Capítulo 14: Nuevo comienzo

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A la chica la mantuvimos en una de las habitaciones del piso superior, esa noche era el cumpleaños de Diana y aún no tenía un regalo para ella, la ciudad más cercana estaba a una hora del pueblo, así que les pedí a Alaric y Aukan que cuidaran todo, en la ciudad me percate de un cartel que decía: "El asesino de los ojos sigue libre", debía ser precavido para que no me descubrieran, además un tiempo después me entere que el día del incidente había matado al jefe de la policía de mi ciudad.

Al regresar a casa, Diana se encontraba en la cabaña y se mostró muy feliz al verme, nos dirigimos a ver los regalos que le habíamos preparado, en medio del lago se encontraba un pequeño bote y dentro un equipo de pesca y natación, claro todo hecho a mano, Diana les agradeció y juntos fuimos al pueblo para festejar su cumpleaños número 15.

Fue una buena fiesta, la gente del pueblo sabía divertirse en grande, bailaban y cantaban, comían hasta no poder y se embriagaban con todo tipo de licores, al anochecer debía regresar a casa, pero en la entrada del bosque Diana me detuvo.

Diana: Hoy tampoco sonreíste, pero sé que estás feliz y eso me gusta...

En ese momento le entregué su regalo, era un libro muy especial, un cuaderno para apuntar todas sus ideas y una carta, también le expliqué que lo abriera luego.

Diana: ¿Puedo visitarte mañana?

Mientras me adentraba en el bosque le hice señas con las manos, indicando que leyera la carta y sabría la respuesta...

Habían pasado tres días de lo ocurrido, curamos las heridas de la chica y se encontraba descansando, tal parece que los experimentos a los que la sometieron habían sido muy duros, me encontraba desayunando y...

Yanni en su mente: Esa energía... Ella está bajando las escaleras.

Alaric y Aukan regresaron de inmediato a la cabaña, nos encontrábamos los cuatro en el comedor, cuando ella apareció con un cuchillo de hielo en la mano.

Chica: ¿Puedes decirme quién eres y porque estoy aquí?

Yanni: Buenos días

Traté de explicarle lo que había pasado y porque estaba en la cabaña, la promesa que me había hecho, también decidí decirle que para cumplirla habría que matar a algunas personas, su mirada, no parecía estar de acuerdo, si se opone tendría que matarla y no habría servido de nada traerla y haberla curado,

Chica: Cumpliré mi promesa

El cuchillo se desmoronó y se dirigió a la ventana, Alaric me mencionó a esa chica, Liz era su nombre, la contenedora de Fubuki, la reina de las nieves...

Liz: Si te hice una promesa entonces tengo que cumplirla

Volteó a verme, tenía lágrimas en los ojos, después de eso se sentó a comer conmigo pero segundos después se levantó y se dirigió a la cocina, creo que soy pésimo cocinero así que ella cocinaría desde ese día y debo admitir que la comida era deliciosa, incluso Hannibal que no necesitaba comer creó un clon y se sentó a probar la comida.

Terminando de desayunar nos pusimos a entrenar, le otorgue una pequeña daga y el entrenamiento concluiría cuando lograra golpearme, si lo hacía le regalaría algo especial, pasaron varios días, cada vez que fallaba se sentía frustrada pero siempre se ponía de pie, con el tiempo fue mejorando mucho, aprendió a controlar el "Flame Burst" y un día logró golpearme con él.

Le otorgué el vestuario que estaba dentro de la capsula 2, también contenía una catana, sin embargo aún no era tiempo de dársela, en mi capsula se encontraba una espada de doble filo, sin embargo aún no la había ocupado.

Pasó el tiempo y llegó el momento para activar el rastreador, un 5 de junio, esta vez la señal venía de la región de Tsukuyomi, investigando un poco descubrimos que la señal podía provenir de un templo sagrado y que un millonario visitaría el templo, nos pusimos en marcha y sólo era cuestión de tiempo para llegar a esa región, debíamos volver a cruzar el océano, Liz tampoco lo conocía y estuvimos unas horas ahí disfrutando en la playa.

Durante el recorrido conversamos acerca del pasado de Liz, sin embargo no recordaba nada, una vez estando en la región de Tsukuyomi esperamos a que la limusina del millonario pasara, los asaltamos y el plan era hacernos pasar por el millonario y su esposa (los ojos de Liz parecían brillar con la idea), después de unos minutos y cerca de unas montañas con grandes bosques teníamos en frente al majestuoso templo del agua, el ente se encontraba dentro.

OrígenesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora