Por fin habíamos llegado a nuestro destino después de 18 horas de vuelo, estábamos algo agotados pese a que dormimos durante algunos periodos del trayecto, ahora estaba más tranquilo estando muy lejos de esa mujer, después de esto tendremos que regresar a Los Ángeles para seguir con nuestras vidas, pero por el momento era tiempo de disfrutar la luna de miel pagada por mi mejor amigo, hasta parecía que sentía culpa porque había tirado la casa por la ventana para este viaje.
- Aquí está su tarjeta- dijo la recepcionista- es la suite matrimonial- volteó a vernos- el botones les indicará el camino-
- Si, gracias- hablamos al mismo tiempo y caminamos del brazo -
- Por aquí por favor- caminó con nuestras maletas yendo hacia el elevador y unos minutos después estábamos solos en la habitación-
- Bueno- comentó Tomo sentado a la orilla de la cama- al fin solos- suspiró y observó la habitación-
- Si- fui a sentarme a un lado de él-
- ¿Qué quieres hacer primero?- sonrió con picardía-
- Ah- quise decir algo, pero estaba nerviosa, no podía ser, que después de todas las veces que habíamos estado juntos aun pudiera ponerme tímida-
- Deberíamos ir a comer algo- se levantó de repente y se sobó el estómago- muero de hambre, se volteó para verme- no me digas- levantó una ceja- que estabas pensando cosas sucias- se burló-
- Mmm... no- dije tartamudeando- es sólo que-
- Ya, mi amor- me agarró de la mano para levantarme de la cama- eso será más tarde- me abrazó y susurró en mi oído- va ser una gran noche-
***
Unos días más tarde seguíamos en Europa arreglando todo para por fin regresar a nuestro hogar, mi hermano se encontraba algo eufórico después de la boda, quizás intentando mantenerse ocupado para no pensar en los miles de dólares que gastó organizando la boda y además en la luna de miel, más que nada por sentirse culpable después de todo lo que les hizo pasar a esos dos. Por ahora descansaríamos durante un tiempo, pero seguramente estaba calculando las perdidas, me reí en voz alta y en eso venía mi hermano, me arrepentí seguramente preguntaría la razón.
- ¿Qué pasa Shannon?- dijo en forma calmada y un poco distraído- ¿listo para marcharnos?- se acercó a la barra de la cocina para tomar un poco de leche- no quiero que mañana empieces con que aún no has hecho tu maleta- empezó a decir en un tono maternal- y...-
- Si, tranquilo- lo paró en seco- ya tengo mi maleta- resopló- ¿a qué hora partiremos?-
- A las cinco de la mañana- dijo con seriedad y le dio un sorbo a su vaso con leche para contener la risa, esperando la reacción de su hermano-
- Está bien- contestó sabiendo que esa no era la hora acordada, solo quería confirmar qué tan mentiroso era su hermano-
- ¿No vas a decir nada?- levantó los hombros extrañado ante su reacción-
- No- frunció el entrecejo-
- Ok- caminó hacía Shannon para sentarse a un lado- porque yo sí- sonrió- ¿Qué crees que estén haciendo Tomo y Caro?- levantó las cejas sintiéndose morboso-
- Mmmm...quizás tomando el sol o durmiendo, no sé qué hora es allá- habló con aburrimiento-
- Por cierto- habló mientras jalaba una caja de galletas- esa boda nos salió carísima- sacó el aire de los pulmones- si alguna vez piensas en casarte- meneó la cabeza- piénsatela dos veces para contar conmigo-
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Mi hermosa tragedia
FanfictionUna chica perdió la memoria al sufrir una decepción amorosa, pero como consecuencia conoció a un hombre que se apiadó de ella y la salvó, solo que había un problema, cuando Tomo la encontró no sabía nada acerca de ella, lo único que traía era una f...
