—¿tienes todo listo?
—Of course!
—Gracias, en serio, gracias —desee poder darle un beso en la mejilla en este momento y obligarlo a separarse de mí, cuando llegue lo haría.
—¿estás seguro de esto?
—¿por qué no lo estaría?
—¿en serio debo de darte razones?
—¿quién no quedria estar con Los Estados Unidos de América?
—México, Argentina, Venezuela, China, Rusia... ¿Quieres que siga?
—No —negué, como si me pudiese ver del otro lado de la línea.
—Que bien, porque no tengo más personas a quien mencionarte —ahora queria plantar mi puño en su mejilla y obligarlo a separarse de éste—. Ella no dio ningún indicio de amarte también, o siquiera pensar que eres guapo. Solo digo que no quiero verte llorar.
—Por favor, yo nunca lloro —dije imperioso.
—Ya, mira que te lo advertí.
—¿quieres que tu hermano sea feliz al lado de una bella chica?
—¿Y tener a engendros corriendo por la mansión, quitándole el té a papá y el maquillaje a mamá? ¿Corriendo con el trasero al descubierto y manchando toda la mansión con sus residuos? —solo Canadá hacia ver mal tener hijos —. Sí, por favor.
—Entonces solo encargate de reunir a todos.
—¿a todos te refieres a... Todos?
—Claro.
—Hacer que tu rechazo sea público... Listo.
Algo me decía que estaba anotando todo en una libreta. De seguro tenía su rostro con una sonrisa burlona. Y sí, el quería tener sobrinos, pero pensar que ella me rechazaría frente a todos solo hacia que mis ganas de tirar la toalla exacerbaran.
—Eres una mierda.
—Oye, esta mierda hizo que tus probabilidades de acercarte a ella sean mayores y que te viera de otra manera, más... —se quedó callado.
—¿guapo? ¿Atractivo? ¿Caballeroso?
—... Decente.
Ojalá la idea de confesar mi amor hacia Perú sea una excelente idea. Porque era la única que tenia, y que fallará solamente me guiaria a ser un fracasado. Un fracasado que sus sentimientos no fueron correspondidos, y hey, no digo que Chile sea un fracasado... Solo digo que ser rechazado, siendo tú una potencia y demasiado guapo, te convertiria instantáneamente en un fracasado de quinta.
Pero si ambos íbamos tan bien no le veía ninguna probabilidad de ser rechazado. Ella era linda, lisuruenta y valiente, ambos hacíamos una perfecta combinación.
¿No crees?
—Listo, ya. Todo tómalo por hecho.
—Esperemos que sus amigos los tercermundistas no interfieran.
—Si quieres caerle mejor de lo que ya le caes, creo que deberías de dejar de llamarlos "tercermundistas". Digo, está bien que seas más "decente" que ellos y que seas (tal vez) mil veces mejor. Pero ya no deberías llamarlos así. Claro, a menos que no quieras ganas más confianza.
—¿cómo debería llamarlos?
—¿qué te parece... Por sus nombres?
—Okey.
—¿Perú?
—Se fue a la playa, como que le encantó la idea del agua cristalina.
—Entenido... Bien.
—Bien.
—Oye, quiero que sepas que no importa si no la consigues, ya? No quiero que te deprimas si no corresponde tus sentimientos.
—Jamás me deprimiria, Canadá. Soy USA, soy Los Estados Unidos de América.
Él podía decirme lo mejor de mí, podía decirme mil maravillas sobre mí, desde que tengo un águila de mascota hasta decirme que soy lo suficientemente orgulloso como para salir lastimado sentimentalmente. Pero sabía que no pensaba exactamente eso de mí. Él sabía que, detrás de esas gafas de sol, era sensible.
Era orgulloso, sí, pero no idiota.
—Adiós, Canadá.
—A Dios.
ESTÁS LEYENDO
Tan solo tú...
FanficMe hiciste sentir verdaderamente este sentimiento Me hiciste sentir mariposas Y me hiciste querer tenerte, de todas las formas posibles. Me hiciste ... Sentir amor. Dijo el norteamericano sonrojado, ella no lo podía creer, en serio estaba diciendo e...
