasta el momento estaba callado.

—Probándolos. Necesito hacer pruebas contigo.

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⏰ Última actualización: Sep 02, 2020 ⏰

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