capitulo 2

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-¿Hay una fiesta hoy...iras? -pregunto Brandón

-No tengo ánimos de ir a ningún lado hoy. -No sé por qué no tenía ganas de nada hoy era un día normal.

-¿Amigo que te pasa..? -Inquiero alargando cada una de sus palabras rodé los ojos.

-Solo no tengo tiempo estaré muy ocupado hoy, y ya. -No me gusta estar dando razones y explicaciones.

-Está bien, vamos es hora de ir a clases ¿o no iras?-pregunto dudoso sabía que las lecciones de literatura no eran muy agradables para mí, aunque creo que ninguna lección lo era, pero esta vez iría, no tenía ninguna razón especifica o tal vez sí.

-sí, vamos. -comenzamos a caminar en dirección al salón.

Nos topamos con unos amigos los saludamos y continuamos en dirección al salón.

-Ya regreso. -dije mientras me alejaba.

Camine a paso apresurado mi cuerpo me pedía a gritos un poco de marihuana, me vale una mierda llegar tarde a las lecciones y en esas lecciones me las pasaba justo por el culo, siempre obtenía los mejores promedios sin ningún esfuerzo, camine a toda prisa escuche muchos saludos de parte de unas chicas y chicos pero no me interesaba en la más mínimo, toda mi concentración estaba en llegar a la parte trasera del pasillo, doble en la esquina y sentí como mi cuerpo choco contra algo y ese algo era una chica, no me moleste en saber cómo estaba y continué mi camino.

Es algo placentero saber cómo un cigarrillo calma y relaja todo tu cuerpo enviando unas sensaciones a todo tu sistema nervioso te olvidas de todo y te enfocas en ese humo tan delicioso.

Tome mi mochila después de una hora y camine en dirección a mi salón, me vale una mierda llegar tarde.

-¿Puedo entrar? -Pregunte al abrir la puerta del salón.

-Claro señor Townshend usted siempre será bienvenido- respondió la profesora haciendo un con su dedo pequeños ondulaciones en su cabello y mordía su labio inferior.

Que repugnancia ver hasta dónde llegan las personas tan sedientas de sexo como mi querida profesora, le di una sonrisa pícara y me dirigí a mi asiento.

Mis ojos se topan con una mirada azulada, son los ojos más bellos que había visto nunca, no le mostré importancia y me senté en el pupitre tras ella, nunca había visto esa chica aquí, ¿será de nuevo ingreso?

-Hey. - hable tocándole en hombro a la niñata frente a mí.

-¿Que quieres? – respondió, tras de fea odiosa perfecto que más tiene pene en vez de vagina o que.

-Solo quiero hacerte una pregunta. ¿Puedo?. -Inquirí de la manera más educada.

-Sí, dime en que puedo ayudarte. -respondió dando un suspiro de cansancio y molestia.

-Bien, yo solo quería saber si de invierno es costumbre  tuya lavar tu culo en los baches de la carretera, cerdita. -Me burle, no tenía la intención de hacerlo pero después de escuchar cómo me respondió la primera vez, mi intención era hablarle para pedir prestado un bolígrafo ya que el mío no había venido conmigo hoy, pero ella se creyó la mucha cosa.

-Y a ti se te hace costumbre lavar tu cerebro con cloro, es que medio veo unas cuantas neuronas quemadas. - esta niña quién diablos se cree para hablarme así.

-Mira niñata si piensas que puedes venir sentarte en mi silla y hablarme de ese modo solo por tener bolígrafos de colores, porque es lo único que tienes que te hace especial en este salón estas muy equivocaba, te metiste conmigo y ahora pagaras las consecuencias.- no espere a que dijera una palabra pero su cara y boca abierta al escuchar lo que decía me hizo entender que no tenía la mínima idea de que responder, tome mi mochila y salí en salón, con una sonrisa de burla, fueron tres minutos de clase menos aburridos.

¿Necesito de ti o necesito de mi?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora