Aquí no hay paz, son solo versos y ante el encierro estoy muy disperso.
Para mi día a día hago un esfuerzo porque la ansiedad me está volando los sesos.
No desayuno, a veces ni almuerzo, y en mi cabeza ya no hay ningún lienzo.
Todo mi cuerpo se la pasa tenso porque los días se me hacen muy extensos.Y pienso, que no puedo aguantar; que mi mente ya no fluya y que despierto, no quiera estar.
No es depresión, pero se acerca. Mi mente quiere hacer algo, pero la materia es terca y es puerca, pues solo piensa en dormir,
cuando lo único que quisiera en realidad es el vivir.Escribir, reír, sentir, dirigir mi vida hacia los colores y una obra maestra erigir.
¿Fluir? Ni loco, porque cada que extiendo mis alas lo que vuelo es poco, y me sofoco y me toco el corazón porque quiero hacer mi pasión pero pierdo la razón.¿Será el trasnocho? ¿O el encierro? a este paso mi cabeza pide un destierro. Ojo, no un entierro, no me cierro, quiero vivir, pero me aterro.
¿Debo alegrarme por estas letras? ¿O tener miedo? ¿Es una salida y un desafío? ¿O un epitafio tardío lleno de hastío?
Sea lo que sea, es lo que tengo. Y es solo mío...
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Pergaminos de sanación
Short StoryConjunto de escritos para alegrar una tarde, o aprender de lo pequeño. Escritos varios.