Después de un tiempo desde la partida de Emma y los niños ganado al mundo humano, Mujika gobernando el reinó de los demonios comienza a sentirse preocupada e insegura con respecto a la promesa de Emma con el Dios Demonio, ella acude a el para entera...
Reina el silencia: fúlgidas en tanto, luces de amor, purísimas estrellas, de la noche feliz lámparas bellas, Bordais con oro su enlutado manto.
El placer duerme y vela mi quebranto, y rompen el silencio mis querellas, volviendo el eco, unísono con ellas, de aves nocturnas el siniesrto canto.
Estrellas, cuya luz modesta y pura, del mar duplica el azulado espejo, si a compasión os mueve la amargura.
Del intenso penar, por que me quejo, ¿Cómo para aclarar mi noche oscura no teneis ¡ay! ni un pálido reflejo?
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
«De pequeñadevezencuandoporlasnochesmelevantabaparaverenlasventanasdelorfanatolabellavistaqueteniadelasestrellasenelespectacularcieloazulobscuro, casi nadie se daba cuenta de lo que hacia pues era cuidadosa de no despertar a nadie aun que siempre había alguien que se daba cuenta de lo que hacía y no era ninguno de mis hermanos y hermanas.»
- Anna? - le llama a la pequeña la voz de aquella mujer que cuidaba de ella y de sus hermanos.
- Mamá? - le responde algo sorprendida de la presencia de la mayor.
- Que haces despierta a estas horas? - se acerca a ella Isabella teniendo puesto su ropa para dormir y con su reloj a la mano que luego lo guarda.
- Perdón mamá quería ver las estrellas - le responde apenada.
- Hace mucho frío te puedes enfermar -
- Lo sé, lo siento -
- Veo que te gustan mucho ver las estrellas - le comenta poniéndose al lado de la pequeña Anna.
- Si son muy bonitas - le responde con emoción.
- Nunca pensé que te llegaran a gustar este tipo de cosas -
- Si, cuando sea grande me gustaría ir al espació y verlas de cerca -