Está totalmente normalizado que la amistad entre un chico y una chica siempre correrá sus riesgos.
Pero, ¿Cómo te explico que te amo sin que te espantes?
Prefiero susurrartelo mientras duermes hasta que consiga deshacerme de lo que llevo dentro.
Llevas tres días sin venir a clases y te comprendo...
Te he ido a ver cada tarde, dices que estás mejor, aunque te reconozco que pareces un fantasma. Sé que estás cansada pese a que insistas en demostrar lo contrario y, peor aún, neutralizas tus sentimientos.
Deseo que me digas como te sientes, que llores o incluso grites... Sin embargo solo obtengo esa falsa tranquilidad que demuestras.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.