MIL OPORTUNIDADES
Así de caprichoso es el corazón, que incluso cuando deseas no amar a alguien no te lo permite, se ríe de ti cuando intentas continuar y te devuelve al mismo lugar
- ¿Que te parece si hoy nos quedamos aquí? - pregunto Yuri mientras jugueteaba con los mechones de Yena
- Tengo que buscar trabajo - dijo la mayor mientras seguía revisando ofertas en su celular - No nos podemos quedar por siempre aquí
- Mí hermano dijo que estaba bien si vivíamos aquí - comento Yuri dejando el regazo de Yena para sentarse - Además no podrás encontrar nada más barato
Yena la miro, se sentía como un sueño el que Yuri y ella estén ahí, juntas, aún se sentía bastante mal por como habían acabado las cosas con Sakura, pero sabía que no queria dejar ir a Yuri nunca más
- Lo siento enserio - dijo Yena de pronto mientras tomaba el rostro de la menor entre sus manos - Por todo
- ¿Cuántas veces más lo dirás? - pregunto Yuri mirándola con aquellos asombrosos ojos que lograrían la paz mundial si así lo quisieran
- Hasta que me creas - respondió Yena mientras juntaba sus narices - Te he hecho demasiado daño
Era la verdad, Yena era una persona llena de errores, pero quería cambiar, lo haría por Yuri, extrañaba a Sakura pero tenía que avanzar, quería avanzar
- Ya estas creciendo - dijo Yuri acariciando su cabello para reconfortarla - me alivia tanto que lo hagas
Yena le sonrió y dejo un pequeño beso en sus labios, Yuri era como medicina, me ayudaba tanto a curar, Yena quería poder también ayudar a Yuri
- Vayamos a Thailandia - dijo Yuri de pronto mientras se paraba rápidamente para dirigirse a su habitación - podemos vivir ahí, con una granja o algo así
Yena río al escucharla, le gustaba cuando Yuri hablaba así, cuando la incluía en sus planes para aún futuro, no entendía cómo es que aquella niña la había hecho perder la cabeza
- Tu pronto tendrás trabajo aquí - dijo Yena para reventar la burbuja de la menor - Podremos ir a Thailandia después
- ¿Solo tu y yo? - pregunto Yuri mientras sonreía
- Solo tu y yo
°
Un año después.
Daejeon, Corea.
- ¿Realmente como te sientes al respecto? - pregunto la psicóloga mientras hablaba con Yena en aquella blanca habitación a la que ya estaba acostumbrada
- Aún la extraño a veces - respondió la aún pelirroja mientras jugaba con sus dedos, no había vuelto a ver a Sakura desde la última vez que pelearon - Sakura fue gran parte de mí vida
- Así es, pero ya hablamos de eso - dijo la doctora Kim - ¿Cómo está Yuri?
- Ella está bastante bien - dijo sonriendo al recordar la alegre imagen de la menor - ya se despidió de todos en su trabajo y sigue buscando el vestido perfecto antes de el viaje a Thailandia
- Bien Yena, entonces ¿Tu ahora puedes vivir con el recuerdo de Sakura? Sin necesidad de ella
La pregunta era difícil, cuando comenzó su nueva vida en Daejeon lo primero que hizo fue buscar ayuda debido a la ansiedad que le producía buscar a Sakura, Yuri lo entendió y no la juzgo por eso, su psicóloga le decía siempre que no se trata de superar a alguien o a los recuerdos que vienen con esa persona, si no a aceptar la realidad, su realidad era que Sakura y ella solo eran amigas y que no debían depender una de la otra, "No se trata de superarlo Yena, se trata de vivir con el recuerdo y aceptarlo."
- Así es - dijo Yena con una nostalgica sonrisa - yo tengo a Yuri y no estoy con ella por necesidad de afecto, si no porque la quiero sinceramente
- Eso está muy bien Yena, ya que es nuestra última sesión ¿Hay algo mas de lo que quieras hablar?
- Quiero responder una de las preguntas que me hizo cuando nos conocimos - dijo Yena tomando aire - Yo me apegue a Sakura tanto debido a que solo con ella podía mostrar mí verdadera sexualidad, tenía miedo de que no pudiera encontrar a nadie más que me acepte porque me gustan las mujeres - dijo Yena por primera vez en voz alta - y está bien que me gusten, porque solo así Yena es Yena
La doctora sonrió, si bien sabía que Yena era lesbiana, ninguna de las dos antes lo había mencionado de manera directa, Yena había mejorado en muy poco tiempo está alegre y tranquila de dejarla ir asi
- Yena es Yena - repitió la doctora
- Bueno ya debo irme - dijo la pelirroja parándose del sillón y despidiéndose de la psicóloga, no la volvería a ver en bastante tiempo
°
- Ya llegue - anuncio Yena entrando a la pequeña casa en la que había vivido por casi un año con Yuri
- Lo encontré - dijo la menor dando un gritito para acercarse a Yena y dejarle un beso - estaba puesto en la vitrina de una de las tiendas
- ¿Es rosa? - pregunto la mayor mientras veía como todas las cajas de mudanza ya estaban listas
- Así es - dijo tomando la mano de Yena para llevarla a su habitación y mostrándole el vestido rosa más hermoso del mundo
- Oh Yuri es hermoso - dijo la mayor levantando el diminuto pero pomposo vestido
- ¿Crees que le guste? - pregunto Yuri mirando con aquellos brillantes a Yena
- Nuestra hija será muy feliz - respondió Yena mientras abrazaba a Yuri
- No puedo creer que la conoceremos en menos de un día, realmente estoy muy emocionada
La adopción nunca había sido una meta en la vida de Yena pero era realmente alegre de que Yuri esté cumpliendo uno de sus sueños, había decidido alejarse de todo para vivir en su pequeño mundo junto a Yuri, uno en que tuvieran una familia y ya no tuviera miedo de decir quien era
- Serás una gran mamá - dijo Yena dejando un beso en el cabello de Yuri para luego seguír empacando
Holi, bueno ahora aclarar este no es el final de su historia y este salto en el tiempo no es el que les.dije antes, así que aún falta el que les dije, gracias por seguir leyendo, cuídense mucho, los quiero ❤️
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ELLA ES LEE CHAEYEON
Teen FictionAhora puedo decir que la conozco, conozco a esa persona tan dulce y cariñosa que fue herida y a la cual amo y ella es Lee Chaeyeon.
