LO QUE SIENTO POR TI...

566 46 1
                                        

Maddie's Pov:
No sé cuanto tiempo llevo aquí. Veo negro pero sé que la gente va a visitarme. Oigo todo lo que dicen. Suele venir Serjey a contarme como va todo por allí. Pero la persona que ha venido más a visitarme ha sido Jack. Me ha contado muchas anécdotas suyas y las cosas que vivió en la guerra. Yo quería darle un abrazo pero no podía. Ahora mismo nadie me hablaba entonces suponía que me encontraba sola.
Pude abrir mis ojos pero los cerré muy rápido por una luz blanca que molestaba. Me acostumbré a la luz y abrí los ojos por completo. Efectivamente, estaba en una habitación de hospital. Me incorporé y sentí un fuerte dolor en mi estómago. Y ahí estaba, el mismo, Jack Conway sentado en una silla de plástico durmiendo. Dormía tiernamente.

M: -¿Jack?

Empezó a abrir los ojos, y cuando me vió se levantó y se abrazó a mi cuello.

M: -¿Cuanto tiempo llevo aquí metida?
J: -Tres semanas.

Se separó de mi cuello, agarró mi mano y la besó.

J: -Joder, te tengo que decir una cosa pero primero voy a avisar a los médicos de que estás despierta.
M: -¡Pero me has dejado con la intriga!

No escuchó toda la frase y abondonó la sala. Me empezó a doler el estómago de nuevo y decidí que era mejor no gritar ni respirar fuerte. A los pocos minutos entraron Lara Harris, Conway y Serjey.

LH: -Porfin ha despertado nuestra campeona.
S: -Maddie, joder estás bien.
M: -Serjey, ¿qué ha pasado?
S: -Eso díselo a Conway, que gracias a él estás viva.
LH: -Tiene razón. A usted le dieron un balazo un el estómago y el superintendente taponó la herida con su camisa y, gracias a eso, no se desangró usted.
M: -Muchas gracias...
J: -No hay de qué. Siempre hay que proteger a los agentes.
LH: -¿Pueden abandonar la sala un momento? Voy a revisar alguna cosas y mañana por la mañana le daremos el alta.
S: -Vamos...

Se fueron de la sala, Lara vio que estaba todo bien, cambió el suero y estaba por irse.

LH: -Le tengo que decir que el superintendente ha dormido las tres semanas aquí. Cuando salía de trabajar, siempre venía aquí a estar contigo o a observarte.
M: -Gracias por avisar doctora. Una última cosa antes de que te vayas. ¿Es normal que haya escuchado todo lo que decían las personas?
LH: -Sí. A veces sucede. Que tenga una buena tarde.
M: -Igualmente doctora.

Se fue la doctora y yo estaba un poco rara. Una sensación que nunca había sentido. Pero todavía no sé lo que es. Entró Serjey sólo y eso me sacó de mis pensamientos.

S: -Maddie, tienes que estar dos días en mi casa y luego ya te vas. Cuando pasen esos dos días, volverás al trabajo y a tu piso.
Eso sí, hay un pero. Como tengo que estar en el norte haciendo cosas, vendrán policías que te caen bien a casa para que te cuiden. Me tengo que ir...
M: -Vale... pero dame un abrazo.
S: *la abraza con cuidado* -A la mínima que te toquen, dímelo y están muertos.
M: -Como eres de verdad...

Serjey le regaló una sonrisa y se fue. Al segundo entró Jack sonriente y se sentó en un borde de la camilla.

M: -¿Te crees que se me ha olvidado la discusión? Pues sí. He escuchado cada palabra que me has dicho y todas las veces que me has pedido perdón y yo acepto tus disculpas.
J: -Te venía a pedir perdón. La verdad, he estado bastante preocupado pero no se lo digas a nadie.
M: -No te preocupes. Me ha contado la doctora que has dormido aqui tres semanas. ¿Estás bien?
J: -Sí... yo estoy muy bien. ¿Sabes por qué estoy bien?
M: -No... no lo sé.
J: -Porque no te voy a mentir. Siento algo por ti, que nunca habia sentido. Es algo raro, pero bonito. Pero sé que la gente va a por mis puntos débiles. Y tú eres uno de ellos. Sólo quiero expresarme, pero estoy muy indeciso. No quiero cagarla por si te pierdo.
M: -¿Jack? Ese no es el Jack que yo conozco. No te voy a mentir, yo también siento algo, pero... también tengo ese miedo.
J: -Cuando te pongas bien, ¿te apetecería venir a cenar a mi casa?
M: -Por supuesto. Por cierto, ¿quien me va a cuidar?
J: -Gustabo y Horacio. No te van hacer nada. Lo contrario, van a hacerte reír bastante.
M: -Entiendo. Pero cuando vuelva a comisaría voy a ser Maddie la que te vacila.
J: -No te pases.
M: -Que no...
J: -¿Te puedo abrazar?
M: -Eso no se pregunta.

Conway la abrazó con cuidado. Volkov entró silenciosamente y nadie se dio cuenta. Él se quedó callado y Maddie plantó un beso larho y tierno en su mejilla seguido de cortos y torpes besos en el mismo lugar. Se separaron, se miraron a los ojos y se sonrieron. Volkov llamó a la puerta como si no hubiese visto nada.

M: -Hola Volkov! ¿Qué tal estás?
V: -Ehh sí bien estoy bien.
M: -Gracias por venir a visitarme y contarme tus cosas.
V: -¿Lo has escuchado?
M: -Sí. Así qje ya sé con qué amenazarte.
J: -Volkov, ya es tarde. Mañana sale de aquí. Venga, a descansar campeona.
M: -Vale! Adiós superintendente, aduós Volkov! Buen servicio.
V: -Hasta mañana.

Pasaron la puerta. Jack se giró, y me lanzó un beso. Se fueron del hospital, me dieron de cenar y estuve caminando un rato por la habitación para estar bien lo antes posible. Me dio sueño y me acomodé en la cama. Pero antes de dormirme pensé en Jack y en lo tierno que había sido conmigo, algo muy extraño por su parte. Después de un rato de dar vueltas a mi cabeza, concilié el sueño y me pude dormir.

YOGURÍN INTELIGENTE (Conway X reader)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora