Capítulo 5

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Anoche me tocó dormir con Maximiliano ese hombre es muy guapo apenas lo ví me quede sin palabras, era todo lo que me gustaba de los hombres en uno solo, anoche nos dormimos tarde hablando y conociéndonos un poco para que no nos agarraran fuera de base ya que esta tarde el tiene un compromiso y debo acompañarlo.

Actualmente eran las 6 de la mañana y yo acababa de ducharme así que me coloqué ésto para ir a preparar el desayuno:

Era algo sexy pero es que no tenía mucha ropa que digamos, casi toda era ropa de entrenar muy cubierta así que era eso o un vestido de cóctel y aunque podía hacerlo era mi vestido de esta tarde

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Era algo sexy pero es que no tenía mucha ropa que digamos, casi toda era ropa de entrenar muy cubierta así que era eso o un vestido de cóctel y aunque podía hacerlo era mi vestido de esta tarde.

Al bajar a la cocina estaban dos chicas una pelinegra y una castaña más una señora preparando el desayuno y repartiéndose las tareas de la casa, las tres al verme entrar me miraron extrañadas.

— Buenos días— dije sin más y sólo me los contestó la señora.

—  ¿Y tu quien eres? ¿Ahora el señor trae zorras a su casa?—  dijo la chica pelinegra y la señora la miró mal.

— Disculpa creo que primero deberían dar los buenos días por cortesía y segundo no sabes quién soy para llamarme de esa manera— respira Nayla, respira debes ser cortes.

— Mira si pasaste una noche con el jefe y te sientes privilegiada porque dormiste aquí estoy muy segura que no querrá verte al despertar— dijo la castaña.

- Disculpen pero de verdad se están equivocando y mucho.- trataba de estar tranquila y no darle importancia pero me estaba enfureciendo y quería matarlas por llamarme zorra pero no podía demostrar quien era.

- Equivocada estas tu querida al entrar a esta cocina como que fuera tu casa- volvió a decir la pelinegra.

- Está es su casa apartir de ahora- la voz de Max resonó detrás de mi y luego sentí sus manos en mi cintura.- Ayer no les informe porque estaba muy ocupado pero desde anoche está preciosura vive aquí, ella es Nayla Mi novia y ahora señora de esta casa así que puede entrar donde quiera, cuando quiera y como quiera a cualquier rincón de este lugar así que espero que sea la última vez que vuelvo a escuchar que la tratan con cualquier palabra denigrante y mucho menos cuando ella no las esta ofendió a la próxima se quedan ambas sin trabajo- lo último lo dijo tan frío que hasta ami me dió miedo y eso que yo no siento casi miedo.

Me voltee para verlo aún con sus manos en mi cadera y ambos nos sonreímos había mucha química entre nosotros y eso se notaba a kilómetros.

- Buenos días ¿Como amaneciste?.- le pregunté muy melosa colocando mis manos en su pecho ya que no llegaba a su cuello.

- Mejor que nunca y ¿tu?.

- Super bien- después de un rato de mucho coqueteo entre Max y yo, Sam y mauricio bajaron a desayunar, desayunamos tranquilos con la mirada de las dos víboras sobre mi, max recibió una llamada y el y mauricio debían ir a una reunión en su empresa.

Así que Sam me invitó a ir de compras y Max me dió una de sus tarjetas sin presupuesto para que comprara lo que quisiera y algo bonito para esta tarde aunque eso ya lo tenía resuelto.

A las 9 de la mañana Sam y yo estábamos en el Moll de tienda en tienda buscando ropa y charlando de todo un poco.

- ¿Como te fue anoche con Max?- me pregunto curiosa.

- Muy bien hablamos hasta las 2 de la mañana, se portó muy bien y muy atento.

- Se nota que le gustas si no créeme que ni te hubiera dejado entrar a la casa, el es muy atento sólo que después de lo de Karen se volvió un ogro y en 3 años no se a acostado con nadie y mucho menos había visto a otra mujer pero contigo se a portado muy diferente- su forma tan adulta de hablar me recordó a mi misma a esa edad.

- A mi también me gusta.

- ¿Y vas enserio con el?.

- Si el me lo permite, lo haré- Estaba decidida a conquistar y conserva a Maximiliano Eros.

Reina De Sangré  Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora