Eres tú
las olas del mar,
yo me siento en la arena.
Dejas marcas
en mi alma,
y en mi corazón huellas.
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Tu voz es unísona
con mi guitarra,
en perfecta melodía.
Y en tu boca
escondes una sonrisa,
que es dueña de mi alegría.
-
Eres la sonata,
que llena a mis labios
de amor y delirio.
Sin final y sin comienzo,
con un te amo
en medio del silencio.
-
Puedes darme alas,
si quieres
volar conmigo.
Y si junto a mí tienes dudas,
no dejes de ser el ángel
que siempre has sido.
-
Pienso en ti
como una vocal,
donde yo soy la consonante.
Le das sentido a las letras,
y por ti mis versos
se vuelven poemas.
