Lexy sale del cuarto con una cara sonriente llena de satisfacción. Afuera lo recibe Ignacio, uno de sus compadres. El chico sigue de largo escaleras a bajo acompañado por su amigo.
-¿Y el extranjero? -pregunta al percatarse que sale solo del cuarto.
-Lo tiré por la ventana -el otro no reacciona, está acostumbrado a las formas del amigo.
-Entonces. ¿Ahora que? -
-Ahora nada, vamos ha ver como nos salió la broma. -comenta con una sonrisa.
***
Lexy había tirado a Jeon Kook a las nueve de la noche del Hospital Santiago, en Latinoamérica, y en ese mismo momento Hoseok aterrizaba en Tokio, a las ocho de la mañana. Pasado media hora el chico estaba en la mansión del Jefe Nam. Coqueto y animado, al llegar, saluda a la ama de llaves con un fuerte beso y un cálido abrazo. Ansioso recorre los cuartos en busca del jefe, cuando el ruido de fuertes disparos llega a sus oídos, haciéndole saber donde estaba Nam Joon.
El chico entre sigiloso al cuarto de entrenamiento encontrándose con un Nam enfocado en la revisión de los nuevos diseños de armamento, diseñados por los japoneses. El recién llegado se queda en la puerta admirando la espectacular vista:la camisa blanca remangada que deja ver el hermosos y definido antebrazo, los botones desabrochados hasta el inicio del abdomen mostrando parte del pecho tostado y escultural. Pequeñas insinuaciones que disfruta y hacen palpitar su corazón. Pasaron solo minutos antes de que Nam notara su presencia. Se detiene para mirarlo y luego toma la próxima arma a revisar.
-Llegas tarde. Te mandé a buscar ayer.-reclama cargando al arma.
-Lo siento-responde Hoseok, parándose firme en el borde de la puerta.
-Esta bien. Entonces ¿Para que me buscabas? -apunta y dispara. Los fuertes ruidos sobresaltan a Hoseok, quien sonríe un tanto incómodo.
-Cuando me informaron lo que pasó con el Ministro de Minas moví algunos nuevos contactos, y le traje al Gobernador del Old Town; el pueblo donde van a almacenar los cargamentos de litium y titanio. -Nam Joon lo mira con orgullo. Abre los brazos dedicándole una de sus escasas sonrisas. Hoseok, tímido y risueño, camina hasta ese lugar que añoro el tiempo que estuvo lejos. Nam cierra el abrazo relajándose sobre el menor. Después de tanto esfuerzo con incompetentes, su “as” resolvía el problema con extrema eficiencia. Solo al lado de Hoseok el podía liberar su tensiones.
-Si tuviera un ejército de Hoseok, pasaría menos trabajo -comenta abrazándolo fuerte.
-Lo siento mucho, pero tendrá que conformarse con uno. -contesta jovial.
El mayor aprieta el abrazo acercando sus cuerpos. Las miradas intensas acercan los rostros, cada vez más. Nam roza sus labios. Besa la nariz. El pecho del otro se agita. Y el roce entre los pantalones, tan pegados, que generan reacciones deliciosas para ambos, hace que el jefe desee poseer a Hoseok.
-¿Quieres tu recompensa ahora? -le susurra al oído. El otro tiembla unos segundos.
-Eso me gustaría pero... -traga seco -Pero el Gobernador lo espera en la sala. Aún debe bañarse y alistarse.
-¿Quieres bañarme? -Comenta con una pícara sonrisa. El corazón de Hoseok palpita fuerte con cada palabra. Entonces este se separa y, adoptando una posición firme y profesional, mira directo a los ojos de su jefe.
-Me parece señor, que es mejor que deje de tentarme y se aliste para el invitado -Tras esa actitud Nam deja caer una media sonrisa. Sin duda, Hoseok era la única persona en la que podía confiar.
-Esta bien. Atiende a nuestro invitado con la más finas de las maneras. Estaré en breve con ustedes.
-También quiero decirle. Ya tengo a un lost infiltrado en el Tercer Mundo, por si es necesario usarlo. - tras esas palabras el Jefe Nam se acercó a Hoseok, y con orgullo robo sus labios en un intenso beso. Los labios se entrelazaron unos breves instantes. Tiempo suficiente para dejar al otro sonrojado y sin aliento.
****
Lexy baja las escaleras y se dirige a la zona de atrás del hospital, desde donde lanzó a Jeon Kook. Seguido por el resto de la pandilla, encuentra el cuerpo del extranjero en el lugar previsto. Abre una botella de agua, que había tomado de la habitación, y la vierte sobre el rostro de Jeon Kook. El impacto del agua fría despertó al extranjero con sobresalto. La respiración agitada, pupilas dilatadas, y taquicardias, fueron los síntomas que enfrentó al descubrir que seguía con vida.
-Entonces, ¿ya te decidiste a hablar?- el extranjero aún está desorientado. Repara unos instantes en Lexy y se percata que había caído sobre unos sacos de basura, los cuales, por su color negro, se ocultaron en la oscuridad de la noche. El coreano siente impotencia. Respira profundo en un intento de calmarse pero esta molesto. Ardiendo del odio.
- Lexy -rechina entre dientes.
-Eh! - Lexy se agacha acercando su rostro burlón al de Jeon Kook, y niega con la cabeza -No es momento de ponerte bravo. Aún no me has respondido, y esta vez, estoy pensando tirarte de la azotea, directo al concreto del parqueo -entonces chifla simulando la caída que sufriría Jeon -¿Esta vez pondré colchones? No lo sé. -Jeon Kook traga una piedra por saliva. - Entonces,¿vas a querer averiguarlo?
Jeon calla; él sabe que no debe hablar, al menos ahora. Los minutos continúan pasando y el silencio enfurece a Lexy, pero en instantes se calma. Ya Yolo le había dicho que no sería fácil abrirle la boca al lost; y que , de ser el caso, debería dudar de la información que le brindara. Como sea, necesitaba métodos más efectivos para abrir la boca del coreano sin provocarle daños visibles.
-Esta bien -le da unas palmadas en la cara -Así me gusta. Mantente firme -comenta y con un rápido puñetazo noquea al joven.
-Llévenlo al Big Box -ordena. Acto seguido un dúo carga al muchacho hasta la camioneta. Lexy se monta en el asiento del pasajero cuando su teléfono empieza a vibrar. Al contestar escucha una voz femenina al otro lado de la linea.
-Hola! Dime, ¿como va la cosa?
- Ah! Yolo! Nada, cerrado como una tumba. Habló estupideces para ganar tiempo. Supongo que pesó que su grupito lo iría a buscar. Claro, no sebe que nos deshicimos de ellos.
-Tienes que dejar eso para después, amor, hay una tarea más importante que resolver. Román nos mandó un trabajo: Tenemos que eliminar a la familia Choi Seung. Y me gustaría que fueran los tres.
-¿Los tres?
- Si, lleva también a Jeon Kook. Veamos de lo que es capaz.
-Pero no confío en él! Puede intentar escapar!
-Lexy! Ten a tus amigos cerca, y a tus enemigos , más cerca. Yo confío en ti y Min YoonGi para mantenerlo controlado.
Después de colgar Lexy piensa unos minutos. Si fuera por él ni siquiera hubiera intervenido en el asunto de Taeyang. La idea de tener un posible soplón en sus filas no le gusta pero, al fin de cuentas el solo sigue órdenes. Suspira fuerte, luego le ordena a todos que bajen de la camioneta. Ignacio, su compadre, se acerca algo preocupado.
-¿Pasa algo?
-No te preocupes, nos vemos el lunes en la escuela.
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Eres Especial
Fiksi PenggemarEn este mundo donde matar o morir son tus únicas opciones, la locura es tu mejor aliado... # 10 en contrabando # 23 en pandilla FANFIC protagonista es Jeon Kook. Los personajes masculinos en su mayoría son ídolos coreanos. BTS y BIG BAN. Portada: C...
