Mis ojos se abrían lentamente mientras la luz del sol entraba por mi ventana, sentí unos fuertes brazos abrazándome mientras me aprisionaba dentro de esa cómoda cama de hotel, mis ojos se posaron en aquella persona la cuál dormía conmigo, su rostro dormido aún, tan calmado y sereno.
Me quedé admirando su rostro, su tez clara y su cabello rubio, me quedé hipnotizada por sus facciones.
Poco a poco se abrieron sus ojos, aquellos ojos que me encantan, me miró un momento, no quería dejar de verlo, sentí que el tiempo se paró por completo, después salió una hermosa sonrisa.
-Buenos días amor- se acercó y me dió un tierno y corto beso en los labios, yo lo acepté gustosa.
-Buenos días- respondí al terminar aquel beso, aún no estoy muy acostumbrada a sus muestras de afectó, pero me encantan.
En eso alguien repentinamente entra por la puerta.
-Buenos días, pareja linda y feliz que acaba de casarse, muchas felicidades, pero ya levantense- llegan Ariadna y Jose con un carrito de servicio con comida.
-Te dije que primero tocaramos, empezaste a invadir su privacidad- estaba regañando Ariadna a José.
-Ya pues mi error, pero igual se ve que no hicieron nada indecente- me sonroje de golpe por las palabras de José y escuche una pequeña risa detrás de mi.
-Ya pues, déjalos tranquilos, desayunen, y disfruten de su último día aquí, mañana se van a Moscú-
-Espera ¿Qué? ¿Mañana? ¿Tan rápido?- Cuando vieron mi cara sorpresa y perplejidad Ariadna puso una cara triste.
-Nos enteramos ayer apenas, pero la estaban pasando tan bien que no queriamos arruinarles la velada- mencionó Jose con una notable tristeza -Pero el señor Grigori dijo que Garald ya se estaba retrasando mucho en su entrenamiento.-
-Pero pensé que después de la boda todavía estaríamos aquí una semana- comentó Garald.
-Nosotros también pensamos que estarian aquí un poco mas de tiempo, pero los planes cambiaron.-
__________________________________
No podía creer lo que mi padre dijo, es mucho para ella en poco tiempo, y aunque es cierto que debería entrenar pronto, ella se separa de su familia y no la dejaron disfrutar tanto tiempo, no quiero que ella sufra el sentimiento de no poder estar con las personas que ama, como cuando mi hermana se caso y se fue, o como cuando perdí a mi madre.
Si pudiera darle algo de tiempo.
Voltee a verla, tenia la mirada baja, perdida en sus pensamientos, los chicos vieron la situación, dejaron la comida y nos dejaron un momento solos; después de que cerraran la puerta sentí que se recargó en mi pecho, y empecé a ver lágrimas caer a sus manos, primero una, después varias, la tome de las manos y levanté su mentón, sus ojos no dejaban de salir lagrimas y su rostro reflejaba una profunda tristeza, a pesar de que la tomé del mentón para que me viera, evadia mi mirada, le empecé a secar las lágrimas con mi mano y ella la tomó y se recargo en ella.
-Lo lamento tanto- fue lo único que logre articular, ella me abrazó al instante y sacó su llanto buscando consuelo, yo le devolví el abrazo haciendo caricias a su cabello. En la habitación por un momento solo se escuchaba su lloró.
-Esta bien, se que tampoco es tu culpa- dijo ya cuando se sentía mas calmada, le levante el mentón y la besé, con un beso profundo y tierno, intentando reconfortarla.
-Estaras bien Xóchitl, yo estaré cuidandote-
Después de eso me dedique a animarla con comida, y al empezar a almorzar ya se veía un poco mas relajada.
Al rato regresaron Jose y la otra chica, no recuerdo su nombre, para preparar nuestros equipajes, dijeron que ellos se encargarían de todo y que aprovecharamos nuestro último día aquí y nos despidieramos de todos, nos alistamos y no se como le hizo pero de un momento a otro parecía como si nunca hubiera llorado, llevaba una gran sonrisa.
A decir verdad se que no se a alegrado de un momento a otro, una persona cuando tiene problemas debe de afrontarlo o superarlo, a veces encerrarse para poder pensar con claridad,
-Tranquila, yo me quedaré contigo, no lo olvides-
-¿Lo prometes?-
-Por supuesto-
Le coloque uno de sus mechones en la parte de atrás de su cabeza, sentía que tenia que apoyarla, no podía dejarla cargar con toda esa preocupación sola, y me mostro una sonrisa, pero yo ya no estaba tranquilo, no sabía si de verdad se sentía mejor o si no le importaba.
Le iba a preguntar el porque sonreía si estaba triste, pero en eso escuchamos voces a la distancia.
-Xochitl!-
-¿Cómo que te vas mañana?
-¿No ibas a irte después?-
______________________________
-¡Esperen uno a la vez!-
Mi familia llegaba igual de confundida que yo al enterarme de la noticia, pues le había dicho a mis primas lo que sabía en la pijamada que tuvimos antes de la boda, pero nos cambiaron los planes.
Veía sus rostros, algunos de preocupación, otros de tristeza, y uno que otro con algo de enojó escondido.
-¿Porque el cambio?- Se acerca mi padre a mi lado acariciándome la cabeza.
-No estoy completamente segura, el padre de Garald sacó la excusa de que ya se estaban atrasando mucho con los entrenamientos- Sentí a mi padre abrazándome mientras yo recargaba mi cabeza en su pecho, no quería verlo, sentía que si lo veía triste me iba a poner a llorar.
-Solo cuídate mucho corazón, estamos aquí para lo que necesites ¿Ok?-
-Si apa, te voy a echar mucho de menos- lo envolví entre mis brazos y lo aprete bastante, empecé a sacar pequeñas lagrimas, los voy a extrañar muchísimo.
Después de ese abrazo vi las caras de mis primas y mis tías que se estaban aguantando las lágrimas, mientras mis tíos, mi hermana y mi mamá lloraban sin reproche, y mis primos solo tenían cara de tristeza. Fui abrazándolos y despidiendome de todos, intentando consolarlos y demostrarles que estaré bien, intentando tranquilizarlos con una sonrisa.
Debo ser fuerte.
Por ellos.
__________________
............
__________________
El resto del día lo intentamos disfrutar lo mas posible, con mi familia y fuimos a Teotihuacan para que Garald lo vea antes de irnos, y cómo no, para tomarnos fotos también.
Nos regresamos al hotel y nos fuimos a dormir.
Ahora ando arreglandome para tomar el vuelo, me puse una blusa negra cómoda, de manera que es una blusa muy suelta y unos pantalones de licra muy cómodos blancos con negro, también me puse unos tenis converse blancos y me peine con una trenza de espiga.
Me despedí de Ariadna y José, con un fuerte abrazo y unas pocas lagrimas, me desearon lo mejor y yo les di las gracias por todo, nos fuimos de la habitación y nos encontramos con Alessa, su novio y el señor Grigori para ir a desayunar, mientras subían nuestras maletas al avión.
El almuerzo fue muy callado, todos disfrutaban su comida y no decían nada, no era un ambiente incómodo, pero si me preguntaba si el resto de mi vida con ellos sería asi, extrañaría mucho las anécdotas de mis primas y mis tías mientras mi abuelita saca fotos de mis primos cuando eran bebés y ellos se avergüenzan y mi abuelo saca sus historias del monte.
Jajajaja, solo me hace extrañarlos y eso que aún no me voy.
De camino al aeropuerto me volví a ver con mi familia y nos despedimos por última vez, de una forma mas rápida, aunque las lagrimas no se hicieron esperar.
Me despedí de ellos a la distancia y ya estábamos por subir al Jet privado cuando escucho una voz muy familiar.
-¡Xóchitl! ¡Espera! ¡Xóchitl!-
ESTÁS LEYENDO
Amarrada a ti
Teen FictionVivía como una chica normal, hasta que un problema en el país surgió, ahora necesita casarse para proteger a los que ama, ¿Podrá con esta grande responsabilidad? Sin copias o adaptaciones a esta historia.
