Maddie Miller. Una chica de 19 años. Mente privilegiada, a la cuál le podría sacar mucho provecho.
La hermanastra del subinspector Serjey, invitada por él mismo a hacer las oposiciones para el CNP. Se defiende bien, hace artes marciales y tiene buen...
Maddie se despertó a las nueve de la mañana. Nada más levantarse, la llamó Paqui.
P: -Nena, ¿nos vamos a desayunar al centro comercial? M: -Vale. A las diez te quiero en el gimnasio y vamos en moto. Te tengo que contar una cosa y me voy a comprar un tinte. P: -Ok. A las diez en el gimnasio. Adiós! M: -Adiós!
Se maquilló un poco pero no se tapó el chupetón. Escogió de ropa un top rojo, unos vaqueros claros, una chaqueta marrón y unas converse grises.
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Agarró dos cascos de moto y condujo hasta el gimnasio. Se bajó y la visera del casco y de un gesto, le indicó que subiese. Llegaron al centro comercial y fueron al baño.
M: -Paqui mira. *le enseña el chupetón* P: -¿Quién te ha hecho eso? M: -No te lo vas a creer. Como se lo cuentes a alguien diré lo de tus sueños húmedos con Volkov. P: -Vale vale. M: *acerca la boca a su oído para susurrarla* -Me lo ha hecho Conway. P: -Pero mírala. Como aprende de su abuela. Estoy muy orgullosa de ti. Has picado al pez gordo.
Desayunaron, compró un tratamiento de decoloración y llevó a Paqui a su casa. Llegó a casa de Serjey y se puso a hacerse el tratamiento. Le quedó así:
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Un platino casi blanco hermoso. Ya reunió el dinero suficiente para alquilar un piso en el centro. Se pasó toda la tarde empaquetando su ropa y sus cosas en cajas. Se echó su perfume y fue en moto a comisaría. En el parking, estaba Serjey fumando.
S: -Otra vez el pelo. M: -Me voy a vivir al centro. Es para que no te asustes si ves cajas por casa. S: -Te voy a echar de menos en casa Mad. *se abrazan* M: -Me toca turno nocturno, adiós!
Maddie se va andando muy rápido hacia los vestuarios. Se encontró a Torrente recogiendo sus cosas.
Estaban sólo Conway y ella. Iba buscando a Conway cuando unos brazos la abrazaron por detrás.
C: -De las cosas se ocupan esta noche los de comisaría norte. M: -Mejor. Vamos a tu despacho. C: -No no no. Vamos a un sitio de comisaría que tú no conoces.
La coge de la mano y la lleva a la azotea.
M: -Que vistas. C: -Se puede ver toda la ciudad. No te he dicho nada, me encanta tu nuevo color de pelo. Déjatelo así, por lo menos una semana. M: -Este me gusta más que el anterior. C: -¿Ha funcionado mi técnica? M: -Sí. No se me acerca nadie, sólo me interesa una persona. C: -¿Sí? Venga vamos a tomar un poco de vodka.
Se sentaron en el sofá del despacho de Conway. De un armario, sacó una botella de vodka. Maddie se puso a coquetar con Conway.
M: -Sabe qué Conway. Tu voz me pone mucho, muchísimo. C: -Maddie, estamos en comisaría. M: -Conway, no hay nadie.
Maddie se sentó en el regazo de Conway y empezó a darle besos torpes. Maddie estaba tan cansada y tan borracha que se durmió.
C: -Joder.
La llevó en brazos y la metio en su coche. No la iba a llevar a casa de Serjey, así que se la llevó a su casa. Colocó las piernas de Maddie en su cintura con cuidado y llegó a la puerta de su casa. Hizo un hueco en las sábanas para que durmiese ella. La dejó, la arropó, se puso el pijama y se metió al lado de Maddie. Conway sintió unos brazos por detrás. Tenía las manos bastante frías.
M: -Conway... la persona que ocupa mi corazón, eres tú. C: -Maddie, yo... ahora mismo no te puedo dar una respuesta inmediata. M: -Si no importa... cuando tengas una respuesta me lo dices.
Conway le deja un beso húmedo en mis labios.
M: -Mierda. C: -¿Qué pasa? M: -Que estoy muy húmeda, joder. C: -Vamos a dormir que mañana hay que trabajar. Y, en comisaría, evita lo de ponerte húmeda. M: -Vale vale.