- Bueno entonces me presento- Estiró su mano- Mi nombre es... Tomislav Milicevic pero puedes decirme Tomo-
-Mucho gusto Tomo- lo saludé- Mi nombre es Carolina, pero mis amigos me dicen Caro-
-Ok entonces como ya soy tu amigo puedo llamarte así, Caro- hizo una pausa- Que lindo nombre- me miró tiernamente-
-Gracias- me puse roja por lo que había dicho- El tuyo también, amm bueno- rectifiqué- el tuyo es raro
-Lo que pasa es que soy croata-
-Wow ¿en serio?- Sorprendida- Y ¿qué haces por acá en Los Ángeles?-
-Tenemos un grupo de música de rock y pues pertenezco a él y nos instalamos en este lugar-
-Que padre, yo amo el rock cuando comencé a escuchar esa música fui más feliz, me salvó de la depresión que tenía-
-Sí, la música a veces es lo mejor que hay en este mundo- Suspiró-
-coincido contigo- le sonreí-
Pasamos esa tarde platicando y riéndonos de todo lo que decíamos, nunca aclaramos a qué grupo pertenecía, no pudimos profundizar sobre el mismo pero en ese momento me sentí feliz; él me inspiraba mucha confianza y se veía buena persona. Desgraciadamente cayó la noche y se tuvo que ir y yo me tuve que quedar un día más ahí en el hospital.
Al día siguiente estaba dormida cuando sentí que alguien llegó y me movió, desperté y al abrir los ojos lo primero que vi fue a Tomo sonriéndome con un ramo de flores en sus manos-
-¿Dormiste bien?- me extendió el ramo-
- Sí- me levanté de la cama para tomar el ramo- Gracias- Las acerqué a mi cara y cerré los ojos para oler las rosas-
-Bueno ya firme tu salida, así que ya eres libre- Lo noté un poco triste al decirlo-
-Ah Ok, gracias por haberme salvado, de no haber sido por ti ¿quién sabe dónde estaría?- le apreté la mano-
- Ammm seguro que hay otras personas buenas en el mundo, pero que no te quede duda de que haría lo mismo por ti si volviera a pasar-
- Tomo, eres muy lindo, en serio gracias- Me acerqué a él y sin reflexionar sobre lo que hacía lo miré y le di un beso en la mejilla, en ese momento el me miró y acercó sus labios a los míos pero fuimos interrumpidos cuando el doctor entró al cuarto:
-Buenos días señorita, supongo que ya se encuentra mejor-
-Si ya mucho mejor-
-Ok, el señor Milicevic ya firmó la hoja de su salida; solamente le haremos la última revisión y podrá irse- Comenzó a revisarme y cuando terminó, me dirigí al baño para cambiarme de ropa, cuando salí Tomo me miraba extasiado-
-Que hermosa te ves-
- no me digas eso que me da pena- me sonrojé- Además es la misma ropa que traía cuando me encontraste-
-Pues por eso, la verdad es que... El se contuvo, pero yo quería que siguiera-
-Es que ¿qué?- Nerviosa-
- Amm nada olvídalo- Agachó la cabeza y no pudo emitir palabra alguna-
- Está bien, no te voy a forzar- Realmente si quería que me dijera pero preferí darle tiempo, no sé qué tenía que me encantaba aunque yo aún soñaba con aquel hombre, aquel hombre que no recordaba de dónde lo conocía, ni siquiera sabía por qué llevaba una foto de él, por qué era mi obsesión. Se formó un silencio entre nosotros durante un largo tiempo, bueno por lo menos así lo sentí, hasta que él por fin rompió el silencio-
- Y ¿a dónde irás? ¿tienes casa aquí en LA?- Él no me veía, sólo miraba el techo del cuarto, tal vez quería como dar a entender que lo que hiciera no le importaba-
-Amm bueno- no lograba recordar nada, hacía un gran esfuerzo pero entre mas forzaba a mi mente a recordar qué hacía ahí, menos me acordaba y me bloqueaba-
- Mira qué te parece si- Hizo una pausa antes de continuar- te invito a desayunar, me cuentas sobre tu vida, bueno... de lo que te acuerdes y pues te llevo a dónde vives-
-Ok acepto la invitación, me parece perfecto- a mí también me interesaba recordar mi pasado, luego de haber vuelto a firmar otra hoja los dos salimos, él muy caballero me tomó del brazo y salimos juntos hacia la calle-
