Capitulo 5 (Espera)

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Transcurrió el tiempo y la amenaza de un nuevo enemigo se hacía presente.

La Diosa Atena, había sido secuestrada por su tío y Dios de los mares Poseidón.

Aquello había sido una noticia impactante para los caballeros e sus orden, principalmente los de bronce fueron a su salvación, para poder rescatarla de esa ocasión en que extrañamente siempre se encontraba.

Aunque los dorados deseaban unirse a aquella batalla, se les tenía prohibido abandonar sus posiciones en las doce casas, pues según como se veía la situación actual, parecía que la guerra santa se aproximaba de una manera peligrosa y debían estar listos para lo que fuera que ocurriera.

Pero siempre hay aquellos que quieran hacer lo correcto aunque aquello llegara a un acto de desacato.

El León, desesperado por querer ir a ayudar a sus camaradas de armas y a su Diosa, desacataría las órdenes por el viejo maestro, pero Mu lo detendría aunque tuviera que haber una pelea entre ambos.

Lo cual al poco tiempo de la discusión, llegaron los demás dorados.

Aquella pelea verbal seguía en su apogeo, pero esta vez por extraño que sonara y fuera, el escorpio fue el que puso tranquilidad entre ambos, debían estará unidos en todo momentos antes de cualquier situación.

Una pequeña chispa de esperanza se pudo visualizar en el cielo proveniente de la casa de Sagitario, que el alma del mismo había enviado esa armadura hacia donde los de bronce estaban luchando, por la Diosa griega que protegían.

Esto dejo más tranquilos a los dorados, que aunque estuvieran al pendiente en el primer templo, el responsable de esto, no estaba tan conforme por la actitud impulsiva del León, temía que de verdad fuera a irse y tuviera que detenerlo e cualquier manera, si eso fue la muerte.

-Tranquilo Mu, veras que Aioria estará aquí- Le decía Aldebarán. Que lo notaba algo preocupado.

Le dedica una sonrisa amigable –Eso espero...- Suspira –Aunque parezca que no, estoy preocupado por los jóvenes de Bronce y nuestra Diosa-.

-Igual yo, pero ellos son fuertes. Harán frente a lo que sea por Atena- Le pone la mano en el hombro, para calmarlo.

-Gracias amigo...- Ambos caballeros eran buenos amigos, muy cercanos.

Se notaba la diferencia de estatura y corpóreas de ambos, pero aun esas diferencias no impedía una gran amistad.

Tauro trataba que el pelilila estuviera mas tranquilo, que no se angustiara por lo que estaba pasando, aunque también se lo trataba de creer a sí mismo.

Durante ese tiempo, su discípulo se encontraba en Jamir, le había encargado algunas tareas y también para mantenerlo a salvo en esta época que se avecinaba la guerra principal.

Aunque cada uno de esos cinco estuviera en su propio mundo, tratando de aclarar la preocupación y ansiedad que sentía.

Alguien estaba molesto, que Aries compartiré un poco más su atención con Tauro. Mas no podía hacer nada, se quedaba al margen de la situación, incluso no había intervenido de forma verbal en la discusión.

Le molestaba ver al cordero sonriendo con el Toro dorado, estaba muy celoso por esa amistad, creía que tal vez este quisiera algo con él, pero se tragaba sus sentimientos, era bueno en eso.

No olvidaba ese beso, deseaba otro, pero no era un buen momento y mucho menos enfrente de los demás.

-Oye... ¿Ya notaste que Shaka nos ha estado mirando algo raro?- Pregunto Aldebarán, algo nervioso, sentía esa mirada hacia el cómo cuchillos atravesándole la espalda.

El Sol De Jamir (ShakaXMu) YaoiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora