Día 1.

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La cosa es ésta...

Me he pasado las últimas 24 horas pensando en como me vengaré de ellos. Se que es algo extremista, pero alguien debe ponerlo en su lugar.

¡No puede coquetear y luego esperar que no haga nada al respecto!

Entonces será...

¡Ya sé!

Para Bri... Me haré su mejor amiga, me haré una chica hueca, y lo más plástica y superficial que pueda para ser como ella. Seré su mano derecha. Y luego ¡BAM!

¿No... Me meteré en problemas cierto?

Bah, ¿cuando me ha importado eso?

¡Jamás!

Y para Alex... Mi venganza será...

¡Si! Puede funcionar.

Lo seducire, lo grabaré, y lo dejaré desnudo en la cama.

¿Exagero?

Claro que no. Aquí vamos.

*****

Día 1.

—Hola... ¿Sabes?... Creo que me he perdido, ¿me dirías donde estoy? O sea, esto es mega grande... Y ni idea donde estoy– le hablé lo más plástica que pude. De verdad me esforcé.

—Huh, claro amiga, estas al lado del gym. ¿Hacia donde te diriges?

—Clase de matemáticas.

—¡Que buena onda!, mis amigas van a otras clases, y me toca matemáticas, ¿vamos juntas?

—¡Claro!– soné más emocionada de lo que pretendía. Si me hubiera visto con mi ropa de antes de seguro no me hablaría. Me vestí con una polera apretada, que deja al descubierto el ombligo, unos pantalones ajustados, con una correa de cuero negra, y unas botas de color café.

—¿Y eres nueva? Digo, jamás te he visto por aquí.

—Mmh, si, soy nueva, mi nombre es Audrey, mucho gusto Brianna.

—Oh, veo que ya me conoces.

—O sea, ¿y quién no?

—Por supuesto, eres muy agradable. Puedes juntarte conmigo cuando quieras.

—Oh wow gracias. ¡Que honor!

—Ven sientate conmigo– Ah si, se me olvidó contarles... Me teñi el cabello rubio. ¡Soy rubia! Y a decir verdad... Si me perdí, pasillos del demonio.

Faltaban cinco minutos para que la clase comenzara y Alex entró, tan lindo y sexy, como siempre.

Se acercó a Bri y descaradamente– ¡ni si quiera se dio cuenta de que era yo aquella rubia de allí!–, le coqueteo.

—Y a quien– Levanté la vista y lo miré con una ceja alzada– ¡Audrey!, ¿pero que demonios pasó con tu cabello?– Me miró con cara de horror, no sabía si su cara era porque lo escuché coquetear o por mi nuevo look.

—Ay no me grites, que pesado, ¿no es así Bri?

—¿Cómo?, ¿se conocen?

—Bueno, somos vecinos, y nos ha tocado juntarnos un par de veces, ya sabes, los rollos de los padres.

—Huh, claro. Bueno Alex, puedes sentarte aquí atrás. Mira, allí viene Zac. Perfecto tienes tu compañero de banco– Mientras le hablaba movia "sensualmente" sus pestañas, y jugaba con su pelo. ¡Le coquetea la muy pu...!

Bueno,ya, me calmo. Me doy la vuelta al tiempo en que el profesor entra a la sala.

La clase ya iba por la mitad. Brianna se limaba las uñas, y yo miraba con los ojos perdidos al profesor.

—Señorita Audrey, pase a resolver el ejercicio.

—¿Eh?- Me sobresalté.

Pasé al frente, tome el plumón, lo acerqué a la pizarra y...

"En una caja hay el doble de caramelos de menta que de fresa y el triple de caramelos de naranja que de menta y fresa juntos. Si en total hay 144 caramelos, ¿cuántos hay de cada sabor?"

¡¿Y ÉSTA MIERDA QUÉ ES?!

Oh, y ahora, ¿quién podrá ayudarme?

—Profesor, yo no sé hacer esto– Dije muy nerviosa.

Me miró, entre enojado, y pensativo.

—¿Quién puede hacerlo?

Levantó la mano. El puto de Alex, levantó la mano.

Pasó a la pizarra. Y en cosa de cinco minutos lo terminó.

Resultado: 12, 24, 108.

—Muy bien Alexander, desde hoy, y hasta fin de año, serás el tutor de Audrey.

¡NOOOOO!, Pero porque... Un momento, esto es perfecto para mi plan. Oh si. Que la diversión comience.

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⏰ Última actualización: Jan 26, 2015 ⏰

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