- Bienvenida a la realidad- me hizo burla por la forma en cómo me encontró-
- Gracias caballero- para seguirle la corriente, le hice una reverencia-
Luego que caminamos algunos kilómetros, me señaló que desayunaríamos en ese restaurante, lo miré y me di cuenta que era de esos muy lujosos a los que sólo asisten las personas con dinero; él me abrió la puerta para que entrara, y ya estando ahí habló algo con el camarero al parecer no había ninguna mesa disponible, después de un rato por fin accedió y nos dieron un lugar-
- Buen día por aquí por favor- Nos guió hasta nuestra mesa, tomamos asiento, no podía dejar de observar aquel sitio era tan mágico como de cuento de hadas-
-Caro- me habló para que reaccionara y me acarició la mano- ¿Te encuentras bien?-
- Ahahaha si claro, es sólo que veo este lugar y me encanta- volteé a verlo a la cara y me regaló una linda sonrisa-
-Bueno, ordenemos que tienes muchas cosas que contarme-
-¿No tienes nada qué hacer hoy?- le pregunté asustada pues sentía que le quitaba su tiempo al estar conmigo-
- Pues sí de hecho ya debería estar con el grupo- El sólo veía la cara de susto que tenía y luego noté que se quería reír- Jajajaja eh, te asusté, en realidad no, hoy es el día libre del grupo, así que todo mi tiempo es tuyo-
- gracias, oye pero no vuelvas a asustarme así que soy cardíaca- Antes de que pudiera decir otra cosa él me interrumpió-
-Si lo creo, después de lo que te pasó- Los dos nos volvimos a reír, seguramente los que estaban ahí pensaron que éramos unos locos y creo que tenían algo de razón, en eso llegó el mesero y nos interrumpió-
- Ohoh- Tosiendo- ¿Puedo tomarles su orden?-Preparando su libreta para anotar-
-Me acerqué a Tomo para decirle al oído que ordenara él, pues la verdad esos nombres de la carta se me hacían un poco raros-
- Amm sí, nos trae por favor dos de estos platillos- Le señaló al mesero cuáles eran los platillos y después de que los anotó se retiró de ahí-
- Ah, qué tanto misterio se traen tú y el mesero he!- Estaba un poco confundida pues no escuché el nombre del platillo pero seguro estaría delicioso-
- Ya verás, el platillo te encantará, es la especialidad de la casa, bueno a menos que... -hizo una pausa que me asustó un poco y ahora ¿qué? decía en mi mente- ¿Seas vegetariana?-
-Ah, no no para nada- Por lo menos no era nada malo, en lo que nos traían el platillo tan misterioso, seguimos platicando-
-Y ¿qué es lo que recuerdas sobre tu vida?- El al igual que yo estaba intrigado en saber quién era-
-Mmmm buena pregunta, recuerdo que me llamo Carolina- antes de que siguiera recordando me interrumpió-
- Carolina ¿qué?- Lo noté muy interesado en su pregunta, forcé mi mente a recordar y lo logré, de pronto junto con mi nombre se me vinieron una serie de imágenes que no pude distinguir por la rapidez en que se movieron en mi cabeza, cerré mis ojos y me toqué la cabeza-
- ¿Te sientes bien?- El sólo me veía, no podía contestarle, la cabeza me daba vueltas y volví a sentirme tal como me sentí cuando me desmayé, lo único que había a mi alrededor era obscuridad y luego no supe de mí, podía escuchar las voces de los demás pero no entendía lo que decían; de pronto estaba de nuevo en aquel bosque rodeada de flores, no entendía porqué me pasaba eso a mí y eso me desesperaba, traté de calmarme y luego de unos minutos volví en sí....
Continuará...
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Mi hermosa tragedia
FanfictionUna chica perdió la memoria al sufrir una decepción amorosa, pero como consecuencia conoció a un hombre que se apiadó de ella y la salvó, solo que había un problema, cuando Tomo la encontró no sabía nada acerca de ella, lo único que traía era una f...
