Pizza congelada...
Si eso desayunare no soy muy fans de la cocina, y la semana pasada traje pizza entonces es momento de sacarla de la nevera y ponerla en el microondas.
Hoy no tenía nada que hacer, no tengo clases y mi horario de trabajo inicia a las cinco de la tarde, encendí un cigarrillo tome una cerveza y encendí la tv.
Los cachorros vs Panteras
Cinco a ocho
Un partido perdido, aburrido
Apagué la tele y subí a al techo, me gusta escuchar todos los ruidos de la ciudad y esa hermosa vista.
Yo no fumaba hasta ese día, desde que mi conciencia no me dejaba tranquilo, contemplaba el suelo desde arriba, sabiendo que desde hace mucho pude haberle dado fin a toda esta mierda, los recuerdos me atormentaba día con día.
Fumar calma mis ansias, perdía mi cuerpo me ayuda a entender que tarde o temprano lograré descansar de todo y que esos terribles días sólo serán olvido.
Pero no importa dónde y cómo este, mi mente es mi peor enemigo, y no dejaré que nadie se condene en el mismo infierno prefiero perderme sólo.
Mi cigarro poco a poco fue acabándose al igual que la cerveza cerré mis ojos y di un fuerte suspiro.
Baje a mi departamento, y el olor a pizza inundó mis fosas, fui hasta la cocina, y tome otra cerveza para acompañar la pizza.
Cuando termine de desayunar, decidí tomar una ducha fría para relajar mi cuerpo muchos dirán que son mejores las duchas caliente pero yo soy lo contrario.
Salí de casa en dirección a casa de mis padres, seguro no están en casa pero al menos veré a mi hermano menor, mi padre es profesor de historia y no se encarga mucho de la empresa pero igual limitan su tiempo libre, mi madre trabaja en la empresa en el campo publicitario y es voluntaria en un orfanato.
Mis padres son seres muy ocupados pero siempre tiene tiempo suficiente para mi hermano y para mí, fue una bendición que llegaran a mi vida. En minutos ya estoy en casa de mis padres.
-Tay -el pequeño grito apenas verme
-Hola pequeño – él es muy tierno casi no pasamos tiempo juntos pero los ratos son geniales.
-Me caí y me ha dolido mucho -dijo con tristeza –¿es cierto que se caerán mis dientes? –pregunto
-Oh si se caerán pero hay que colocarlos bajo la almohada para que el Ada de los dientes deje dinero- le dije inclinándome para estar a su altura
-Eso no funciona con los niño grandes como yo, tengo esto de años -dijo mostrándome 3 dedos.
Le alborote esos risos dorados que colgaban hasta llegar a sus ojos color miel, lo cargue en mi hombro subí las escaleras a toda prisa y lo tumbe en la cama asiendo cosquillas en su pancita.
-Lo harás orinar -río la bella mujer de vestido rojo y cabello dorado
-No, los niños grandes ya no se orinan, ¿verdad Tay? -pregunto Ben
-Estoy segura que si hacemos cosquillas a Taylor lo haremos orinar, y Taylor ya es un niño muy grande – inquirió mujer
-No, ni lo piensen-
-ATAQUE DE COSQUILLAS -gritaron lanzándose encima de mí
Tenía mucho tiempo de no pasar momentos así.
-Hasta allá abajo se escuchan sus gritos, ¿qué pasa? Porque Taylor está en el piso, y creo que ha ese tenis y tacón rojo les hace falta unos pies.- pregunto el hombre entrando a la habitación
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¿Necesito de ti o necesito de mi?
RomanceExisten dos tipos de personas. Esta el tipo de persona que se esfuerza día con día. Esos que con una taza de café y dos cucharadas de azúcar son felices. Y siempre ven el vaso lleno, que con su optimismo regalan sonrisas a su paso. Y está el otro t...
