Mis brazos rodean su cuerpo, el duerme plácidamente posando una mano en mi cintura, por primera vez soy yo quien se levanta antes, siempre nos levantamos al mismo tiempo y cuando nos encontramos abrazados enseguida nos separamos incomodos y nos levantamos de un salto, con lo que habiamos sido...
Repaso una y otra vez su hermoso rostro lamentandome no poder ver sus hermosos ojos verdes. Esos ojos que aun me tienen perdidamente enamorado. Acaricio su espalda despacio para no despetardolo. Hace un año que no lo tenia tan cerca y necesitaba tocarlo, pero me tengo que resignar a verlo con su pareja. Duele ver al amor de tu vida con otra persona.
Diez minutos despues de poder acariciar su hermosa piel sin ninguna interrupción Noah empieza a llorar. Cristian abre los ojos y yo me levanto para ir a por el evitando que nuestras miradas se encuentren.
-¿Está bien?- oigo su voz detrás de mi, mientras que levanto el pequeño Noah ya de cuatro meses, entre mis brazos.
-Si... habrá tenido una pesadilla- le respondo apoyando a mi hijo en mi hombro.
-Voy a prepararle un biberón- dice levantandose de la cama aun dormido. Suspiro al ver como sale de la habitación en completa resignacion.
-Me has interrumpido un momento intimo con tu padre mi amor- le digo mesiendolo despacio haciendo que calme su llanto -Hace un año que rompimos y lo echo de menos...- sigo diciéndole rescontandolo en la cama -Y ¿sabes por que?- me mira con suma atención como si me entendiera -Por que todavía lo amo mucho... y de echo tu eres el resultado de ese amor tan grande que siento por el... pero en fin... al parecer en lo único que estamos deacuerdo papa y yo esque te amamos mucho mi principe- rozo su narizita con la mía y empiezo hacerle cosquillas muy sueves provocando en el pequeñas risitas moviendo sus brazitos y sus pequeñas piernas sin cesar llenandome de ternura. Su risa es el sonido más hermoso que he oído en mi vida.
-Aqui lo tengo- dice Cristian entrando en la habitación -ven a aquí mi cielo- Carga a Jamie con mucho cuidado y le da el biberón sentándose en el pequeño sofá que hemos puesto a un rincón de la habitación, no para de hacerle caricias sonriendole y rozar su nariz con la del bebe como yo. No puede avitar quedarme embobado mirando esa preciosa escena, son mi vida entera.
En esta habitación había dos camas, pero necesitábamos la cuna, así que Max a arregañadientes vendió una cama y con ese dinero compramos la cuna de Noah. En princio iba a dormir en el sofa hasta buscarme una habitacion para hacer las cosas mas faciles, pero Cristian se nego a que lo haga "es mejor que nos sienta cerca a los dos, a mi no me importa dormir contigo" me dijo, a lo que me sorprendi. Al principio dormiamos dandonos la espalda, pero durante todos estos meses esa supuesta separacion se rompia, estabamos demasiado acostumbrados a dormir juntos.
La idea de que este en Londres junto a su hijo y Noah, a Max no le hace ninguna gracia. Pero igual no pensaba perderme los primeros cinco meses de mi hijo.
-Tenia hambre y se ha vuelto a quedar dormido- me dice recostando a Jamie en su cuna. Cuando se levanta nuestras miradas se encuentran por un segundo pero enseguida la apartamos.
-Mañana... ¿a que hora te vas?- me dice acomodando la ropita de Jamie.
- Por la noche- respondo disimulando mirar una cosa en el mobil.
-Mejor, así podré... podras despedirte de Jamie. Te acompañamos al aeropuerto- sigue "doblando la ropa"
-No hace falta. Me despido de el aquí en casa... no hay que sacarlo de noche- sigo "mirando el movil"
-Vale- responde casi en un susurro.
-Cuando llegue a España te llamo y organizamos bien la mudanza- le digo intentando mirarlo pero me esta dando la espalda. No puedo evitar ver su cuerpo, aun lo deseo.
-Vale- repite asintiendo.
Cristian por fin había decidido volver a España junto a Noah, hasta que acabara la carrera, y yo se lo agradecí. Habia dejado mis estudios un tiempo a un lado por su embarazo, pero si quería darle un buen futuro a mi hijo, tenía que terminar la carrera.
Ha Cristian le quedaba unas semanas para acabar el grado, así que ira en cuando lo acabe junto a nuestro hijo.
-Habia pensado celebrar mi cumpleaños allí- me suelta guardando la ropa en la cómoda de Jamie.
-Me parece buena idea, te echan de menos- respondo con sequedad.
-Yo tambien las echo de menos. Quiero celebrarlo con ellas... así conocerán a Adam- dice con duda. "Espera un momento" levanto la mirada
-¿cómo ha Adam?-
-Hmm, si ira conmigo a España unas semanas...- no me mira a la cara.
-¿Y donde se quedara?- pregunto mirándolo fijamente.
-Pues...- "ni de broma"
-Ese apartamento lo alquile para que vivamos tu, yo con Noah, no para que lleves a tu novio- digo con firmeza, me pone enfermo. Al principio de su embarazo no paraba de malmeter entre nosotros. No lo soporto.
-Mi novio tiene el derecho a estar conmigo ¿por que no puede ir?- dice con firmeza, mirándome cruzándose de brazos.
-Por que a diferencia de Rebecca, Adam no ha parado de meterse entre nosotros- le digo enfadado -ademas ¿por qué no me dijiste que irías con el imbecil de tu novio?-
-No le insultes, ademas ¿que no se metio? a caso no recuerdas que te beso sabiendo que estabamos juntos. Ademas mirate como te pones, como te lo voy a decir...- me dice señalandome. Tenia razon.
-Ya bueno, igualmente ya se que es costumbre tuya ocultarme la cosas- le recalco.
-Por que sigues echándome en cara eso... me he disculpado mil veces por eso Dante ¿cuantas veces quieres que lo haga?- se le cristalizan los ojos y refunfuñando dolido sale de la habitación.
Apenas llegué a Londres no hacia otra cosa que disculparse conmigo por haverme ocultado su embarazo, pero yo aprovechaba la mínima oportunidad para echárselo en cara, aunque después me arrepentía de hacerlo. Aun estaba dolido por eso, no lo podia olvidar. Aunque ya iba siendo hora de pasar pagina, ya habia pasado un año.
-Idiota- me digo a mi mismo tirando el teléfono a la cama con rabia -Eres un idiota-
Cada vez que intentábamos hablar de un tema que no fuera Noah acabamos discutiendo. Así es nuestra relación ahora, y eso me partia el corazon. Lo sigo amando pero hay demasiada mierda de por medio... me muero por reconciliarme con el, por volver con el... pero no ayuda que su novio este en medio y ahora que volvemos a España estara Adam, junto con mi... novia.
Un mes antes de que naciera Noah empeze a salir con Rebecca. Decidí darme una oportunidad con ella, tenia que seguir con mi vida, o al menos queria creer eso. Pero estos meses en londres han echo que me replantee ciertas cosas de mi vida, pero sobre todo mi futuro con Noah y Cristian.
El día pasa como siempre, solo hablando sobre Noah, intentando evitar otra discusión. No me gusta pelearme con el, así que salgo a comprar unas cosas para mi hijo, evitando los momentos incómodos pero al salir del ascensor me encuentro con la cara de Adam.
-Hombre el papa del año- me dice en un perfecto español. No lo soporto.
-Hola- le digo firme y me alejo de el.
-Valla... por tu cara veo que otra vez as vuelto a discutir con mi novio. Le sentara bien estar separado de ti unas semanas... le amargas la vida, me alegro de que se separe de ti- me freno en seco al por sus palabras y me giro para contestarle con una risa.
-Mira niño YO soy el padre de Noah, y por qué NO voy a permitir que mi hijo crezca lejos de mi, y que viva a tu lado. La vida me amargas tu a mi- le digo acercándome a el al ritmo de cada palabra que digo -Ademas fue tu novio quien decidió volver a España conmigo- le digo señalandome -No veo que te haya tenido en cuenta por que... tu volverás a Londres ¿no?- le doy un pequeño golpe en el hombro -Lo haces por joder... lo haces por joderme- me dice enrabietado, me causaba risa -Por el amor de dios niño... tu me das igual... -me burlo de el -pero tu novio si. Y ten por seguro que volvera conmigo, no eres importante, mas bien un estorbo- y me vuelvo a alejar de el sonriendo dejándolo furioso.
Importante no era, pero si molesto.
Siempre que me intentaba provocar acababa perdiendo, yo tenía las de ganar, aunque no quiera sabia que estoy unido a Cristian el resto de mi vida y no podia hacer nada para remediar eso.
A Cristian y a mi nos nuestro hijo y ni se crea que voy alejarme de mi hijo, ni mucho menos de Cristian.
-Niñato increido-
ESTÁS LEYENDO
Amor
Romance3/4 El amor por su hijo esta por encima de todo, pero el amor que siente el uno por el otro, aun sigue como el primer dia. Dante esta dispuesto a recuperar el amor de su vida, pasando por encima de todo y de todos... . . . . +18 ⛔ sexo explicito
