Molesto, era poco lo que sentía MyungSoo, jamás le perdonaría a su amigo y a su querido Hyung que tuvieran sexo en su apartamento, ya buscaría la manera de vengarse de ese par de idiotas. No sabía que hacer, no tenía ni las llaves de su auto y mucho menos su cartera, SungGyu lo había sacado a patadas de su propio apartamento.
— ¡Iré a ver Yeollie y a JunHo! — sonrió levantándose del suelo, afortunadamente SungYeol tomaba medicamentos para controlar sus feromonas y así podía estar junto a él pero le decepcionaba que así se le hacia difícil percibir su olor.
Seria la primera vez que estaría a solas con su vecino, pues todas la veces que iba a su casa era con la compañía de SungGyu. MyungSoo no podía ocultar su felicidad, desde que había visto a SungYeol estaba seguro que él era su pareja destinada, sentía tanta calma, satisfacción y plenitud con solo verlo y estar a su lado. En conclusión, MyungSoo no solo estaba enamorado de SungYeol, sino que también lo amaba, anhelaba tanto tenerlo a su lado, quería ser feliz junto a éste y formar una familia, no importaba que el bebé que esperaba fuera de alguien más, amaría a JunHo sin importar que.
— ¡Tranquilizante MyungSoo! — se regaño parándose frente a la puerta de SungYeol, sus nervios no lo estaban ayudando, la ternura y hermosura de su vecino le ponían los nervios de puntas. — SungYe... — apenas tocó la puerta esta se abrió, cosa que se le hizo muy extraño. — ¿Yeollie? — preguntó entrando al apartamento, apenas lo hizo un fuerte olor a rosas inundó sus fosas nasales — Yeollie — cerro la puerta — huele tan delicio...
— ¡unhg! ¡Ahg! ¡Aaahhh! — escucho unos gritos de SungYeol, lo que hizo alarmarse y correr hasta la habitación.
— ¡¡SUNGYEOL!! — grito preocupado abriendo la puerta
— MyungSoo... ¡Ahg! ¡Aahh! — gritó SungYeol mirándolo a los ojos mientras ven, otra vez.
MyungSoo miro sorprendido y fascinado la escena, SungYeol se veía tan sexy sosteniendo el vibrador sin sacarlo de su ano mientras trataba de no cerrar sus piernas, le fue imposible a Myung no ponerse duro ante tal imagen, verlo con las piernas abiertas hacía más grande sus ganas de meter toda su hombría y llenarlo completamente de su esencia
— ¡AAAHH! ¡¡Ayúdame Myung!! — gimió ocultando su rostro entre sus manos.
El celo le estaba haciendo perder la conciencia. Solo bastó escuchar esas palabras para que MyungSoo se quitará la playera y corriera a la cama junto a su lindo vecino, el fuerte aroma a rosas esparcida por toda la habitación poco a poco hacían que Myung comenzara a perder la cordura.
— ¡¿Por qué lo estás haciendo solo, lindura?! — lamiéndose los labios, tomó amabas piernas de SungYeol para abrirlas aún más, seria una imagen que jamas sacaría de su cabeza.
— ¡Ahhh!! — SungYeol soltó un grito
— Mira el desastre que estás hecho, ¿Me estoy poniendo celoso de este juguete? — dijo molesto sacándole el vibrador del ano
— ¡HNGH! ¡UNHG! — soltó un gemido
— ¡Estás tan húmedo!
Llevo dos de sus dedos hasta le entrada de SungYeol para meterlo y comenzar hacer pequeño movimientos en esté.
— ¡AHG! ¡BA...AAAHHH! ¡Solo mételo, date prisa! — exigió SungYeol mirándolo molesto
— ¡No te enojes, te lo "daré ahora mismo", hay que cuidar al bebé! — sonrió desabrochando su pantalón para después quitárselo junto con su ropa interior..— Te haré sentir tan bien, que suplicarás por más
MyungSoo tomo su duro pene, lo posiciono en la entrada su adorable vecino y lo metió para después comenzar a moverse lento pero profundo.
— ¡¡Aaaaahhhh!! ¡¡Agh!! ¡¡MÁS!!
— Desde ahora en adelante, pídeme cualquier cosa que quieras — sonrió besando la frente SungYeol. — Dejaré todo aún lado por qué te amo
~•~
Al día siguiente
MyungSoo se había levantado lo mas temprano que pudo para limpiarse, limpiar a SungYeol y el desastre que hicieron en la habitación, la culpa y el miedo lo estaban matando, odiaba que como Alfa aveces no podía controlar sus instintos y de dejaba llevar, él le quería demostrar su amor a SungYeol de a forma más bonita, pero con esto que había pasado seguro que SungYeol le pediría que se alejara, cosa que le dolería mucho.
— Eres un idiota, con esto seguro que te odiara — se regaño alborotando su cabello — ¡Aaahhh! — grito
Hoy no se presentaría al trabajo, necesitaba decirle lo sucedido a SungYeol y suplicar su perdón. Aunque tampoco estaba del todo arrepentido, por muy pervertido que sonara algunas veces había imaginado como seria tener relaciones en el tiempo de celos de algunos de los dos.
Por su parte SungYeol no quería salir de su habitación, la pena y vergüenza no se lo permitían, apenas había despertado los recuerdos de la noche anterior llenaron su cabeza. Agradecía que su celo fuera irregular, algunas veces podía durar una semana, tres días o hasta un día, por que sino no le hubiera permitido huir a MyungSoo por días. Sabia que le tenia que pedir perdón a su vecino.
—Ahh.. — soltó un suspiro mirando su vientre — Mami debe afrentar sus errores, solo espero que MyungSoo no este molesto — dijo mordiendo su labio inferior mirando la puerta de su habitación.
La piernas y manos le temblaban horrible, sentía todo su cuerpo arder de vergüenza y el ritmo de su corazón estaba a mil. Se levanto de la cama y camino hasta la puerta.
— SungYeol
— MyungSoo
Ambos se miraron por un par de segundos antes de bajar la mirada al piso. Se quedaron en silencio por varios minutos.
—Yo...
—Yo...
— Jaja — sonrió nervioso Yeol — Habla tu primero, te escucho
— Quiero pedirte perdón por lo que paso a noche, sé que debí controlarme pero no puede, tu olor me excito y me volvió loco — SungYeol sonrió, era muy lindo de su parte decir que su aroma era agradable. — No, es deci... osea si hueles rico, es bastante dulce...no pienses mal de mi o que soy un pervertido ... — se rasco la cabeza, los nerviosos le estaban haciendo quedar mal otra vez. — Espero que me perdones, esto no debió pasar, fue un error...
— Entiendo — aquellas palabras hirieron el corazón de SungYeol. — Olvidemos esto y sigamos siendo amigos. Perdón por causarte molestias MyungSoo.
MyungSoo malo >:v/ hirió el corazón de Yeollie.
Estoy feliz, llegamos a las 1k leidas. Gracias
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El secreto de SungYeol
Romance- ¿Cómo rayos no vas a saber quién es el papá? - exclamó molesto su amigo. Se sentía culpable del embarazo de su mejor amigo, se arrepentía de haber dejado esa noche a SungYeol. - Es que no lo sé, no recuerdo su rostro, lo único que se es que llama...
