Se había acostado con su jefe.
Que clase de mal dorama era su vida ¿y ahora que? quedaba embarazado y lo obligaba que se casara con él, su brazo lo sujetaba por la cintura.
Se levantó con cuidado, se metió a bañar y ahora mismo se veía las marcas rosas de su cuello justo donde estaban las anteriores, si hasta para morderlo tenía gracia, la espalda baja estaba adolorida, para ser su primera experiencia sexual había estado tan explosiva y ardiente que no habían tomado el cuidado debido.
Si tan solo su omega se hubiera controlado, pero no podía solo echarle toda la culpa al gato, el no había puesto absolutamente nada de resistencia. No podía culparse tampoco, el look del pelinegro lo había dejado descolocado, él no era el jefe amargado de la oficina, si no una versión más doméstica y joven, de un chico despreocupado y guapo.
Él se había ganado su confianza. Con ayuda de su padre por supuesto, le costaba admitir que había echo las cosas bien, aunque aún no le perdonaba que hubiese buscado su propia muerte, la forma en que su personalidad había cambiado después de esta era muy favorable, parecía más amable y hasta un tanto romántico, había dicho cosas muy dulces, todo eso había sido tan lindo. Incluso en ese momento se sentía seguro con él allí.
Lo había besado, lo había cuidado y lo había acompañado, no se quería imaginar si al llegar a la ciudad lo hubiese dejado por allí en cualquier lugar abandonado, su omega era muy fastidioso y lo quería muy cerca de él. En conclusión el había tomado la responsabilidad de ser el elegido de su omega.
Una jugada muy inteligente.
Solo tenía que ser racional y también tomar su rol, de eso se trataba por que por más que le gustase la idea de un enamoramiento instantáneo por parte del pelinegro, estaba la realidad tediosa de ambos, el delicado equilibrio de su omega dependía ahora por completo de él, ahora más después que haber echo el amor y por el otro lado él necesitaba su sangre para vivir.
Se asomó en la puerta, él estaba profundamente dormido, si parecía que era indefenso, pero luego sacaba sus colmillos y terminaba inyectandole una buena dosis de oxitocina, ronroneo al recordar su ardiente encuentro, había comenzado demasiado rápido pero había sido perfecto, aunque jamas lo admitiría en voz alta, si es que nada más faltaría que él se jactara de haberle echo un favor para que lo golpeara con su puño.
Salió y busco ropa, tenía que buscar trabajo esa mañana, así que se puso un pantalón de lino y una camisa formal, seco su cabello.
- Regresa a dormir aún es temprano.
El sonido de su voz le espantó el hilo de pensamiento donde estaba analizando su penosa situación económica.
- Sr. Jeon, que bueno que despierta, ya debe irse, levántese...
- ¿Por qué no regresas a la cama?
Jimin se volteó y apagó la secadora.
- Tengo que conseguir empleo y usted tiene que ir a la oficina o a su casa o al parque yo que sé, ande ya es tarde.
- Mmmm - él se volvió a acomodar tapándose hasta la cabeza haciendo que la sabana le destapara las piernas y parte del trasero.
- Sr. Jeon, por favor levántese me tengo que ir ahora.
- ¿Dijiste que buscaras empleo? ¿Por qué no regresas conmigo ala oficina?
Jimin lo miró con fastidio, porque él se sentó tapando su trasero de su mirada y por imaginarse regresar a ese infierno, si tonto no era.
- No se ofenda, pero no gracias, prefiero que me atropelle un tren.
Jimin se río cuando sus labios se curvaron dándole un aspecto comestible, pues su torso estaba desnudo, su cara adormilada y su cabello despeinado.
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Magic Blood
FanficJungkook es un vampiro amargado que solo necesitaba una gota de sangre para poder vivir, es una lástima que esta venga de un gato omega mimado. Jimin no podía creer que la marca que había dejado el vampiro en su cuello confundiera a su omega a tal m...
