Está totalmente normalizado que la amistad entre un chico y una chica siempre correrá sus riesgos.
Pero, ¿Cómo te explico que te amo sin que te espantes?
Prefiero susurrartelo mientras duermes hasta que consiga deshacerme de lo que llevo dentro.
Esta vez si que me siento incómodo y lo peor es que tu lo sabes. Trato de no mirarte a los ojos mientras me cuentas lo bueno que estuvo el viaje e intento parecer calmado, pero me cuesta.
Lo peor es que no me molesta haberte visto en ropa interior, sino que la imagen de Greg mirándote como a un trozo de comida hace estragos en mi cabeza.
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