Capitulo 21

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Alexander:
Mientras habría la puerta de aquel calabozo en penumbras.
En mi mente mi lobo, aullaba con ansias de sangre, rugió con fuerza mareándome un poco cuando por fin abrí y encendí la lámpara, ahí se encontraba Karla amarrada y sentada en el piso, giro la cabeza en un rápido movimiento, fue cuando vi que tenía los ojos vendados, pero supo que era yo cuando igual de rápido y en un solo tirón quite aquella venda.
Ella levantó la mirada pero antes de que dijera algo dije.

- Hola "cariño"- dije con cinismo en mi voz y volteando a cerrar las puertas para que nadie interrumpa todo iba bien hasta que ella tuvo que hablar.

- !!!amor esto es una trampa, que no lo vez es una trampa tú me amas!!!.- gritó histérica mientras intentaba soltarse del amarre.

- Tu amiguita ya me lo contó todo Karla, no intentes volver a manipularme, eso ya no funcionará, a ti te tocará una muerte dolorosa.- dije a lo que ella me miró y una lágrima cayó de sus ojos.

- Dime por favor donde está Esmeralda, dime dónde está.- sonreí y ella lloro más- donde está, !!!que le hiciste maldito!!!- que le hiciste- soltó llorando más.

- Sabes así te quería ver, llorando y destrozada, ahora verás lo que se siente estar en su lugar, en el lugar de Dalia, dime ella acaso no te pedía que pares, cuando la golpeabas, deberías de estar feliz, a tu amiga no la hice sufrir tanto, porque ella me dio toda la información que necesitaba, bastó con arrancarle la cabeza.

- Ella no tenía nada que ver.- dijo hipicndo- ella solo hizo lo que yo le pedí,.....ella era mi amiga.- terminó diciendo, volviendo a llorar en silencio.

- Dalia es mi mate y a ustedes no pareció importarles eso, ahora voy a enseñarte lo que le sucede a las personas que me mienten.- dije y ella lloro aún con más fuerza, mientras yo me acercaba a su lado y la tomaba del cabello- ahora empecemos.

Más tarde

Después de horas metido en este maldito calabozo torturando a Karla ya pronto amanecerá, pero mi mala suerte tuve que dejar todo y matarla de una vez por todas, ya que me avisaron, que efectivamente, mi Dalia está en aquella manada, así que rápidamente, preparé a mis mejores guerreros, quien al mencionar que iríamos por su luna, Dalia, gustosos aceptaron pues mientras yo andaba hechizado, mi reino se encargó de conocerla y le tomaron cariño, cuando todos estábamos listos partimos convirtiéndonos, yo me transformé y corrí hacia el bosque con todo mi ejército siguiéndome, todos con un objetivo, recuperar a Dalia, su luna.

Una hora después

Ya habíamos llegado, los tomamos desprevenidos, justo ahora estamos en medio de la batalla, y no es por presumir pero los vamos ganando por mucho, ya solo falta entrar a la mansión para así poder recuperar a mi luna.
Mientras caminaba hacia la mansión, en mi camino veía a los muertos, los restos de algunos o lo que quedaba de ellos, habían vampiros, lobos y demás yo solo tenía algo en mente, y era encontrar a mi Dalia, pero antes debo matar a los malditos que se atrevieron a tocarla, desearán no haberla volteado a ver siquiera.
Cuando cruce por aquella puerta, los vi, vi a los tres alfas esperándome creían tener ventaja, pero yo estoy más que furioso pues tengo a los responsables del sufrimiento de mi mate, e iba a disfrutar asesinarlos, los tres se lanzaron hacia mi, pero rápidamente los detuve, ellos se olvidaron por un momento de que yo no soy rey por palabra el titulo me lo gané yo con mi esfuerzo, sin más los mate, el último fue el único que imploró, pero al igual que ellos, hice caso omiso, a terminando di aviso a mis guerreros, así proseguí con mi búsqueda caminando por aquel tétrico lugar dentro del calabozo, donde de un jalón abrí la puerta, y lo que vi me rompió el corazón aún más.

La vi a ella, amarrada y golpeada, no pude más con el dolor que sentí que caí de rodillas, justo a lado de ella.

Me acerque aún estando de rodillas hacia ella, viendo su pequeño cuerpo que se encontraba lleno de cortes y golpes, cuando reaccione, la tomé en mis brazos y la abracé delicadamente, para así no lastimarla aún más, pero ni siquiera lo noto, no respondía fue ahí cuando caí en cuenta de que estaba inconsciente.

- Estoy aquí- dije mirando su rostro con un tono morado- lo siento por tardar demasiado.- lagrimas comenzaron a salir de mis ojos al ver su estado, y con todo el dolor que sentía.- te llevaré a casa conmigo, aguanta un poco más mi luna ya casi termina todo.- dije rompiendo las cadenas y cargando su pequeño cuerpo, para después salir de aquel lugar, encaminándome así al lugar donde pertenece, a mi lado, en nuestra manada, no permitiré que nadie le haga daño nuevamente, porque antes de que lo intenten voy a matarlos, matare a todo aquel que se atreva a herirla, sobre mi cadavér se acercarán a ella.





Gracias por todo y lamento mucho la espera solo espero que por lo menos no se decepcionen de mi.
Los amo!!🥰

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