CAPÍTULO 4

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Me acababa de despedir de Derek. Había despreciado su invitación, fue algo cruel, después de todo él me ayudó, tal vez mañana, sí tal vez.

Entré a toda prisa a casa y para mi sorpresa me encontré con una señora de corta estatura de cabello rubio, lacio, morena y ojos color miel, la señora Ross Freeman.

Al lado de ella se encontraba mi mamá. Pero, ¿dónde estaba Patrick?

Me dirigí hacia ellas y saludé.

-¡Hola, señora Freeman!- dije.

-¡Hola Dina!, por favor llámame Ross. ¡Oh cielos! tiene años que no te veo, querida haz crecido y mucho, mírate estás preciosa- dijo de un soplido.

-¡Gracias!- dije ruborizada.

-¡Hola!- escuché decir. Era una voz varonil. Me dí la vuelta y ahí estaba Patrick, un chico de exactamente mi edad, estatura alta, moreno, cabello castaño, ojos color verde y una mirada penetrante.

-¡Hola!- respondí.

-Dina, el es Patrick..¿lo recuerdas?- preguntó la señora Freeman.

-¡Claro!- dije entusiasmada sin despegar los ojos de él.

Patrick me observó un instante en silencio y después de todo dijo:

-¿Segura que eres Dina?, haz cambiado muchísimo. Estás...estás, ¡oh rayos chica, estás hermosa!- dijo por fin.

Me ruborice y un extraño escalofrío me heló la piel.

-¡Gracias Patrick!, tú realmente estás muy guapo.- dije y era verdad, había dejado de ser ese muchachito escuálido que era en la secundaria.

-¡Vamos a comer!- dijo mi madre.

Al escuchar el llamado de mi madre me dirigí hacia la mesa y me senté al lado de Patrick.

-Y, ¿Cómo te ha ido en la preparatoria Dina?- preguntó la señora Freeman.

UN AMOR SOBRENATURALHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora