Capitulo 3
Han pasado algunos días desde que tuve ese maravilloso encuentro con mi gran ídolo.
Desde que estos chicos han llegado, no puedo dejar de acosarlos desde la ventana de mi habitación.
Aún no puedo creer que esto no sea una completa locura, en verdad que no me lo creo.
Es que solo imagínense ustedes mismos, los gemelos Sprouse viviendo por el mismo rumbo que tú, que resulten ser personas cercanas a la persona que consideras tu segunda mamá, y que ahora tengas que convivir con ellos.
Es una locura ¿No lo creen?
Imagínense contárselo a tus amigas, primas... Y que no te lo crean, que crean que es puro chantaje suyo.
Claro que no mencionaria ni una sola palabra de esto, crearía un alboroto.
Este lugar se caracteriza por su completa tranquilidad, fuera de ruido, fuera de conflictos.
Aquí se inhala amor y se exhala paz. Puedes ver claramente como los vecinos se dan los "buenos días" con gran entusiasmo, sin hipocresías.
Así que no creo que los Sprouse sean descubiertos en un lugar tan pacífico como este.
A menos que seas una acosadora psicópata que este al pendiente de sus vidas, LITERAL MUY AL PENDIENTE.
¿O ustedes creen que eso solo pasa en las películas? Claro que no.
Hace unos minutos una niña se paró justo en frente del jardín de Aby, contempló por un momento la casa, miró la pantalla de su celular y se fue.
Sin mentiras, debo admitir que eso fue un poco aterrador. Es como si por su mente hubiera pasado la idea de atravesar esa puerta y robarse a los gemelos, a como diera lugar.
Si lo sé, se lo que deben de estar pensando. Pero tú eres de esas locas obsesionadas, y por supuesto que lo soy, pero no sobrepaso ese límite.
Ahora mismo tengo que ir con Aby por unas cortinas que mamá a mandado a arreglar con ella.
¡Yuju! Esas cortinas con círculos de colores que tanto me encantan. Son viejas, tienen unas manchas color café, ya no son tal blancas que digamos, pero jamás dejarán de ser mis favoritas.
Aún tengo puesto mi short de pijama junto con una blusa de tirantes, así que solo cambio los shorts por unos de mezclilla.
Me veo del asco. Doy un retoque rápido a mi rostro y cabello. Y listo, asunto arreglado.
Mientras atravieso la calle tarareo una canción. Mi tarareo se convierte en un grito ahogado cuando un perro sale corriendo, ladrando al mismo tiempo de la nada de la parte trasera de la casa.
Quiero acercarme a la puerta pero este me lo impide, sus ladridos aumentan su tono cada vez más.
-¡Hey Magnus soy yo!- Grito riéndome con nervios, esperando a que me reconozca.
Pero que agradable alarma vecinal, ahora todo mundo ha salido a ver qué sucede y yo... Parada en medio de todo, pasando por un ridículo.
-¡Magnus!- La voz de uno de los gemelos lo llama, a lo que el Bulldog se gira, quedando en completo silencio- Adentro ahora mismo.
Como si me odiara me da una última mirada dándose la vuelta hacia su dueño.
-Sofia, ¿Buscabas a mi tía?
Asiento lentamente acariciando mi brazo y pateando una piedrita que estaba frente a mi. Hace una seña para que acerque, camino apresurada pero me detengo frente a la puerta.
-Adelante, yo no soy Magnus para detenerte- El rubio ríe haciéndose a un lado para que pueda pasar.
-Toda mascota tiene un cierto parecido con su dueño, tal vez este sea el caso.
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Mi sueño inalcanzable (PAUSADA)
Fiksi PenggemarSofia tiene una obsesión con uno de los hermanos Sprouse, tanto así que se a imaginado como sería una vida a su lado. Una chica común, nada sorprendente. Tan fuera del alcance del gemelo famoso. Pero bien dicen que nada es imposible, y la vida est...