Capitulo 13

5.8K 353 0
                                        

1 semana después ...

Una puta semana y por fin me han dado hoy de alta, ase dos días me cambiaron de médico porque el doctorcito como le dice Max intento tocarme demás mientras me hacía una ecografía, el aprovecho que Max acababa de salir a atender una llamada y lo que no se esperaba era que yo le diera una puñetazo que le rompió la nariz.

Gracias a ese incidente el director el hospital no quiso cobrarnos mi hospitalización aunque Max igual pago porque los otros doctores que me habían atendido no tenían la culpa de lo que hizo ese idiota.

— Mi amor bello ¿Quieres comer lasaña conmigo?— me preguntó Max abrazándome, ambos estábamos acostados en el sofá de la sala viendo una película, está semana Max a Sido muy tierno me dice mi amor bello todos los días y a cada rato, cosa que se me hace muy linda de su parte.

— ¿Vas a preparar lasaña?— le pregunté entusiasmada ya que Max cocina riquísimo pero muy pocas veces lo hace.

— Me apetece, aparte no te pondré a cocinar el doctor Sherman dijo que debías guardar mucho reposo.

—  ¿Por lo menos me dejas ayudarte a picar los vegetales para la carne? Puedo hacerlo sentada— le pregunté levantándome con cuidado del sofá ya que el veneno que me dieron era tan fuerte que aún seguía algo débil.

— Vale te sientas con cuidado en una silla alta no en un banquillo porque podrías caerte.

— Si papá—  el me ayudó a sentarme en la fulana silla y se puso a sacar ingredientes.— ¿Cuando terminaremos lo que me prometiste.?.

— Está noche pero quiero que no te estreses mucho.

— Esto va a ser mi desestres eso te lo aseguro.

— Está bien— comenzamos a cocinar en un cómodo silencio con pequeños intervalos de bromas de ambos partes.

—  Buenaaaasss en esta casa hay gente— los gritos de Sam nos hicieron reír y rápidamente ella apareció en la cocina lanzándose a abrazarme.— Por fin has vuelto no me soportaba un minutos más en esta solitaria casa.

— Y yo no me soportaba un minuto más en el hospital—  Sam no dejaba de abrazarme y se quedó en silencio hasta que empezó a sollozar.—  Hey no llores ¿Que pasa?.

— Creí que también te perdería, te has vuelto como una hermana mayor para mí y ya perdí a mamá no puedo perder a alguien más.

— Tranquila no me pasará nada recuerda con quién estás hablando, aún me tendrás aquí dándote consejos hasta que digas que soy un fastidio y te canses de mi—  ella se separó de mí y se limpio las lágrimas.

— ¿Los bebés están bien?.

— Si están bien solo debo seguir con el reposo para asegurarnos de que no les pase nada—  ambas miramos a Max quien estaba totalmente enternecido por la escena.

— ¿Max estás cocinando?— le preguntó mirándolo incrédula.

— Eso parece—  le contesto encogiéndose de hombros para restarle importancia, Sam me miro más asombrada.

— ¿¡Mujer que le estás haciendo a esta familia!?— su voz exagerada nos hizo reír, justo cuando iba a contestarle llegó el señor mauricio mirando a max de la misma manera que Sam.

—  ¡NO PUEDE SER!— dijo resaltando todas las palabras y haciéndonos reír mucho más.— ¿Dónde está mi sobrino?.

— Tío por dios no exageres.

— Pero es que estás madurando, si hubiera sabido esto antes abría apresurado mis planes— Max negó y yo agradecí que no lo hiciera ya que si hubiera Sido así no sería yo la que estuviera aquí ahora.

Reina De Sangré  Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora