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¿TE ODIO?

No tengo más que decir, oficialmente te odio, ahora vive con eso.

Sus ojos se conectaron inmediatamente, el corazón de Sakura no habría podido latir más rápido, se sentía feliz de volver a ver a Chaeyeon, pero la otra pelinegra no parecía estarlo, se veía rota, pero estaban juntas ahora estarían bien, se amarían, todo volvería a ser como antes

- Jamás me buscaste - grito de pronto el amor de su vida con furia en su voz haciendo que Sakura despertara de su fantasia - nunca lo hiciste

- Chaeyeon yo...

- No - grito aún con lágrimas en los ojos, no quería escuchar lo que Sakura tuviera que decir

- ¿Puedes escucharme? - pidió Sakura con la voz más calmada que tenía, es decir entendía que Chaeyeon estuviera mal por lo de su mamá, pero esto no lo entendía, este comportamiento agresivo era tonto en este punto

- Te odio - sollozo de pronto la pelinegra - Realmente te odio Sakura

Tal vez las palabras no le habrían dolido tanto de no ser porque venían de Chaeyeon, pero Sakura siguió sonriendo, quería poder estar feliz para Chaeyeon, pero su corazón se seguía rompiendo cada vez más

- Chaeyeon - llamo el nombre de la contraria mientras se sentaba junto a ella en el suelo - Chaeyeon mírame

Cuando la menor levanto la mirada para ver a Sakura ya no había nada, Sakura ya no podía ver el alma de la pelinegra en aquellos ojos, ya no había nada

- Ya déjame - pidió Chaeyeon mientras volvía a alejar la mirada de Sakura

Sakura quería poder tener paciencia, pero no la tenía, todo este tiempo la había estado buscando, no sentía que fuera justo que la estuviera tratando así, quería irse para no salir, pero no podía irse, no de nuevo

- No - dijo Sakura - no te quiero dejar, yo jamás volveré a dejarte Chaeyeon - dijo Sakura mientras acercaba su palma al rostro de la menor - Chaeyeon escúchame, yo jamás te deje de buscar, yo pasé toda mí vida buscándote, y ahora no pienso irme

Chaeyeon la miro con enojo, pero esa era solo una fachada, se sentía sola, Chaeyeon sentía que había perdido todo en su vida, primero perdió a su padre, luego perdió a su escuela, perdió su primer amor, perdió el cariño de su hermana, perdió su niñez y juventud, acababa de perder a su madre, había perdido su antigua vida y ahora la actual, se había perdido así misma

- Yo la quería - sollozo la menor aún en el suelo, sus lágrimas se habían intensificado - Incluso si ella no era mí verdadera madre fue la única que yo conocí Sakura, yo la amaba, incluso si fue mala cuidando nos, ella lo intento

Ese era su secreto, Chaeyeon y Chaeryeong ambas habían crecido con una madre que no era suya biológicamente, pero era su madre después de todo, era la única que siquiera se había quedado con ellas

- Chaeyeon yo lo siento tanto - dijo Sakura sinceramente

Sakura se acercó a Chaeyeon, sentía que aún había una conexión, la podía sentir viva, pero para Chaeyeon ya no había nada, se sentía fuera de este mundo, y sentía que lo único que estaba bien en este triste mundo era Sakura

- Te extrañe - dijo Chaeyeon mientras la miraba con una débil sonrisa, sin embargo las lágrimas aún estaban presentes - Yo realmente lo hice

Sakura quería poder decirle a Chaeyeon que todo estaría bien de ahora en adelante, pero no sabía que es lo que el futuro les tenía preparado, quería poder acercarse mas, pero no podía, sentía que aún había una barrera

- También te extrañe - dijo Sakura también con lágrimas en los ojos, y se quedaron en aquella casa hasta que el atardecer vino, no hablaron de nada, apenas y se miraron, el silencio era cómodo para ellas, siempre lo había sudo, pero se sentía fuertemente la separación que se habia creado por los años y que sin darse cuenta las seguía distanciando, tenían un largo camino por delante

°

- Eres un buen chico - dijo una borracha Yena mientras acariciaba el torso de Seungkwan - Pero creo que ese es el problema

- Ya Yena - decía Seungkwan mientras ayuda a su novia a subir al ascensor - ¿Por qué sigues tomando tanto? Dios parece que te quieres matar

- Me rechazaron - dijo la pelirroja sin saber muy bien lo que decía - ¿Puedes creerlo? Me dijo que no, ¿Quien se cree?

Seungkwan estaba seguro de que Yena más que nada era como su mejor amiga, ambos guardaban secretos, sin embargo Yena jamás había juzgado a Seungkwan y el sentía que no podía hacerlo tampoco, cuando Yena se enterró de la bisexualidad de el chico lo acepto y le animo a descubrir más de el mismo, así que Seungkwan siempre sintió que se lo debía a Yena

- ¿Me quieres? - pregunto Yena ya tirada en medio del sillón - Seungkwaaaan necesito saberlooo

Yena era graciosa cuando estaba borracha, le causaba un poco de ternura hasta cierto punto

- Claro que te quiero Yena - dijo Seungkwan mientras le sacaba los zapatos

- ¿Donde está Yuri? - pregunto Yena mientras trataba inútilmente de pararse - Esa mocosa insolente provocadora

Yuri había decidido quedarse en aquel hotel y debido a eso Yena no hacía más que tomar y tomar, quería poder llamar la atención de la menor pero no funcionaba

- ¿Te gusta mí hermanita? - pregunto Seungkwan en forma de chiste, sin embargo el rostro de Yena se volvió serio

- No me odies Kwannie - dijo mientras agarraba sus mejillas con sus melosas manos - Pero si, así es, me gusta Yuri y estoy harta de fingir que no

Seungkwan solo pudo reír, es decir no es como si no fuera obvio, y con los años en algunas borracheras pasadas de Yena se lo había confesado obviamente al principio le pareció horrible, pero ahora ya lo había superado, solo quería que ella fuera igual de feliz, el ya había encontrado a alguien especial y esperaba que Yuri lo pudiera hacer pronto

- Llámala Kwannie - grito la pelirroja aún hechada y semiborracha  - Llámala y dile que es una mocosa engreída, y dile, dile que yo soy una idiota, una idiota que la ama

Seungkwan volvió a reír al escuchar esto último y espero a que Yena se durmiera, tal vez no era mala idea llamar a su hermanita

- Yuri, ven a desayunar mañana - pidió su hermano meintras veía como Yena dormía profundamente - No aceptaré un no así que solo ven

Y antes de que Yuri pudiera negarse colgó, fue donde la que era su novia y la tapo con una manta

- Si tu me pudiste aceptar, yo también lo haré - dijo Seungkwan justo antes de dejarle un beso en la frente

ELLA ES LEE CHAEYEONDonde viven las historias. Descúbrelo ahora