Esta historia narra el momento en que Tanjiro y Shinobu se conocen en la finca mariposa.
Cuento desde mi punto de vista lo que yo hubiera hecho para desarrollar este shipp que la verdad es mi favorito.
Los personajes no me pertenecen si no a Koyohar...
Por alguna extraña razón me invadieron los celos al ver a mi solecito con Tomioka, sinceramente eso me desagrada pues el tiene la costumbre de quejarse con Tanjiro de las maldades que le hago y al final Tanjiro siempre me sermonea.
—Nee San vámonos para no mojar aún más el haori de Tanjiro.
Kanao me hizo entrar en razón de nuevo así que nos tuvimos que apartar para no resfriarnos además no había luz por la caída de aquel rayo poderoso.
—¿Todos estamos acá?–
Se escuchó la voz de Himejima, nadie tenía visión solamente las lámparas de Jack eran su iluminación.
—¿Nos quedamos o nos largamos?–
Ahora fue Sanemi quien habló. —¿Que es lo que estoy tocando?–
—¡Shinazugawa suelta mi espada!– Exclamó Iguro.
—Esta muy dura.
—¡Estas agarrando el mango!–
Mientras el dúo de pilares hablaban cosas no homo entre la oscuridad unos ojos intensos de color sangre se movieron a altas velocidades siendo los originarios de un intenso quejido por parte de Tanjiro.
La luz volvió y efectivamente Sanemi agarró la espada nichirin de Iguro aunque luego se percataron de que cierto chico de ojos rojos no estaba.
Después de buscar por un buen rato con la mirada la preocupación se intensificó entre ellos al no hallar a su compañero hasta que Shinobu sintió como una pequeña mano tiraba de su hakama.
Al agachar la mirada sentía como estaba a nada de morir de diabetes al ver a cierto niño de grandes y brillantes ojos escarlata sonreírle.
—¿Tan tan Tanjiro?–
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El pequeño como era de esperarse tenía una gran sonrisa infantil sacando de onda a todos menos a Nezuko, Kanao, Shinobu, Muichiro y Mitsuri quienes decidieron tomarlo entre sus brazos.
—Esto debe ser parte de una técnica de sangre demoníaca– Argumentó Genya. El al comer demonios tenía conocimientos del infinito abanico que eran las artes de demonio.
—Obu, Nao, Hiro, Uri, Ezu–
Los 5 mencionados no pudieron evitar sentir un gran flechazo por la enorme ternura de Tanji. Si de grande irradiaba mucha luz y bondad verlo de pequeño era describir todo lo bueno del mundo.
—Bueno Kocho tu ya has lidiado con Kamado chikito ¿Crees poder hallar alguna manera de revertirlo?– Le pregunto Sanemi.
—No lo se, solo fue el momento cuando se convirtió en un demonio y no sabía controlar su estado, esto es diferente pero puedo teorizar que al matar al demonio que hizo eso todo se revertirá.