PARTE DOS.

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Me encontraba en la ducha quitando toda la arena de la noche anterior, cuando aquel hombre nos despertó, Will se quedo hablando con el y yo fui antes a casa para que nadie nos viera llegar juntos. Salí de la ducha y me encontré a Alan sentado sobre mi cama.

-¿Dónde has estado anoche?_ preguntó pasando su mano por la superficie de la cama hecha.

Él sabe que yo nunca hago la cama, sabe que a estas horas seguiría durmiendo, y si anoche pasó a verme sabrá que no he dormido aquí.

-Drogándome en la playa._ respondí cogiendo mi ropa interior para vestirme.

-¿Sabes lo mal que suena que lo llames así? sólo es un poco de hierba ¿no?_ preguntó quitando mi ropa de mis manos.

-Claro que solo es hierba, ¿por quién me has tomado?_ respondí sentándome a su lado.

Alan comenzó a acariciar mi pierna haciéndome saber lo que quería, pero ya me sentía demasiado basura por mentirle como para acostarme con el padre y luego con el hijo.

-Alan_ quité su mano despacio_ esto no era lo que habíamos hablado.

-Lo sé, pero me gusta nuestra relación rara.

-Pues ami no, al final esto va a traer problemas a nuestra amistad, no podemos follarnos y hacer como que no pasa nada, dijimos que sólo lo volveríamos hacer si estábamos desesperados por echar un polvo._ dije vistiéndome.

-Lo que te pasa es que tu ya estas follada, por eso no quieres_ dijo riendo.

_Vamos Alan... sabes que te lo diría.

Bajamos a desayunar con el resto que ya habían comenzado desde hacía un rato, solo faltábamos nosotros, como siempre. Mi padre agarró mi mano y me ofreció el sitio libre a su lado, aunque pasáramos la vida discutiendo sabía que era su favorita.

Will estaba frente a mí, no podía parar de pensar en lo que sucedió anoche, sólo de pensarlo me entraban calores. 

Él sigue igual que simpre, con su semblante serio y su camisa remangada hasta los codos, me encantaría quitársela y saborear de nuevo su cuerpo sobre la mesa.

-¡Hija te estoy preguntando que te pasa! ¿estas bien?_ preguntó mi padre al ver que estaba en las nubes.

-Si, sólo es que dormí mal, ya sabes, el primer día siempre me cuesta...._dije cogiendo una tostada del centro de la mesa.

-Seguro que se ha pasado la noche entre las sábanas de Alan, porque en tu cuarto no has dormido_ dijo Megan, la hija del señor Smith.

La odiaba, siempre intentaba pasar por encima de mi, siempre he pensado que siente algo por a Alan y por eso siempre intenta humillarme, pero como digo yo, si tanto le molesta por algo será. Envidia.

-Pues si, ha pasado la noche conmigo, ¿tienes algún problema Megan?_ respondió mi querido Alan.

Todos quedaron callados esperando algo mas que no iba a llegar, por que yo estaba muy entretenida untando mi tostada con mermelada, de frambuesa por cierto.

.

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Cogí la bolsa y mi mejor bikini para ir con todos los chicos a disfrutar de un día de playa.

Alan, hijo del señor Williams, Megan, Adrien y Cody hijos del señor Smith, Carol y Sussan del señor Stein y por último James y yo como hijos de mi padre, o eso dice mi madre.

Somos todos de la misma edad mas o menos, los mayores son Cody y James el resto tenemos todos veintitrés y veintiuno menos las mellizas repelentes Carol y Sussan que tienen veinte.

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