- ¿No te parece que está muy vacío el pueblo?
- Pues la verdad sí, es una noche muy solitaria. Pero... mejor para nosotros, ¿no?
Auron no estaba seguro de qué quiso insinuar con eso, pero ver la reacción nerviosa de su acompañante, le hizo sentir más control sobre toda la situación, y hábilmente cambió de tema, para continuar esperando su comida sin incomodidades.
El ambiente que los rodeaba era intenso, por un lado el deseo de ambos por tocarse de una u otra forma, se mostraban desesperados por establecer cualquier contacto físico, desahogándose con simples palmaditas ocasionales en los brazos o en el hombro, por otro, la negación dentro de sus cabezas, que aún se presentaba repentinamente.
Tenían el pueblo solo para ellos, casi sin testigos de lo que su amor reprimido podría generar, y aún no se atrevía ninguno a aprovechar de verdad la situación. Su cena tardaba, y sus temas de conversación se agotaban. Un brazo de Auron descansaba sobre la pequeña mesa, y su mano, sin ocupación alguna, invitaba involuntariamente a Luzu a tomarla, cosa que le costó varios minutos hacer. Cuando sintió el tacto de la suave mano del mayor, sus vellos del brazo se levantaron por la sensación tan agradable que le recorrió todo el cuerpo, le regaló una sonrisa que hizo que el corazón le diera un vuelco.
- Aquí están sus platillos, disculpad la demora. - la voz del mesero entró por los oídos del pelinegro, haciendo que inconscientemente intentara retirar la mano del agarre, pero el otro no lo permitió, con el pulgar la acariciaba, relajándolos a ambos.
- Gracias, descuide.
Sus manos continuaron juntas hasta que el mesero se fue y decidieron iniciar con su comida, pero un estruendoso grito se escuchó a lo lejos, por donde se ubicaban las tiendas. Instintivamente se levantaron y corrieron en dirección a donde provino el quejido.
Al llegar, encontraron a la chica que atendía en el piso llorando.
- ¡Ayuda! Ha venido un tío y se ha llevado todo.
- Auron, quédate aquí, voy a buscarlo antes de que se escape, si descubres algo más, me llamas.
- ¡Salió en dirección a casa de Merlon! - gritó la chica antes de que desapareciera Luzu por la puerta.
- Tranquilízate y cuéntame, ¿te ha hecho algo?
- No, llegó y me dijo "si no quieres que Lobo Nocturno te lastime, hermosa, no te muevas de ahí" con un acento francés súper falso, se llevó todo, salió rompiendo una ventana, me espanté y por eso he gritado.
- Vale, ahora dime, ¿cómo era el sujeto?
- Alto, se veía musculoso, llevaba un antifaz negro, pero aún así se notaba que era guapo... no pude ver bien sus ojos, pero me parecieron morados, aunque no estoy segura. Cabello negro.
- ¿Cómo iba vestido?
- Un traje negro, muy simple.
- Gracias, ¿necesitas ayuda en algo?
- Solo... atrápalo.
Auron salió corriendo, mientras llamaba a Luzu.
Dime, ¿qué más supiste?
Se hace llamar Lobo Nocturno, va de negro, con antifaz, es un tío alto, cabello negro, ojos probablemente morados, y al parecer muy guapo.
¿Guapo, eh? Luego te llevo con esta chica y le contamos lo que es estar guapo.
Luzu, concéntrate, vamos a buscar a este cerdo.
Colgaron la llamada y corrían buscando al delincuente, el castaño vio muy de lejos una sombra negra que se dirigía a la iglesia de manera sospechosa, y se encaminó para allá, pero Auron ya estaba por ahí, iba buscando por uno de los costados del edificio y al girar en la esquina chocó contra Lobo Nocturno, cayéndose los dos al suelo, quedando éste último encima del otro.
- Lo siento, mon ami. Pero me tendré que llevar esto. Adieu. - dijo tomando la espada que llevaba el otro en la mano, desapareciendo rápidamente en la oscuridad de la noche.
Auron, aún en el suelo, procesaba lo que acababa de presenciar, mientras escuchaba las pisadas de su amigo que se acercaban cada vez más. Llegando a su lado, se agachó para ayudarlo.
- ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?
- Estoy bien, choqué con el infeliz ese. Me quitó la espada.
- ¿A dónde ha ido?
- Olvídalo, desapareció. Es muy hábil. - Lo ayudó a levantarse.
- Cuando sea alcalde... verás cómo nadie vuelve a atreverse si quiera a atentar así contra Karmaland. Me dijeron que saqueó tiendas y casas.
- ¡Pero qué cerdo! Habrá que ir con Merlon y ver que esté bien, ha dicho la chica que se dirigía para allá.
En casa del mencionado anciano, descansaron un poco de lo sucedido, platicando con él, que les decía ya haber escuchado sobre un tal "animal nocturno". Él era el típico viejo sabio que poseía conocimientos de todo tipo acerca del pueblo. Después de unos minutos decidieron dejarlo descansar, y se dirigieron a casa de Auron.
"No sabemos qué tan alto nivel de amenaza represente ese hombre, y ha visto sus caras, será mejor que no se separen esta noche." las palabras de Merlon retumbaban en la cabeza de ambos, que pasarían, una vez más, la noche bajo el mismo techo. El camino fue tranquilo, con comentarios esporádicos sobre el sujeto aquel, Luzu sorprendido de que su compañero le confirmara que "Lobo Nocturno" era, en efecto, guapo. Entraron a su casa, discutiendo los encantadores ojos que, por la poca iluminación que hubo durante el enfrentamiento, no podían asegurar o descartar que fueran morados, dato que les sería de gran ayuda confirmar para que comenzaran a investigarle.
- Es que tío, un hombre alto, musculoso y guapo, vestido de negro no es ninguna pista. Bien podrías ser tú. - escuchando esas palabras, se sonrojó y desesperadamente pensaba en qué contestar mientras jugaba con su castaño cabello. - Tocará investigar más al respecto otro día.
- Pues sí. Me sabe un poco mal que no pudimos atraparlo. Y ni siquiera probamos la cena, tío.
- Yo he traído mi cena a casa...
Los ojos de Luzu buscaban alguna bolsa con comida o algo así, pero tardó poco en entender a lo que se refería, inmediatamente sus mejillas volvieron a tomar color, y un calor sofocante se apoderó de su rostro, que solo emitía risas nerviosas mientras veía a Raúl caminando lentamente hacia él.
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¡Discord, zorra!
FanfictionAuron y Luzu, los dos más shippeados en todo Karmaland, todo habitante del pueblo sabe que son la pareja ideal, ellos lo sabrán pronto.
