Está totalmente normalizado que la amistad entre un chico y una chica siempre correrá sus riesgos.
Pero, ¿Cómo te explico que te amo sin que te espantes?
Prefiero susurrartelo mientras duermes hasta que consiga deshacerme de lo que llevo dentro.
Las horas se nos han pasado con baile y algo de alcohol.
No hemos bebido lo suficiente para estar borrahos, pero si para bailar alocadamente sin detenernos y reír mucho.
Cuando el cansancio se apodera de nuestros cuerpos, nos dirigimos a un salón más reservado donde nos encontramos con nuetros propios compañeros de viaje quienes se alegran mucho de vernos.
Nos invitan a jugar ynoto que se trata de siete minutos en el paraíso...
Mi sangre se congela. No quiero besar a otra chica ni tampoco ver que tu beses a otro.
Aceptas emocionada y no me niego, después de todo no tengo derecho a detenerte ni de estar en contra de tus elecciones.
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