¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
𝐐𝐢𝐚𝐧 𝐊𝐮𝐧 ❁ 钱坤
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Las olas golpearon tus pantorrillas, el frío viento se estampo en tu rostro, obligandote a cerrar los ojos por un milísegundo. El levantarse temprano para ver está hermosa vista, valía la pena.
Amabas el mar, tanto como lo odiabas, gracias a él, tuviste lo que más amaste en está vida, pero también te lo arrebato.
El sol apenas se estaba asomando, pero aún notandose levemente la luna, viste su rostro, la grandiosa sonrisa que se formo al darle la noticia, la promesa que hizo, aquella que rompió, y que nunca podrá cumplir.
Elevaste la mano, intentando tocar la luna, apenas visible, algo meramente imposible, tratando de sentir nuevamente la piel suave de sus mejillas. Acariciar ese cabello sedoso, algo que era el pasatiempo favorito de ambos. Se formo un nudo en tu garganta, al recordar lo burlon que era, la muchas veces que dijo en broma, que tenías que aprender a manejar, ya que él podría no estár algún día.
Cerraste los ojos, ahnelando volver a escuchar su suave risa, aquellos trucos de magía, que te dejaban boquiabierta, por más que tu día fuera malo, el hacia aparecer una flor, detrás de tu oreja, haciendote sonreír, dandote cuenta que la vida no era tan mala.
Las noches de los viernes, eran las mejores, el masajeando tu espalda, después de un delicioso baño de espuma, y al final del día, una película romántica, de sus favoritas, aunque lo negara. Él siempre te puso primero, y no pudiste agradecercelo antes de que se fuera en ese barco.
Lo amabas, y el mar se lo llevó, de un día para otro. Tardaste dos meses, para darte cuenta de la realidad, él ya no iba a volver nunca.
Sonreíste con lágrimas rodando por todo tu rostro, sintiendo como la fría brisa, te abrazaba, él estaba ahí contigo..., sabías que nunca te abandonaría, él nunca te dejaría.
Dejaste caer las manos a tu abdomen, acariciando el pequeño bulto que se estaba formando.
"Papá te cuidará desde arriba, mi amor"
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.