Esta historia narra el momento en que Tanjiro y Shinobu se conocen en la finca mariposa.
Cuento desde mi punto de vista lo que yo hubiera hecho para desarrollar este shipp que la verdad es mi favorito.
Los personajes no me pertenecen si no a Koyohar...
—Espíritu de lucha... Esas palabras yo las recuerdo...
.................................
.............
....
Los recuerdos de Tanjiro lo transportaron hasta el punto donde el era un pequeño niño de tan solo siete años de edad. El junto a su padre terminaron de ir a cortar árboles como era de costumbre.
—Papa ¿No te fatiga hacer la danza del dios del fuego?–
La danza del dios del fuego, aquella legendaria tradición que solo los Kamado conocen. El misterioso baile de 12 segmentos a tributo al sol que empieza al atardecer y terminar en el amanecer.
—Creeme que si cuando no lo sabes hacer bien, pero al dominarlo de forma inconsciente este sale. Hay muchos movimientos que yo considero inútiles pero lo importante son las respiraciones y movimientos correctos y liberando tu fuerza máxima con movimientos mínimos tu mente se volverá lentamente invisible– Hablo Tanjuro a su pequeño hijo Tanjiro quien lucia muy sorprendido.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—Solo saca las partes que no necesitas mantenimiento solo las cosas necesarias de esos movimientos cerrando los demás. Tu puedes elegir las cosas más necesarias en cualquier momento–
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
(N/A: Minutos para apreciar la belleza de Tanjiro Chikito)
—Si mi pequeño– El hombre esbozó una pequeña sonrisa alegrando aún más al pequeño.
En esa misma noche antes de que el padre del niño muriera un oso enorme ataco las montañas, matando y comiendose a la gente. Viendo que el animal estaba muy cerca de su familia Tanjuro junto a su pequeño Tanjiro fueron a hacerle frente.
Ambos ascendieron a la montaña donde los árboles se forraban con campanas para alertarse del oso y sin dudarlo aquel hombre tranquilo se abalanzó contra el oso.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.