Chou Yeonjun
- ¡Otra vez expulsado! -dió un golpe a la mesa haciendo que todos dieramos un pequeño saltito del susto.
Estábamos senando y mi madrastra
Li-Woo le dijo a mi padre de que Taehyung esta expulsado sólo para provocar problemas. Esa víbora nunca se cansa.
- No haces nada bien, nunca te pido algo y cuando te pido que no te pelees vas y lo haces.
- ¿¡Que nunca me pides nada!? -Taehyung se levantó de golpe - ¿Y dime quien fue el que me pidió que respetará a la víbora que trajiste a casa?
- ¡Otra vez! -papa también se levantó - No le hables así a tu madre.
Taehyung soltó una carcajada
-¿Madre? - pregunto irónicamente - Que yo sepa no salí de su vientre. Así que mejor llamarla señora....-señaló a Li-woo - Pero ahora que lo pienso, a esta mujer no se le puede llamar señora, se le llama víbora.
- ¡Ya basta! -golpeó la mesa - ¡A tu habitación!
Taehyung se fue dando pasos grandes. Yo miré a mi padre y luego a Li-woo que sonreía maliciosamente. Me levanté de la mesa.
- ¿A donde vas? -preguntó papá.
- ¿Des de cuando te importa?
Y me fuí de allí dejándole en seco.
Subí a la habitación de Taehyung y luego llamé a la puerta.
- ¡Lárgate! -gritó des de el otro lado de la puerta.
- Soy yo, abreme.
- Dije que no.
- Por favor -supliqué.
Hubo un silencio durante unos segundos y luego escuché un "click" por parte de la puerta. Entré y me encontré con Taehyung sentado en su cama y mirando una foto enorme que tenía de mamá. Me acerqué a el y me senté a su lado mientras lo imitaba.
- ¿Que quieres? - preguntó aún sin despejar la mirada.
- Nada.
Seguimos contemplando la imagen en silencio hasta que el teléfono de Taehyung empezó a sonar.
- ¿Que pasa Sehun?....¿Otra fiesta? ¿No te cansas?.....No puedo ir, estoy casti- le arrebate el teléfono de la mano.
- Si que podrá venir en 15 minutos esta allí -corte la llamada.
- ¿A que vino eso? -preguntó confundido.
- Si que vas a ir a esa fiesta.
- ¿Y como quieres que salga de casa?
- Tengo otra salida -le sonreí.
- ¿Que quieres? -soltó un suspiro.
- Ir contigo -le respondí
- No -se negó.
Yo le miré durante unos segundo y luego escuché otro suspiro por parte de el.
ESTÁS LEYENDO
Verdades Oscuras
Romance- ¡No puedes ser tu mi madre! -gritó Jennie atrayendo la atención de todos en ese salón. - Lo siento hija -lloraba la mujer mientras caía al suelo. - ¡No me llames hija! -gritó Jennie - ¡Yo no tengo madre, para mi, mi madre está muerta! La mujer pa...
